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De México para el mundo

Eamonn McGinnis


No estamos hablando de tequila, aunque nace también en Jalisco y forma parte del patrimonio nacional que envidiarán las demás naciones. Patrimonio cultural por supuesto. Y no es que en México nadie la conozca. Algunos sí, el problema es que en México pareciera que no tiene tanto valor su aportación a la cultura, a la educación, al arte.

Pero Elan Sara Defan, mejor conocida como Elan, es, sin duda, ni más ni menos que una de las mejores cantautoras contemporáneas, y va que vuela para ser una de las mejores en muchos años y décadas.

Quién de nosotros no ha tarareado la canción “Street Child” o “Midnight”. ¡No por nada ha sido nombrada por la revista “Rolling Stones” como una de las mejores 100 cantautores de todos los tiempos! Paul Cashmere, cantautor australiano de fama mundial profetizó cuando dijo; “Elan podría terminar siendo el equivalente femenino de Neil Young".

Elan Sara Defan nació en Tlaquepaque, Jalisco, el 1 de marzo de 1983. Desde muy temprana edad se le vio cualidades artísticas y cuenta su propia madre, “un día subió a la banca del piano y simplemente empezó a tocar. Todo empezó en ese momento”. A la edad de 4 años, empezó a escribir sus propias canciones con una determinación no muy común a tal edad. A los 10 años Elan ya hace sus primeras apariciones públicas en fiestas y teatros y a los 13 años empieza a grabar con Warner Music de México. Hasta aquí, parece cosa de ensueño, película de Hollywood.

Pero vendrían los años y las pruebas más difíciles para una artista que prometía mucho, muchísimo. Era, en efecto, un diamante en bruto pero casi nadie a su alrededor se daba cuenta. Para sobrevivir, para salir adelante, Elan inmigró a los Estados Unidos y al igual que cientos de miles de compatriotas, empezó a creer y a vivir el sueño Mexicano-Americano.

Pero para ser la primera artista Latina en vender 1.7 millones de copias de sus discos en ingles, el sueño de Elan supo agridulce durante mucho tiempo. Intentos fallidos de grabar álbumes, varios productores, numerosos ingenieros de sonido y programadores, más de una docena de estudios recorridos y una treintena de músicos en tres continentes forman parte de su currículum antes de la cristalización de algo más que un sueño.

Cansada, Elan regresa a Guadalajara junto con su fiel compañero, mentor, manager y hermano de sangre Jan Carlo. Alejados de los grandes estudios esta etapa de retiro probablemente sea de las más importantes y productivas en la vida de Elan. En una recamara desocupada de la casa de sus padres empieza a rescatar mucho del trabajo hecho en los Estados Unidos y finalmente manda a producción su primer disco. En el verano del 2003 sale a la venta el álbum “Street Child” bajo el sello de su propia disquera Silverlight Records en colaboración con Sony Music de México. El álbum es bien recibido entre los críticos y a diferencia de muchos esfuerzos parecidos gusta a un público muy amplio y variado. Tan solo con este álbum Elan pisa firmemente el estrellato mundial.

Con todo y esto, Elan supo distanciarse del lado plástico y comercial de la música y a propósito eligió el camino más difícil como artista alternativa, auténtica, original. Habiendo asegurado su propio camino al éxito ha hecho esfuerzos importantes junto con la Academia de Música Fermatta y Berklee College of Music para impulsar la creación de nuevo talento artístico en México.

Ya con tres álbumes a su nombre, “London Express”, en 2005; “What can be done at this point”, en 2007; y “Shine” en el 2008, finalmente Elan empieza a grabar el muy esperado álbum en español, “Recuerdos y tequila”, que saldrá a la venta en México en noviembre de 2009. El álbum es un tributo a México y a lo mejor de la música nacional y latina. “Era una necesidad personal cantar en español y ofrecer canciones que marcaron mi vida, algunas de manera personal y otras por tradición familiar como las de José Alfredo Jiménez, que escuchaba mi padre", comentó. Son homenajeados también Armando Manzanero, Juan Gabriel, Consuelo Velázquez, así como Antonio Vega, Jorge Drexler, Rossana, Manu Chao y Fito Páez, entre otros.

Nos encantaría pensar que la historia y el éxito de Elan ha sido fruto de ese ingenio mexicano lleno de pura determinación por salir adelante. Sin duda alguna esto es verdad.

Pero no olvidemos que estamos hablando de un artista ya inscrita en los libros de historia de la música universal como una de las grandes de todos los tiempos, y por lo tanto, un artista con algo más que ingenio y determinación. Una artista que no busca los reflectores fáciles, que no se ha comercializado a cambio ni a costo de su autenticidad y verdadera vocación de músico. Superación, determinación, voluntad y visión son características que describen a Elan. Estamos hablando de un tesoro cultural y artístico poco común. ¡Brindamos juntos por ese tesoro, salido del corazón de México con “Recuerdos y tequila”!

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