Inicio | Febrero 2007 »

Mayo 23, 2006

La verdad al desnudo del Código da Vinci

Reportaje elaborado por los expertos del sitio Yoinfluyo.com, en el que analizan el Código da Vinci a la luz de las humanidades y la verdad histórica

“Encontrarás la verdad” promete la película del Código Da Vinci en sus carteles promocionales y al inicio de la película.

El Festival de Cine de Cannes fue inagurado éste año con el estreno de la superproducción estadounidense El Código Da Vinci y según el periódico El País de España, la agencia Reuters y el periódico Reforma de México, “la adaptación de la novela homónima de Dan Brown ha merecido apelativos como “porquería”, “tostón” y “torpe”. En la sesión especial para periodistas, El País relata que “los espectadores estallaron en risas en el momento crucial de la película, y el final fue acogido con un silencio sepulcral”.

El filme ha sido dirigido por Ron Howard, está protagonizado por Tom Hanks y Audrey Tautou, y ha costado 125 millones de dólares.

Según el periódico Reforma los expertos consideraron casi unánimemente que la cinta es demasiado larga (dos horas y 32 minutos), mal actuada por parte del protagonista principal (Tom Hanks como el profesor Langdon) de quien dijeron que en algunas escenas parece "sonámbulo". Lamentan también la falta absoluta de química entre el personaje de Hanks y la heroína Sophie Neveu, caracterizada por la diminuta artista francesa Audrey Tautou. Consideran clásica hollywoodesca y estereotipada la dirección de Ron Howard, quien en el intento de inyectarle un dramatismo elevado, por artificial acaba rayando en lo cómico.

El Argumento del Código da Vinci:

En poco tiempo alcanzó un record en ventas de 40 millones de ejemplares vendidos, se tradujo a 44 idiomas y generó una fortuna para el autor -según Forbes- de 80 millones de dólares en un año: "El Código Da Vinci". Su autor Dan Brown escribió la novela en el 2003, sus novelas anteriores tuvieron muy poco éxito.

El argumento de la novela se desarrolla en París, donde Robert Langdon, un célebre historiador de Harvard, recibe una llamada nocturna: el curador veterano del Louvre ha sido asesinado dentro del museo. Cerca del cuerpo la policía encontró una serie de códigos confusos. Mientras se resuelve el enigma, Langdon descubre una serie de pistas escondidas en los trabajos de Da Vinci que involucran al Santo Grial. Trabajando en conjunto con la nieta del difunto, una criptóloga francesa llamada Sophie Neveu, descubren que Leonardo da Vinci formaba parte de una sociedad secreta llamada el Priorato de Sión. Por otra parte, el Opus Dei es presentado como una poderosa organización católica que está dispuesta a emplear todos los medios para evitar que el secreto del Santo Grial salga a la luz: su objetivo es desaparecer para siempre "la verdadera historia" sobre la vida de Cristo y María Magdalena. De lo contrario la credibilidad de la Iglesia Católica podría verse seriamente comprometida. Sofía y Robert Langdon irán resolviendo el rompecabezas, sin olvidar que no están solos y que inclusive, sus vidas corren peligro. Al final, Sofía resulta ser la última sobreviviente del linaje de Jesucristo y María Magdalena, es el tan buscado Santo Grial.

El Autor del Código da Vinci:
Dan Brown

Dan Brown según el periódico el Mundo "parece haber inventado una nueva forma de hacer promoción: desde el sofá. No concede entrevistas más allá de las fronteras de EE.UU y ha dejado todo lo que quiere que sepamos de él en su página web".

Es hijo de un matemático y una compositora de música sacra, Dan Brown era profesor de inglés en Exeter antes de ponerse a escribir. Él mismo reconoce que hasta hace diez años no solía leer ficción, pero una vez le tocó el hada de la inspiración y su libro se convirtió en bestseller. 'Digital Fortress', un polémico thriller sobre la Agencia americana de Seguridad Nacional; 'Deception Point'; 'Angels & Demonds' y 'El Código da Vinci', son sus cartas de presentación." "Su mujer es una especialista en Historia del Arte y le acompaña en sus investigaciones".

Algunas experiencias que lo marcaron de niño según sus propios relatos, y que le han inspirado para sus argumentos son: primero el hecho de que su padre le escondía los regalos el día de Navidad, mientras el joven Dan tenía que buscarlos con un mapa del tesoro; y segundo, que en el colegio, quedó profundamente marcado por una descripción que hizo un profesor de la Piedad de Miguel Ángel.

Dan Brown responde ante la pregunta cuál ha sido el libro que más le ha influenciado, qué libro marcó un antes y un después en su vida fue 'Conspiración en la playa'. Sus 10 novelas preferidas son: "De ratones y hombres" (John Steinbeck); "Gödel, Escher, Bach" (Douglas Hofstadter); "Kane and Abel" (Jeffrey Archer); "Plum Island" (Nelson DeMille); "The Bourne Identity" (Ludlum); "Mucho Ruido y pocas nueces" (Shakespeare); Much Ado About Nothing (William Shakespeare); "Wordplay: Ambigrams and Reflections on the Art of Ambigrams (John Langdon)"; "Codes Ciphers & Other Cryptic & Clandestine Communication" (Fred Wrixon); "The Puzzle Palace" (James Bamford); "The Elements of Style" (Strunk and White). Y entre sus películas favoritas, cita 'Fantasía', 'Indiana Jones' y 'La pantera rosa'.

La Polémica

La novela es presentada en los carteles y en la película misma como una revelación de una verdad histórica, lo cual ha desatado numerosas reacciones dentro de la Iglesia Católica y el Opus Dei, organización directamente implicada en el desarrollo de la novela.

La polémica sobre la obra alcanzó el punto máximo de controversia cuando el escritor compareció como testigo en un proceso judicial en Londres –la demanda se dirigía contra la editorial Random House– para hacer frente a las acusaciones de plagio que le imputaban los autores del libro "Hooly Blood, Hooly Grail" (en español, "El enigma sagrado").

Brown en su comparecencia explicó detalladamente qué es lo que hace que sus novelas triunfen. "He descubierto que hacen falta tres elementos esenciales: una especie de fuerza oculta, como una sociedad secreta o una agencia del gobierno; una ‘gran idea’ que contiene un fondo moral ‘gris’; y un tesoro. Los tesoros en las cuatro novelas de Dan Brown han sido un meteorito, la antimateria, un anillo de oro y el Santo Grial. Las fuerzas oscuras incluyen al Priorato de Sión, el Opus Dei y la Agencia Nacional de Seguridad. La gran idea, si entiendo correctamente lo que parece que está diciendo, sería algo como esto: ¿Es el Vaticano bueno... o malo?, ¿está con nosotros la Agencia de Seguridad Nacional... o contra nosotros?" explica el columnista Bryan Curtis.1 La mezcla de los tres elementos da lugar a un cocktail explosivo.

"The Times" y otros periódicos ingleses dieron a conocer un documento presentado en diciembre por Dan Brown ante ese mismo tribunal. El documento, de 69 páginas, es un alegato en el que el escritor norteamericano revela las claves de su obra. En éste documento, Brown aclara algunos secretos del proceso de creación que ha escogido para escribir sus obras. "Todas mis novelas están pensadas en 24 horas". "Mi secreto preferido –escribe Curtis– es la idea de Brown sobre ‘el thriller como conferencia académica’. El truco consiste en crear tus propios expertos; en el mundo de Brown, serían los expertos en símbolos, los criptógrafos y compañía. Luego les pones al lado de algún experto en otra disciplina que suelta una lección magistral, en la que de paso queda claro todo lo que has tenido que investigar para hacer tu novela".

En dicho documento Brown también relata de dónde saca los nombres de sus protagonistas, la cosa es muy sencilla; nada de conspiraciones ni de fuerzas ocultas. Refiriéndose a Robert Langdon –el célebre protagonista de "El Código Da Vinci" y de "Ángeles y Demonios"– confiesa Brown: "Pensé que era un nombre fantástico. Suena muy parecido a New England y me encantan los apellidos con dos sílabas..."

… Una Novela ¿Histórica?

“Como decía Jaime Balmes en el Criterio, “la verdad es la realidad de las cosas”. Existe una verdad lógica (la adecuación del entendimiento a la cosa) y una verdad ontológica: la realidad de las cosas. El hecho es que todo acaba sabiéndose: la verdad acaba imponiéndose siempre.” 2

La llamada novela histórica tiene su fundamento en hechos historicamente verídicos, con personajes reales a los cuales se les reviste de una trama interesante, caballeresca, pero no por ello falsa. Cuando una novela que se dice histórica se aparta de hechos historicamente comprobables, pasa a ser una novela de ficción, pues se inventan situaciones, tiempos, personajes y lugares que no existieron o que no vivieron las situaciones y circunstancias que la novela describe. De ésta manera llamar novela histórica a una novela de ficción es un desprecio a los historiadores del arte, de la cultura, a los historiadores, a los antropólogos, sociólogos, arqueólogos, etc.

En la trama del Código Da Vinci, se encuentran numerosas inconsistencias tanto en el argumento, como en tiempos y conocimiento del entorno, por ejemplo se dice en las primeras ediciones que el ciclo de Venus "traza un pentáculo perfecto a través del cielo eclíptico cada cuatro años" pero ya los griegos y los mayas sabían que Venus completa su ciclo cada ocho... Pero no nos detendremos en estas minucias que muestran al menos escasa cultura. Nos iremos directamente a temas de carácter histórico que muestran si ésta novela es histórica o no
 
Cuando que Da Vinci, en Anchiano, Italia, es el pueblo natal de Leonardo, no su apellido. Le bautizaron como Leonardo di ser Piero da Vinci: es decir, Leonardo, el hijo de Ser Piero, originario de Vinci.

"En tiempos pasados... vivíamos en un mundo de dioses y diosas... Cada Marte tenía una Atenea"
En el mundo antiguo unos pueblos creían en la magia; otros, no hacían distinciones entre hombres y dioses; otros veneraban a un único dios; otros no veneraban a ningún dios, como los filósofos. Otros creían solo en deidades masculinas y otros pueblos, en deidades femeninas.

Se presenta a la diosa Isis como esposa del dios Amún
La diosa Isis no era la mujer de Amún, sino de Osiris, el juez de los muertos. Con lo cual su nombre no tiene nada que ver con Amon L´Isa, la Mona Lisa, a la que se quiere presentar, forzadamente como el "anagrama de la divina unión entre lo masculino y lo femenino".

Se afirma que los primitivos judíos adoraban a una diosa femenina: Shekinah

Los antiguos judios se distinguían porque vivían rodeados por culturas paganas que veneraban a dioses y diosas, y ellos siempre veneraron a un único Dios. El término Shekinah (derivado del hebreo para "morar") fue utilizado sólo en el judaísmo talmúdico para referirse a "morada", o presencia del único Dios entre las personas.

Afirma que el celibato estaba condenado en la cultura judía y por eso Jesús estaba casado.

No estaba condenado. Es más: algunos de los hombres más venerados por los judios viveron célibes, como el profeta Jeremías. Y durante el tiempo de Jesús había una secta judía, los esenios, que vivían célibes y eran respetados precisamente por eso.

Dice que los Griegos organizaron las olimpiadas como "un tributo a la magia de Venus"

Los orígenes de la Olimpiadas son confusos, pero se sabe que no se organizaban en honor de Venus (Afrodita) sino en honor de Zeus y Pelops.

Afirma que Constantino supervisó la Biblia.

Constantino era un emperador no un teólogo; y no supervisó ni hizo que se hiciera ninguna Biblia, porque la lista de los cuatro Evangelios ya estaba fijada desde mucho antes. Lo único que hizo el Emperador en el siglo IV fue encargar unas cincuenta Biblias que contenían -sin quitar, ni poner nada- los cuatro Evangelios que la Iglesia había recibido desde mucho tiempo atrás, desde el tiempo de los Apóstoles.

Dice que los gnósticos escribieron unos evangelios en tiempos de Jesús.

L os escritos gnósticos se escribieron por lo menos un siglo o dos más tarde que los Cuatro Evangelios, que esos sí que fueron escritos "en tiempos de Jesús" pocas décadas tras su muerte. Los Cuatro Evangelios fueron escritos en tiempos de los Apóstoles y de los testigos de la vida, muerte y Resurreción de Jesús; es decir, desde la mitad del siglo I hasta el final de ese siglo.

Se dice que en el escrito gnóstico llamado "Evangelio de Felipe" se afirma que Jesús amaba a María Magdalena y la besaba en la boca.

En ese escrito gnóstico -no reconocido como Evangelio por la Iglesia- no se dice en absoluto que Jesús hubiese tenido una relación con la Magdalena, porque el manuscrito apareció en varios fragmentos. Además, para los gnósticos el beso es siempre un signo de compañerismo entre creyentes, porque los gnósticos, a diferencia de la Iglesia Católica, rechazan el sexo: creen que las almas se quedan aprisionadas en la sexualidad material.

Dice que Leonardo la llamó Mona Lisa para designar secretamente a los dioses egipcios Amon e Isis.

Leonardo no la títuló así: El nombre -Mona Lisa- no se le aplicó hasta mucho después de la muerte de Leonardo. "Mona" es una contracción de "Madonna" (que significa 'dama' o 'señora'). Lisa es el nombre más probable de la mujer retratada. Es también conocida como "La Gioconda".

Dice que Leonardo recibió "cientos de lucrativos encargos" por parte del Vaticano

A lo largo de su vida Leonardo recibió sólo un encargo del Vaticano.

Dice Dan Brown que la figura que aparece en La Última Cena junto a Jesús no es san Juan, sino María Magdalena, por su aspecto femenino.

En el Renacimiento el "tipo" pictórico del joven se representaba así. Fíjate como representa Leonardo a san Juan Bautista. Y en caso de que esa figura representara a María Magdalena, ¿dónde estaría san Juan? ¿El genio se olvidó de pintarlo?

Dice que falta una copa en el cuadro de la Última cena.

Pues basta con contarlas; hay trece copas: doce de los Apóstoles y una de Jesucristo.

Afirma que la ciudad de París fue fundada por los merovingios en el siglo VI.

París fue un asentamiento de los Galos en el siglo III antes de Cristo. Los romanos la llamaron Lutetia y se hicieron con ella en el 52 antes de Cristo, bajo el mandato de Julio Cesar. Los Merovingios no gobernaron hasta el siglo VI, y para entonces París ya tenía, por lo menos, 800 años. Este rigor en las cifras recuerda el títular de aquel periódico insular: "seis de cada cuatro canarios creen que el gobierno autónomo dedica pocos recursos a la lucha contra la delincuencia".

Relaciona el Priorato de Sión con los Templarios, con Leonardo da Vinci y otros.

El nombre Priorato de Sion se daba al grupo de sacerdotes que atendían la iglesia de El Priorato de Nuestra Señora de Sión en Jerusalem (la iglesia de Santa María, edificada sobre las ruinas del antiguo templo bizantino Hagia Sion). Ese Priorato se fundó en 1099. Allí estuvieron estos sacerdotes hasta 1217 cuando los musulmanes destruyeron la Iglesia al reconquistar Jerusalem. Los sacerdotes del Priorato se fueron a Sicilia. Era una institución más de la Iglesia. Sus últimos miembros se unieron a los Jesuitas en 1617 y el Priorato dejó de existir. Por tanto, el Priorato no tenía nada que ver con los Templarios, ni con las excavaciones del Templo del Monte, ni con un supuesto matrimonio de Jesús, ni con Leonardo da Vinci, ni con Plantard.

Dice que en esa Iglesia la Línea Rosa señala el Meridiano de París.

Esa línea de latón que recorre la iglesia del norte al sur no es parte del Meridiano de París, que pasa a más de 100 metros al este. Es un reloj solar/calendario que servía para marcar los solsticios y equinoccios. Y nunca se le llamó la Línea Rosa.

Asegura que el Papa Clemente V batalló contra los Templarios y quemó las cenizas, tirándolas al Tíber.

No. El que eliminó a los cuarenta y cuatro Templarios en una noche fue Felipe IV "El Hermoso de Francia", enemigo acérrimo del Papa. Felipe les pidió a los Templarios financiación para sus guerras y se negaron. El Rey fue al Papa Bonifacio VIII y le pidió que los excomulgara. El Papa se negó y el rey francés envió a Roma unos mercenarios que secuestraron y maltrataron al Papa. Eso le provocó la muerte. Felipe fue excomulgado. Su sucesor fue Benedicto XI, quien le levantó la excomunión. Le sucedió Clemente V que fue el Papa que trasladó el Papado a Avignon. Donde los soldados del Rey de Francia echaron las cenizas de Geoffrey de Charney y del último Maestro Grande de la Orden, Jacques de Molay, al río Sena de París, para que no quedaran restos que se pudieran considerar reliquias. El Tíber también pasa por una capital europea, pero lejos de París.

Conclusiones
Bibliografia Consultada

• Corliss, Richard. "Can a Thriller Be Both Fair and Fun?" Time. April 24, 2006.
• Lacy, Norris J. "The Da Vinci Code: Dan Brown and the Grail that Never Was." Authuriana. 2004.
http://www.smu.edu/arthuriana/lacy.pdf
• The Louvre
http://www.louvre.fr
• Lovgren, Stefan. "Warping Mona Lisa Nothing to Smile About, Experts Say." National Geographic. April 30, 2004.
• Ritz Paris
http://www.ritz.com/home_ritz/home_ritz.asp?show_all=1
• Paris road map
http://www.hot-maps.de/europe/france/paris/homeen.html
• "Portrait of Lisa Gherardini, Wife of Francesco del Giocondo." Louvre.
http://www.louvre.fr/llv/oeuvres/detail_notice.jsp?CONTENT%3C%3Ecnt_id=10134198673226503&CURRENT_
LLV_NOTICE%3C%3Ecnt_id=10134198673226503&FOLDER%3C%3Efolder_id=9852723696500816&bmUID
=1145977971184&bmLocale=en
• Travel Journal
http://www.mike-reed.com/TravelJournal.htm
• Van Biema, David. "The Ways of Opus Dei." Time. April 24, 2006.
• "Westminster Abbey Counters Da Vinci Code." Guardian Unlimited. May 31, 2005.
http://books.guardian.co.uk/news/articles/0,,1496206,00.html
• ACEPRENSA.com
• http://www.latimes.com
• http://www.nytimes.com

 
Fuentes:
1. http://www.rottentomatoes.com
2. José Carlos Martín de la Hoz. Academia de la Historia Eclesiástica

Mayo 22, 2006

«El Código Da Vinci», una película sobre la que la Iglesia tiene poco que preocuparse

Según «Signis», organización mundial de comunicadores católicos hay poco que temer en relación al Código da Vinci

CANNES, miércoles, 17 mayo 2006 (ZENIT.org).- Tras haber visto en el día de su estreno de «El Código Da Vinci», «Signis», la organización mundial de comunicadores católicos considera que el resultado es «una película sobre la que, finalmente, la Iglesia tiene que preocuparse bastante poco»,

En un comunicado enviado a Zenit, «Signis» reconoce que «Muchos cristianos de diferentes extracciones y sensibilidades estaban ansiosos por el estreno de la película el "Código Da Vinci", dirigida por Ron Howard sobre la novela de Dan Brown».

«Sin embargo, lejos de ser una obra cinematográfica de interés, la película está destinada al simple entretenimiento», añade.

«Mientras que las escenas iniciales presentan un interesante juego de pistas, en la segunda parte del filme los excesivos diálogos y los permanentes giros de la trama decepcionarán a muchos espectadores», explican los críticos cristianos de cine.


«No hay nada que temer de una película que sólo es una ficción y una aventura personal o comercial», aseguran.

«Mientras que la novela intentaba persuadir a sus lectores sobre la veracidad de una dudosa hipótesis y de algunas teorías rebuscadas, el filme desea más bien complacer a todo el mundo y no incomodar demasiado a nadie», añaden.

Los guionistas, aclaran, «se han ocupado de morigerar con interminables diálogos las afirmaciones más polémicas de la novela sobre la Iglesia, la divinidad de Jesús, el rol de María Magdalena e incluso el Opus Dei».

«La polémica mediática que acompañó la publicación de la novela y el estreno de esta película ha evidenciado el enorme impacto que las campañas de promoción tienen sobre el gran público», reconocen.

«Esperamos que la Iglesia pueda aprovechar este fenómeno para explicar los fundamentos teológicos de la fe y la esperanza de los cristianos», concluye el comunicado.

El otro Código; el Opus Dei en el día de presentación de la película

Publicamos el comunicado de la Oficina de Información del Opus Dei en Roma, con motivo del estreno de «El Código da Vinci».

ROMA, miércoles, 17 mayo 2006 (ZENIT.org).-

* * *

Hoy se presenta la película «El Código Da Vinci». La película mantiene las escenas de la novela que son falsas, injustas y ofensivas para los cristianos. Incluso multiplica su efecto injurioso, por la potencia que tienen siempre las imágenes. También se ha confirmado que la película no estará precedida por un cartel que aclare que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Durante los últimos meses, muchos católicos, cristianos de distintas confesiones, judíos, musulmanes, otros creyentes y ciudadanos de buena voluntad han alzado respetuosamente su voz para pedir respeto. Parece que su petición no ha tenido éxito. Esas voces no reclamaban un trato de favor, no querían poner entre paréntesis la libertad de expresión. La petición de respeto es de sentido común y responde a los compromisos que Sony ha adquirido con la sociedad.

He aquí, a título de ejemplo, algunos textos del Código de Conducta del Grupo Sony, aprobado por las máximas autoridades de la Corporación el 28 de mayo de 2003, que muestran ese compromiso. En el apartado 1.3 se afirma: «Reconociendo que una conducta social y profesionalmente aceptable en una cultura o región puede ser vista de modo diferente en otras, el personal de Sony debe ser cuidadosamente respetuoso hacia las diferencias culturales y regionales en el cumplimiento de sus deberes». El apartado 2.4 explica las normas de comportamiento que deben observar todos los miembros de la empresa: «Nadie puede expresar insultos raciales o religiosos, ni bromas ni otros comentarios o comportamientos en el lugar de trabajo que creen un ambiente hostil». Por lo que se refiere a la publicidad (apartado 3.4), Sony se compromete a no hacer una publicidad falsa, que desoriente o calumnie a otros.

Los dirigentes de Sony han manifestado repetidas veces ese compromiso ético. En una reciente publicación de la empresa, un alto ejecutivo reconoce que sus «negocios tienen impacto directo e indirecto en las sociedades en las que operan». Otro afirma que la «ética y la integridad tienen que formar parte del DNA» de la empresa. Y un tercero asevera que «no puede haber prosperidad para una compañía que no respeta el ambiente y la sociedad en la que vive». Nadie en estos meses se ha atrevido a llegar tan lejos en sus afirmaciones como los directores de Sony, aunque sus declaraciones son desmentidas por la penosa falta de respeto que supone la película para cientos de millones de cristianos. El fin económico no justifica los medios ofensivos. Además, es el agresor quien se degrada, no es la víctima quien pierde su dignidad.

Pero no se trata aquí de formular juicios. La cuestión que queda abierta es si esta película respeta el Código de Conducta del Grupo Sony, o si por el contrario, estamos también en este caso, ante un “Código de ficción”, y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Los acontecimientos de los últimos meses han impulsado a muchos creyentes a profundizar en su fe cristiana, a conocer mejor el Evangelio y la Iglesia, su historia y su presente. Como hace 20 siglos, Jesucristo sigue siendo «escándalo y locura» para algunos. Pero son muchos más los que --por un don recibido, no por méritos propios-- creemos que Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios y el Redentor del hombre, que vino al mundo para difundir la caridad.

Hoy termina un episodio lamentable, pero pasajero. Los cristianos han reaccionado siempre ante la falta de respeto con una actitud pacífica, buscando el diálogo y evitando el conflicto. Además, este episodio puede servir para que los cristianos nos tomemos más en serio la fe y para que todos aprendamos a comprender y respetar a los demás.

Manuel Sánchez Hurtado. Oficina de información del Opus Dei en Roma.

«El Código da Vinci», un motivo para que los creyentes manifiesten su fe

Realizan un encuentro sobre la relación entre ficción y realidad en el «Angelicum» de Roma para analizar el Código da Vinci.

ROMA, jueves, 18 mayo 2006 (ZENIT.org).- En el día en el que en Cannes se presentaba la película «El Código da Vinci», en una universidad pontificia de Roma se celebraba un debate en el que fue definida como un «signo de los tiempos» que interpela a todos los creyentes para que «den signos» de su fe.

Esta es la conclusión a la que llegó el padre Bruno Esposito, o.p, vicerrector de la Universidad Pontificia Santo Tomás de Aquino, más conocida como «Angelicum», en el encuentro: «El Código da Vinci: reflexiones sobre la relación ficción-realidad».

En el debate celebrado en esa universidad, el padre Bruno Esposito, que es también profesor de la Facultad de Derecho Canónico del «Angelicum», afirmó que «el hombre no está contra Dios sino contra una idea equivocada de Dios», por eso sugirió afrontar fenómenos como «El Código da Vinci», «no con espíritu de defensa o enfrentamiento sino como examen de conciencia de los creyentes que deben empeñarse en una nueva evangelización».

El profesor Benedetto Ippolito, profesor de Historia de la Filosofía Medieval de la Universidad «Roma Tres», explicó el éxito del libro de Dan Brown en el contexto cultural actual, dominado por «complots y misterios»: es «un escenario en ausencia de Dios, en el que Dios no es necesariamente negado sino vivido en otra dimensión».

Ippolito explicó que hoy se tiende a «considerar la verdad cristiana como una hipótesis o incluso una invención». Pero esta visión implica pagar un precio muy elevado: «la pérdida del sentido de la verdad implica la pérdida del sentido de la libertad».

Profesor también de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, Ippolito acabó recordando que «la verdad cristiana, la Revelación, es una iniciativa de Dios, no una elaboración de un autor».

Al tomar la palabra Joan-Andreu Rocha Scarpetta, profesor del Ateneo Pontificio «Regina Apostolorum», afirmó que «la obra de Dan Brown es un termómetro cultural que lleva a reflexionar sobre la religiosidad contemporánea».

En particular, reconoció, puede crear confusión en aquellas personas que no tienen «los instrumentos de discernimiento necesario para comprender lo que está detrás».

El profesor Rocha Scarpetta, que es director del master en «Iglesia, Ecumenismo y Religiones» ese Ateneo afirmó que los libros de la corriente «New Age» tienen éxito porque insisten en el «creer sin pertenecer» y «presentan la realidad como falsa, y la verdad como esotérica y crítica hacia las instituciones».

El profesor catalán subrayó la necesidad de «recuperar la narrativa cristiana», explicando que el éxito de una novela como «El Código da Vinci» no se puede comprender si no es en un contexto en el que se tiende a «mezclar las teorías de la conspiración y del complot con elementos religiosos y con una buena trama, que no debe confundirse con una buena literatura».

El biblista Bernardo Estrada, de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, explicó que los evangelios gnósticos --de los que se sirve ampliamente Dan Brown en su novela--, se remontan al siglo II y son fruto de los retoques hechos por algunas personas que se «inventaron» hechos de la vida de Jesús anteriores a su predicación pública y que no están en los Evangelios canónicos.

Estrada afirmó que «el gnosticismo fue la amenaza más grande que tuvo el cristianismo» porque esta corriente fiolosófico-religiosa de la antigüedad --que profesaba el rechazo de la muerte en cruz y resurrección de Cristo (y por tanto de los cuerpos)-- se enfrentaba fuertemente a la ortodoxia del cristianismo que se estaba formando en aquellos primeros siglos.

Explicó el abuso perpetrado por Dan Brown sobre la relación entre Jesús y María Magdalena, aclarando que «obviamente existió pero que fue una relación de sintonía espiritual, más todavía, Jesús hizo un regalo excepcional a la Magdalena, la única que recibió el encargo de anunciar a Jesús resucitado, aún antes que Pedro».

El padre Bruno Esposito concluyó lanzando un llamamiento a los creyentes para que se esfuercen por «dar signos» «contra el relativismo y los vacíos que demuestra la humanidad». «El desafío está dirigido a nosotros mismos, no a quien vende estos libros o películas».

La Asociación A Favor de lo Mejor ante un fenómeno de comunicación: Caso del Código Da Vinci

La Asociación A Favor de lo Mejor, A.C. que desde hace ocho años promueve una nueva cultura de comunicación en la que todos los participantes del proceso comunicativo podamos asumir responsablemente el papel que nos corresponde, ha dado a conocer en distintas ocasiones su definición frente a aquellos fenómenos de comunicación que requieran una reflexión constructiva, buscando fomentar la conciencia crítica y la responsabilidad ética de todos los que participan en dicho proceso.

En esta ocasión, nos referimos a la película: “El Código Da Vinci”.

Esta película que se ha promovido y anunciado como una de las más esperadas del 2006 y por ello ha despertado el interés e incluso en algunos casos una polémica internacional, puede considerarse un fenómeno de comunicación de amplio alcance y un gran impacto de comercialización. Por ello y como en otro fenómenos de gran interés para la sociedad, en la Asociación A Favor de lo Mejor proponemos una reflexión más seria y profunda que nos permitan aprovechar el caso para establecer un diálogo constructivo sobre algunos principios sobre la ética de la comunicación, los derechos de los receptores y sobre la libertad con responsabilidad y el derecho a la libre expresión:
Nos hemos permitido hacer una campaña de Conciencia crítica que reivindique los derechos del público haciéndole recordar que:

Se trata de un esfuerzo comercial con fines de entretenimiento y como todo producto de comunicación corresponde a las características del género al que pertenece. En el caso de la película el Código Da Vinci en su póster promocional existe una promesa de “encontrar la verdad” cuando no se trata de una investigación histórica sino de una novela de ficción.

Si bien es cierto que un escritor tiene derecho a escribir o inventar ficción, es así mismo importante considerar el derecho que tiene el receptor de saber que lo que lee o está viendo es eso, una creación ficticia fruto de la imaginación de alguien. Es necesario y éticamente obligado aclararlo, máxime si se utilizan instituciones, personas u organismos que en la realidad existen. De no ser así, puede llegar a convertirse en una calumnia.

El impacto de las imágenes, efectos especiales y la trama misteriosamente entrelazada hacen que la versión cinematográfica pueda magnificar la confusión creada al combinar elementos de ficción con escasos referentes de realidad. Pero que de ninguna manera puede considerarse en el género de novela histórica y que se cometen en la trama serios errores de referentes que el público debe saber que están planteados en forma ficticia, sin seriedad científica, ni fuentes históricamente confiables.

La producción cinematográfica y los esfuerzos de difusión de la misma no deben obviar la información pertinente para que el receptor pueda hacer uso de su derecho a consumir o no un producto de comunicación y menos sería lícito utilizar recursos confusos o engañosos para generar el interés del público.

Gran negocio, gran estafa

PAMPLONA, domingo, 21 mayo 2006 (ZENIT.org).- Publicamos la carta pastoral que difundió el sábado el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela (España), monseñor Fernando Sebastián Aguilar, acerca del libro y película --recién estrenada-- «El Código da Vinci».

Puede parecer demasiado duro, pero me parece rigurosamente exacto. Primero fue el libro con sus 40 millones de ejemplares vendidos. Ahora será la película con no sabemos cuántos espectadores. Detrás de todo, un producto literariamente modestito y científicamente nulo, apoyado en un gran montaje propagandístico. Hablo del Código da Vinci. Ya lo ven ustedes.

Sin embargo, queda por explicar el porqué de este éxito. Gran parte del éxito se deberá al lanzamiento, sin duda, que ha sido multimillonario. Pero hay razones más hondas. Dan Brown utiliza la fuerza que tiene la persona de Jesucristo en la conciencia de millones de personas, incluso más allá de las fronteras de la Iglesia, para aprovecharla en favor de su obra y de su negocio. Construye una novela medio policíaca, medio de ficción, con apariencias de investigación histórica.

A lo largo del escrito acusa a la Iglesia de haber manipulado la historia de Jesús en favor de su propio interés. Cuando es él quien hace exactamente eso. Si esta obra se hubiera presentado como una obra de literatura ficción a propósito de Jesús, podríamos discutir el buen gusto del autor al hacer chirigota con un personaje que para los cristianos es sagrado, pero no podríamos denunciar el escrito como falso ni como estafa. Pero el autor presenta su obra como fruto de largos y profundos estudios históricos, atribuyendo a sus afirmaciones un valor científico e histórico que no tienen desde ningún punto de vista. Hay datos históricos innegables, pero con ellos, y otras muchas cosas que son meras fábulas, compone un conjunto del estilo de los libros de caballerías.

El conjunto de personajes que presenta y la descripción de instituciones que maneja, o son enteramente realidades de ficción, o vienen descritas de manera que no responde a la realidad. La tesis central de la novela es decir que el cristianismo es falso porque es creación de unos hombres sin escrúpulos que inventaron sus dogmas fundamentales en el siglo IV para dominar los resortes del imperio. El autor dice contar la verdadera historia de Jesús como un personaje, sin ningún signo ni pretensión de divinidad, muerto como los demás hombres, que vivió, casado con María Magdalena, con la cual tuvo varios hijos de los que proceden algunos grupos misteriosos y truculentos que son pura invención suya.

Para apoyar sus tesis utiliza un método muy sencillo. Niega validez a las fuentes históricas del cristianismo, desconociendo todos los estudios sobre historicidad de los evangelios, el análisis crítico de su texto, la fidelidad en la conservación de los textos originales, etc. Y se la concede a otros escritos mucho más tardíos, de comprobada falta de rigor histórico, afectados por las doctrinas de grupos disidentes y heréticos, y completa el producto incorporando otras afirmaciones truculentas que son puras leyendas medievales y a veces inventos del todo imposibles por graves alteraciones históricas y afirmaciones arbitrarias.

Sus afirmaciones sobre la Magdalena, los conflictos de ésta con Pedro, los hijos de Jesús, las luchas de la Iglesia contra ellos y la pretensión del Opus [Dei] de acabar con los últimos descendientes de Jesús, son una mezcla de tópicos, aprovechando la morbosidad de los mitos del momento, que no tiene valor histórico ninguno. ¿Cómo pudo inventar Constantino la divinidad de Jesús, cuando en los siglos I, II y III habían muerto tantos mártires por profesar su divinidad y esperar la resurrección? Estamos en el género de Amadís de Gaula.

Mucha gente nos pregunta qué podemos pensar los cristianos de todo esto. Yo lo veo de la siguiente manera:

1. Los cristianos no debemos asustarnos de semejante engendro. No dice nada serio que pueda cuestionar ninguna de las bases históricas del cristianismo científicamente establecidas. No hay razón para ponerse nerviosos ni para sentir siquiera curiosidad. Considerado en sí mismo, no vale la pena tomarlo en serio. Su fuerza está en la propaganda, en la morbosidad que despierta, en la debilidad de muchas conciencias. El que quiera enterarse de algo sobre Jesús es mejor que lea los evangelios.

2. Tampoco debemos dejarnos ganar por el morbo de su atractivo. Quienes quieran leer la obra o ver la película que lo hagan, sin credulidad, sin dejarse llevar infantilmente por el morbo de la presentación, con una cierta distancia crítica. Desde luego quienes vean esta película o lean esta obra con fruición, tendrán que reconocer que no andan muy claros en su fe, si es que la tienen, ni andan tampoco fuertes en sabiduría. El europeo que quiera liberarse de sus orígenes cristianos, se verá aliviado por este género de literatura que busca desprestigiar los fundamentos históricos y la validez religiosa y humana de la tradición cristiana. La verdad es que este estilo de obras son poco serias y no logran tocar los cimientos históricos y científicos de nuestra fe. Dejando aparte que la fe religiosa es algo más que la certeza que pueden producir los datos históricos y las argumentaciones racionales.

3. Para los que no tengan alguna razón especial, como puede ser, su responsabilidad como críticos o educadores, la mejor postura es el desinterés. No vale la pena. No aporta nada serio ni bien fundamentado. Ni como historia ni como arte.

¿No han notado ustedes cómo desde hace algún tiempo, cada tres o cuatro meses, sale alguna obra que “va a conmover los cimientos de la Iglesia católica”.? Pero aquí seguimos. La Iglesia está edificada sobre la piedra firme que es Cristo, de modo que los poderes del infierno no podrán contra ella.

Dios saca bienes de los males, y escribe derecho con renglones torcidos. Este libro deplorable ha despertado la curiosidad de muchos y nos ofrece una ocasión excelente para explicar a los cristianos, y a los no cristianos, los verdaderos orígenes históricos del cristianismo, las fuentes documentales del conocimiento de Jesús, de su vida y de su mensaje, y explicar cómo fueron los primeros años de la vida de la Iglesia y la expansión de la fe cristiana por el mundo conocido. Esta es ahora nuestra misión. Podemos animar a leer algún libro, o a buscar en Internet una información seria y fidedigna sobre la persona de Jesús, sobre el Dios Padre del cual vino a dar testimonio para nuestra iluminación y salvación. Y enterarnos mejor de la naturaleza y la misión de esta humilde Iglesia nuestra, hecha de santos y pecadores, que nos ha conservado fielmente la memoria de Jesús, de su mensaje y de su testimonio. Ella nos ayuda a vivir como personas libres, hijos de Dios y ciudadanos del Cielo. Por todo ello damos muchas gracias a Dios.

Pamplona, 20 de mayo de 2006

+ Fernando Sebastián Aguilar
Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela

Rechazando el Código da Vinci

SinaiChrist.jpg
Acción Familia Chile, ofrece de manera gratuita el libro: RECHAZANDO EL CÓDIGO DA VINCI Cómo una novela blasfema ataca brutalmente a Nuestro Señor y a la Iglesia Católica escrito por la Comisión de Estudios de la TFP THE AMERICAN SOCIETY FOR THE DEFENSE OF TRADITION, FAMILY AND PROPERTY Versión Internet para Chile: Acción Familia, por un Chile auténtico, cristiano y fuerte

¿Qué pensar del "Código da Vinci"?

En los últimos veinte años una ola de novelas, exhibiciones “artísticas”, películas y piezas de teatro de carácter blasfemo se han difundido por todo el mundo queriendo debilitar la Fe de los cristianos. Algunos ejemplos notorios de estas blasfemias son:

* Dios te Salve, María (1985), de Jean-Luc Goddard
* La Última Tentación de Cristo (1988), de Martín Scorsese
* Corpus Christi (1998), de Terrence McNally
* La Más Fabulosa Historia Jamás Contada (1998), de Paul Rudnick
* Dogma (1999), de Kevin Smith
* Nuestra Señora (2000), de Alma López
* Jesús Tiene Dos Mamás (2001), de Faith Soloway
* El Crimen del Padre Amaro (2002), de Carlos Carrera
* El Código Da Vinci, de Dan Brown

El Código Da Vinci muestra claramente el objetivo último de esta campaña blasfema: el cristianismo debe ser reemplazado por el viejo paganismo y su religión por excelencia, el gnosticismo. Los católicos no podemos cerrar los ojos antes estos ataques y permanecer indiferentes. por eso hoy Acción Familia pone a su disposición gratuitamente el libro: "Rechazando el Código Da Vinci", que refuta los errores difundidos en dicha obra.

Mezclando conceptos gnósticos con groseras invenciones, a las cuales atribuye veracidad histórica, el libro «El Código Da Vinci» inocula en el espíritu del lector desprevenido las dudas ocultistas contra la Fe católica.

Obtenga gratuitamente el libro Rechazando el Código da Vinci.

Léalo en línea o bájelo a su computador

Mayo 17, 2006

Nota Doctrinal del Arzobispado de Lima

Ante las múltiples consultas realizadas por las Parroquias, Congregaciones religiosas y público en general, el Arzobispado de Lima emite esta Nota Doctrinal

“La responsabilidad de la fe y la vida de fe del Pueblo de Dios pesa de forma peculiar y propia en los Pastores” (Carta Encíclica Veritatis Splendor, n. 114 Juan Pablo II): para ello es necesario formar bien la conciencia recta de los fieles enseñándoles a buscar siempre la verdad antes de actuar.

1. Ante el hecho de la presentación de la película el Código Da Vinci urge tener en cuenta que asistir a verla supone una voluntaria cooperación al mal ya que, en último término, se colabora al éxito económico de quienes han producido o distribuido esta obra que ataca a la fe en la Iglesia Católica y a la vida de Jesucristo de manera grosera.

2. La colaboración al mal también puede ser a causa del escándalo público por el mal ejemplo que se da y por exponerse a confundir la propia fe. Por todo ello, la autoridad del Arzobispo de Lima recomienda a los católicos y personas de buena voluntad que se abstengan de asistir a ver dicha película y, de esta manera, den un claro ejemplo de coherencia con la fe que profesan y una respuesta firme ante este ataque a la Iglesia Católica y sus fieles creyentes.

3. Son tiempos en que la verdad se debe defender de los ataques de estas propuestas relativistas que la destruyen. Permanecer inactivos es aceptar que no hay verdades creíbles como son, por ejemplo, la existencia de Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre, la institución divina de la Iglesia Católica, el hecho histórico de la Resurrección, el perdón de los pecados, la vida eterna y otras verdades reveladas. El futuro de la sana convivencia está siendo asechado por este tipo de terrorismo de guante blanco que pretende destruir la posibilidad de vivir en la verdad lo cual trae consecuencias nefastas en todas las esferas de la sociedad.

4. Para una mayor información visiten la página Web del Arzobispado de Lima: http://www.arzobispadodelima.org

Lima, 13 de Mayo del 2006


OFICINA DE COMUNICACIONES DEL ARZOBISPADO DE LIMA

Carlos Enríquez Beck
Director Oficina Comunicaciones y Prensa
Arzobispado de Lima

Teléfono.(551) 427-5980 Anexo (272)
Telefax.(551) 427-1217
Celular.(551) 9639-7579
RPM. (michi)# 14717
e-mail: directorcomunicacion@arzobispadodelima.org
Website: http://www.arzobispadodelima.org

Periodista española critica “disparates históricos” de Código da Vinci

En un reciente artículo publicado por el diario La Razón, la periodista Mar Velasco criticó duramente “El Código da Vinci” de Dan Brown y afirmó que “ha resultado ser una colección de disparates históricos sin fundamento”.

MADRID, 28 Ene. 04 (ACI).-

Velasco consideró que “probablemente, lo mejor que se puede decir a propósito de ‘El Código da Vinci’ es lo que la escritora Cinthya Grenier escribió en el Weekly Standard: ‘Por favor, que alguien le dé a este hombre y a sus editores unas clases básicas sobre la historia del cristianismo, y un mapa’”.

Según la periodista, el libro que se ha convertido en “best seller” del año en diversos países y sólo en España ha vendido más de 300 mil ejemplares en dos meses, ha resultado ser “un texto lleno de tópicos, elementos simbólicos y religiosos que, eso sí, se deja leer muy bien. No en vano, lo primero que llama la atención del libro es su edición diáfana, un texto lleno de espacios, cómodo y atractivo a primera vista para el lector”.

“El argumento comienza con el asesinato de un conservador del museo de Louvre. Antes de morir, consigue dejar una serie de pistas extrañas. Su nieta Sophie y un investigador americano descubren que el asesinado (su abuelo) trataba de dejar un mensaje, no sobre su asesino, sino acerca de un gran secreto”, explica el artículo.

“El abuelo formaba parte de una sociedad secreta llamada “El Priorato de Sión”, que durante muchos años se encargó de custodiar este secreto, cuya revelación supondría una amenaza para la base conceptual de la humanidad. Este secreto, que la Iglesia Católica llevaría siglos esforzándose por ocultar, es que Jesús estuvo casado con María Magdalena, y que ella estaba embarazada cuando Él fue crucificado”, agrega.

“Los descendientes de aquella hija –continúa describiendo Velasco– aún sobreviven y se mantienen protegidos por el ‘Priorato’, que son los guardianes de la verdadera fe en Jesús y María Magdalena, basada en la teoría del ‘sagrado femenino’”.

Más adelante, la periodista de La Razón califica a la novela como una “trepidante carrera para encontrar el Grial, entendiendo por grial los restos de María Magdalena. Alguien ha comparado el final con el de una película que se ha quedado sin presupuesto”.

“Esto es, en resumidas cuentas, El Código da Vinci, por lo demás, aliñado con recurrentes teorías esotéricas y gnósticas y unos cuantos personajes macabros, como el monje albino del Opus Dei –por lo visto nadie le explicó al autor que en el Opus Dei no hay monjes–, un hombre que no vacila a la hora de matar”, afirma Velasco.

Asimismo –añade–, “las excentricidades se mezclan con multitud de datos erróneos, que tanto la crítica como el público no ha tardado en reconocer: desde afirmaciones escritas desde la más absoluta ignorancia histórica –los Juegos Olímpicos de la antigüedad se celebraban en honor de Zeus, no de Afrodita; el Papa Clemente V no eliminó a los templarios en un plan maquiavélico ni pudo echar sus cenizas al Tíber, entre otras cosas porque vivía en Aviñón–, hasta la osadía de dar referencias geográficas que no se corresponden con la realidad –el recorrido en coche por las calles de París es imposible–, pasando por ataques directos y poco originales a la figura de Cristo y a la doctrina católica”.

Finalmente, el artículo explica que “para el autor Jesús no es Dios, sino que el emperador Constantino lo deificó en el Concilio de Nicea del año 325. Pero como señala el crítico Pablo J. Ginés, ‘un repaso a los evangelios canónicos, escritos casi 250 años antes del Concilio de Nicea, muestra unas cuarenta menciones a Jesús como Hijo de Dios’”.
A las críticas de Velasco se suman las del crítico del diario El País, F. Casavella, que considera el libro como “el bodrio más grande que este lector ha tenido entre las manos desde las novelas de quiosco de los años 60”.

Velasco felicitó “a las editoriales de todo el mundo que en su día rechazaron la publicación de esta infamia y ahora no se arrepienten. Es la demostración de un resto de dignidad, no sólo en el mundo editorial, sino en el sistema mercantil”, y concluyó que “una vez más se demuestra que para captar el interés general no encuentran más remedio que acudir a la religión y a la incombustible figura de Cristo! ”.

Mayo 13, 2006

Jesucristo y la Iglesia.

En los últimos meses la página oficial del Opus Dei ha recibido muchas consultas, con motivo del libro y la película "El Código Da Vinci". Un equipo de profesores de historia y teología de la Universidad de Navarra responde a las 52 preguntas más frecuentes.

El equipo que ha realizado este trabajo está compuesto por los profesores Francisco Varo (director), Juan Chapa, Vicente Balaguer, Gonzalo Aranda, Santiago Ausín y Juan Luis Caballero.


Las 52 preguntas son:

1. ¿Qué sabemos realmente de Jesús? (En PDF)

2. ¿Qué fue la estrella de Oriente? (En PDF)

3. ¿Por qué se celebra el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre? (En PDF)


4. ¿Qué significa la virginidad de María? (En PDF)

5. ¿Estuvo casado San José por segunda vez? (En PDF)

6. ¿Qué fue la matanza de los inocentes?, ¿es histórica? (En PDF)

7. ¿Jesús nació en Belén o en Nazaret? (En PDF)


8. ¿Dónde y cómo nació Jesús? (En PDF)

9. ¿Estaba Jesús soltero, casado o viudo? (En PDF)

10. ¿Quiénes fueron los doce Apóstoles? (En PDF)

11. Situación actual de la investigación histórica sobre Jesús (En PDF)


12. ¿Qué actitud mostró Jesús ante las prácticas penitenciales? (En PDF)

13. ¿Quiénes fueron los evangelistas? (En PDF)

14. ¿Cómo se escribieron los evangelios? (En PDF)

15. ¿Cómo se transmitieron los evangelios? (En PDF)


16. ¿En qué idioma habló Jesús? (En PDF)

17. ¿Qué relaciones tuvo Jesús con el imperio romano? (En PDF)

18. ¿Se puede negar la existencia histórica de Jesús? (En PDF)

19. ¿Qué son los evangelios canónicos y los apócrifos? ¿Cuáles y cuántos son? (En PDF)

20. ¿Qué diferencias hay entre los evangelios canónicos y los apócrifos? (En PDF)

21. ¿Qué dicen los evangelios apócrifos? (En PDF)


22. ¿Qué son los gnósticos? (En PDF)

23. ¿Qué datos aportan sobre Jesús las fuentes romanas y judías? (En PDF)

24. Fariseos, saduceos, esenios, celotes ¿Quienes eran? (En PDF)


25. ¿Qué aportan los manuscritos de Qumrán? (En PDF)

26. ¿Qué es la biblioteca de Nag Hammadi? (En PDF)

27. ¿Jesús tuvo hermanos? (En PDF)

28. ¿Quién fue María Magdalena? (En PDF)


29. ¿Qué relación tuvo Jesús con María Magdalena? (En PDF)

30. ¿Qué dice el “Evangelio de María [Magdalena]”? (En PDF)

31. ¿Era normal que tantas mujeres rodearan a Jesús? (En PDF)


32. ¿Qué influencia tuvo San Juan Bautista en Jesús? (En PDF)

33. ¿Jesús era discípulo de San Juan Bautista? (En PDF)

34. ¿Qué relaciones tuvieron Pedro y María Magdalena? (En PDF)


35. ¿Qué pasó en la Última Cena? (En PDF)

36. ¿Por qué condenaron a muerte a Jesús? (En PDF)

37. ¿Quién fue Caifás? (En PDF)

38. ¿Qué era el Sanedrín? (En PDF)


39. ¿Cómo fue la muerte de Jesús? (En PDF)

40. ¿Cómo se explica la resurrección de Jesús? (En PDF)

41. ¿Pudieron haber robado el cuerpo de Jesús? (En PDF)

42. ¿Quién fue José de Arimatea? (En PDF)

43. ¿En qué consiste sustancialmente el mensaje cristiano? (En PDF)

44. ¿Quién fue San Pablo? ¿Cómo trasmitió las enseñanzas de Jesús? (En PDF)


45. ¿Qué dice el Evangelio de Felipe? (En PDF)

46. ¿Cómo se explican los milagros de Jesús? (En PDF)

47. ¿Jesús quiso realmente fundar una Iglesia? (En PDF)

48. ¿Qué es el Santo Grial? ¿Qué relaciones tiene con el Santo Cáliz? (En PDF)


49. ¿Quién fue Poncio Pilato? (En PDF)

50. ¿Qué afinidades políticas tenía Jesús? (En PDF)

51. ¿Quién fue Constantino? (En PDF)


52. ¿Qué fue el Edicto de Milán? (En PDF)

53. ¿Qué sucedió en el Concilio de Nicea? (En PDF)

54. ¿Qué dice el Evangelio de Judas? (En PDF)

Lea todas las preguntas y respuestas en un sólo documento (2 Mb) Para ello sólo necesita dar un click aquí

Si desean saber más al respecto del material que ha preparado el Opus Dei les invitamos a visitar su sitio: http://www.opusdei.es/art.php?p=15203

"El Código Da Vinci" en diez minutos

images-2.jpg"El Código Da Vinci" en diez minutos. Una notable recopilación de recursos acerca del fenómeno Da Vinci. Artículos de prensa, reportajes de historiadores, presentaciones en Powerpoint, muchos enlaces a otras páginas, etc.

1. ¿Qué es el Código da Vinci?

Fue un best-seller norteamericano, un superventas con 105 capítulos cortos, como escenas que parecen pensadas para su adaptación cinematográfica.

Gozó de un marketing bien gestionado y de una notabilísima inversión económica.

En mayo de 2006 aparecerá una película, producida por Sony Pictures, basada en el libro, con el mismo título.

Según Sony, le película tendrá el mismo mensaje y contenido ideológico del libro.

2. ¿Cómo se promocionó el libro?

Fue un libro costosa y extraordinariamente publicitado, con una promoción mundial realizada mediante un costoso marketing, que incluyó:

Entrevistas al autor, Dan Brown, en los principales medios de comunicación.

Difusión privilegiada del libro en las librerías del mundo entero.

Ventas: más de 40 millones de ejemplares según El País (España) y más de 44 millones de ejemplares según Wikipedia.

Traducciones: 44 idiomas.

Dinero: se calcula la fortuna de Dan Brown en 250 millones de dólares. Según Forbes, ganó 80 millones de dolares sólo en un año.

Webs: han aparecido muchas webs -como El Secreto- sobre el libro en internet.

Juegos: se han promovido juegos de adivinanzas en Internet sobre los temas del libro.

Foros: se han creado diversos foros para promocionarlo en la red.

Turismo: se han impulsado rutas turísticas que siguen los lugares descritos en la novela.
En París, una visita guiada cuesta 100 euros.

3.¿Cómo se está promocionando la película?

Según las revistas especializadas Sony Pictures ha pagado cinco millones de dólares por los derechos de la novela, más una cantidad desconocida tras el estreno de la película.

La película se está promocionando igual que el libro, con un poderosísimo despliegue publicitario.

Se habla de futuras películas, basadas en otras obras de Brown.

Proyecto:

Según la publicidad del film, John Calley, ejecutivo de Sony, llegó a un sustancioso acuerdo con los representantes de Brown tras la publicación del libro.


Rodaje:

Comenzó en París el 30 de junio de 2005. Continuó en Londres, en los estudios Shepperton y en otros lugares de Europa.


Contenidos agresivos:

La Abadía de Westminster se negó a que se filmara en su interior, por considerar que el texto que sirve de base al guión es "teológicamente ridículo".

Lo mismo hizo la iglesia de San Sulpicio y la de Santa María de las Gracias. Ninguna gran catedral católica o protestante ha aceptado que se filme una película como ésta en su interior.


Si el guión de la película es fiel a la novela, contendrá numerosos elementos agresivos contra la sensibilidad religiosa, en concreto la cristiana.

Búsqueda de escándalo:

Si, como afirma Sony, el guión de la película responde al contenido del libro, la película puede sembrar el odio hacia la religión y la discordia social y religiosa.


Puede herir sensibilidades de amplios sectores de la población: seguidores de Jesucristo; cristianos en general; miembros e instituciones de la Iglesia Católica; grupos humanos, como los albinos, etc.


Expectativas económicas:

Se dice que el proyecto cuenta con un presupuesto de 125 millones de dólares pero se ignoran los gastos exactos de producción de esta película, que dice en su publicidad que va a revelar "el mayor secreto de la historia de la humanidad".

Según las diversas fuentes, Tom Hanks suele ganar un promedio de 20 millones de dólares.

Presentación mundial:

En mayo de 2006 el film inaugurará el Festival Internacional de Cine de Cannes, pero no competirá por ninguno de sus galardones.

Estreno mundial:

Está previsto en torno al 17, 18 y 19 de mayo de 2006.

En Argentina, Chile, Perú y otros países, tendrá lugar el 18 de mayo.

En América Central, España, Colombia, Ecuador y México, el 19 de mayo.


Ficha Técnica
Productora: Sony Columbia
Género: Drama
País: USA
Guionistas: Dan Brown y Akiva Goldsman
Productor: John Calley Brian Grazer
Fotografía: Salvatore Totino
Director: Ron Howard
Distribuidora: Depende de cada país
Reparto:
Robert Langdon..............Tom Hank
Sophie Neveu .................Audrey Tautou
Bezu Fache......................Jean Reno
Aringarosa.......................Alfred Molina
Silas.................................Paul Bettany

4. ¿Qué signo ideológico tiene El Código da Vinci?

El libro tiene un signo ideológico agresivamente anticristiano y anticatólico.

En el Código da Vinci se manipula deliberadamente la historia y la realidad de Cristo, de la Iglesia Católica y de sus instituciones.

No hay respeto hacia los datos que ofrecen la investigación y la ciencia.

Es una burla hiriente a la realidad histórica, a la Iglesia, y sobre todo, a la figura y el mensaje de Jesús.

Se formulan ataques muy graves y se habla frívolamente de la Iglesia, de los Apóstoles y de los primeros cristianos. .

5. ¿Cuál es la "tesis esencial" de Dan Brown?

Brown afirma que la historia del cristianismo ha sido manipulada y escrita por el partido de "los vencedores”.

Esos supuestos vencedores serían los miembros “del partido de Pedro” (san Pedro), que habrían eliminado lo “sagrado femenino” del mensaje de Jesús.

Para intentar demostrar su tesis, Brown manipula la historia y el mensaje de Cristo.

6. ¿A qué género pertenece la novela El Código da Vinci?

Es un producto híbrido.

La novela tiene elementos de novela de acción y de misterio, de novela negra, de trama de investigación y de manifiesto ideológico.

Se han hecho ediciones de la novela que incluyen fotografías de personas reales, en un contexto de denigración.

La película se anuncia como un thriller.
¿Es una novela histórica?

No; porque no se basa en la historia, ni en hechos documentados.

Brown se inventa hechos, imagina teorías y desfigura los datos.


Mezcla sucesos totalmente imaginarios con otros sólo parcialmente reales. Presenta el resultado como verdadero y fruto “de investigaciones históricas serias”.

7. ¿Qué ha dicho del libro la crítica literaria?

Las críticas de los especialistas han sido muy negativas.

Ningún crítico literario de prestigio de Estados Unidos, Inglaterra, Francia ó España ha valorado positivamente el “Código”.

La crítica culta ha sido demoledora con este producto.

8. ¿Cuál es el mensaje esencial del Código da Vinci?

Dan Brown lanza afirmaciones muy graves sobre Cristo y la Iglesia Católica

Parece concluir que, gracias a él y a su novela, la humanidad ha descubierto por fin la verdad sobre Cristo y la Iglesia.

Afirma de Jesús:

Jesús no es Dios: su divinidad es un montaje.

Jesús tuvo una mujer, María Magdalena, con la que tuvo un hijo.

María Magdalena no fue una pecadora arrepentida: eso es un invento de la Iglesia Católica.

Jesús y María Magdalena representaban la dualidad masculina-femenina (como los dioses paganos Marte y Atenea, Isis y Osiris).

Los descendientes de Jesús acabaron emparentando, al cabo de los siglos, con los Merovingios y residen en Francia.

Afirma de la Iglesia Católica

La criminaliza y la presenta como una gran asesina.

Dice que ha engañado a la humanidad acerca de Cristo durante veinte siglos.

La considera un aparato de represión antifeminista a lo largo de la historia.

Concluye que es un montaje del Emperador Constantino.


9. ¿Qué cuenta la novela?

El relato comienza con un asesinato, en el que la víctima, un conservador del Museo del Louvre, deja las pistas del “Gran Secreto” antes de morir .

Una pareja -un americano y una francesa, que son los superbuenos- van descubriendo las claves de ese "Gran Secreto".
El malo de la novela es la Iglesia Católica.

El requetemalo, el malo-malísimo, es un monje (¡!) numerario del Opus Dei, que es un perverso albino asesino.

Al final, los buenos descubren –rápidamente, por supuesto- que la francesa es una descendiente directa de Jesús.

Termina hablando de la tumba de María Magdalena, que estaría enterrada bajo la pirámide de cristal del Museo del Louvre, en París.


10. ¿En qué fuentes se basa la novela?

Es una amalgama de muchas obras ya conocidas. Entre otras:

- Obras de la literatura New Age.

- Textos de la literatura fantástica.

- El libro El enigma sagrado.


Brown mezcla las afirmaciones en torno a lo “sagrado femenino” de Margaret Starbird, con teorías del gnosticismo.

Los expertos y estudiosos de Arte niegan sus afirmaciones sobre el mensaje escondido en los cuadros de Leonardo da Vinci.

11. ¿En qué estudios científicos se basa Brown al hablar sobre Jesús y la Iglesia?

Brown no cita ningún estudio científico, histórico y teológico serio y documentado sobre Jesús.

No cita ni un solo investigador riguroso de los Evangelios.

Sus afirmaciones, además de contundentes, suelen ser burdas, sin base histórica.

Manipula los Evangelios y fantasea sobre su génesis.

12. ¿Por qué el Código da Vinci se ha hecho tan popular?

Algunas posibles razones:

Logra que el lector común -que suele conocer poco de la historia de la Iglesia- crea que lo que cuenta es la verdadera historia del pasado.

Para dar esa impresión, Brown mezcla datos verdaderos, confusos e inciertos como si fueran la historia de la Iglesia "pacíficamente aceptada" por todos los historiadores.

La lectura del Código da Vinci se basa en esa confusión, que se aprovecha de la ignorancia de los lectores.

Si es sólo una ficción -afirman algunos- ¿para qué preocuparse?

Pero no es sólo una ficción. Brown comienza el libro con un apartado titulado "Los hechos" en el que afirma:


"Todas las descripciones de obras de arte, edificios, documentos y rituales secretos que aparecen en esta novela son veraces".

Parte del éxito popular puede deberse a que propone, al hablar de lo sagrado femenino, de forma insinuada, el uso libertario del sexo.

13. ¿Qué calidad histórica y literaria tiene el Código da Vinci?

Muy poca, como han puesto de manifiesto numerosos críticos y lectores. Por ejemplo, el crítico de The Times de Londres.

Como novela de acción, tampoco parece tener gran calidad, aunque hay gustos para todo.

“Engancha” con un sector amplio de lectores quizá porque refleja en sus páginas el estado mental de duda y de sospecha en el que muchos viven.

Brown hace una estructura literaria en la que mezcla unas aventuras con numerosos razonamientos elementales sobre la Iglesia y sobre Jesús, dándoles la apariencia engañosa de "altas disquisiciones".


Envía este mensaje a sus lectores:
señoras y señores: en la medida en que ustedes duden de su fe (sobre todo, si su fe es la fe católica) y me crean a mí, descubrirán los grandes secretos que la mentirosa Iglesia Católica les ha estado ocultando durante siglos.

En la novela se reinventa la figura de Jesús.

Se presenta a Jesús como un feminista radical.

Una de las propuestas de Brown es liberarse de la moral que enseña la Iglesia Católica.

(Curiosamente, en esta novela el resto de las Iglesias cristianas no católicas parece no existir).

14. ¿Es un libro fácil de leer ?

Depende. A los lectores que conocen la historia del arte, la historia de la Iglesia, o la verdad histórica de Jesús, les provocará rechazo que el autor se invente la historia del pasado a su gusto.

A los lectores que respetan las convicciones religiosas de los demás les producirán rechazo los ataques indiscriminados a instituciones y personas.

Hay un colectivo concreto, el de los albinos, que ha protestado por la imagen negativa que se ofrece de ellos.
¿Y la película?

Es lícito suponer que si, como afirma Sony, el guión sigue los pasos del libro, la película

- puede producir rechazo en muchos espectadores, cristianos o no.

- puede fomentar el recelo ante las religiones.

- puede generar odio hacia la Iglesia Católica en personas sin conocimiento de causa.

- puede contribuir a la crispación social en materia religiosa.

15. ¿Qué estructura, trama y ambientación tiene el Código da Vinci?

La estructura es sencilla, de contrastes fáciles, con caracterizaciones convencionales.
La trama y la ambientación responden a un producto de gran consumo.

El Código da Vinci contiene numerosos errores históricos y geográficos y no sólo en lo que se refiere a España, un país que no parece gozar de las simpatías del autor.

En otra novela suya, Brown denigra a varias instituciones de Sevilla. ¿Qué le habrá hecho España a Dan Brown?

16. ¿Cómo son los personajes de la novel?

Elementales. Hay malos y malos-malísimos que se enfrentan a los superbuenos y requetelistos.

"La mala" es la Iglesia Católica en general.
El malo-malo-malo, el super-perversísimo, la bestia negra, es Silas, un albino de ojos rojizos que arrastra un turbio pasado.

Su padre era un fornido estibador que lo maltrataba de pequeño. Por venganza, años después, le torció el cuello a un estibador de un puerto que se le parecía. Y terminó en una cárcel de Andorra.

Se escapó gracias a un oportuno terremoto (¡en Andorra!) y se hizo vagabundo. Más tarde se volvió bueno; y luego, otra vez malo; y entonces empezó a matar y a matar y a matar...


17. Tras la lectura de esa novela, ¿qué puede concluir una persona que desconozca la verdadera historia de la Iglesia Católica?

La lectura suele generar una gran prevención y desconfianza hacia la figura de Jesús tal como la muestra la Iglesia Católica.

Induce a pensar que los hombres listos de la historia nunca se han creído lo que enseñaban sus religiones.

Este es el mensaje:

Sólo los tontos tienen fe.

La malvada Iglesia Católica es responsable de miles de crímenes.

La Iglesia está completamente viciada desde el principio.

Ha matado sin cesar durante siglos para ocultar su vicio de origen.

18. ¿Qué reacciones suscitó la novela y ahora, la película?

Muy variadas.

Muchos cristianos han comprendido que ésta es una gran ocasión para:

- hablar de Jesús con rigor histórico y científico.

- mostrar la historia de la Iglesia con seriedad y amor a la verdad.

- fomentar el respeto y la tolerancia ante las convicciones religiosas de los demás.

19. La Iglesia y las instituciones de la Iglesia afectadas por el libro y la futura película, como el Opus Dei, ¿se van a querellar con Sony?

No parece que la Iglesia ni ninguna de sus instituciones estén dispuestas a proporcionar publicidad gratuita al libro o la película.

Están afanadas en la nueva evangelización y la difusión de la caridad, unida a la justicia social, de la que habla Benedicto XVI en su encíclica Dios es Amor.
Se pregunta una web de la Iglesia Católica en Francia:

¿Por qué los cristianos no manifiestan su desacuerdo con el contenido del Código da Vinci mediante una acción constructiva?

Informar sobre las actividades de solidaridad que promueven los católicos en el mundo es una forma de evitar que el debate sobre la película no sea estéril.

Esta web francesa sugiere aprovechar esta ocasión para dar a conocer mejor muchos aspectos esenciales de la Iglesia.

Y se pregunta:

¿Cuántos saben que la Iglesia se ocupa de la cuarta parte de enfermos de sida del mundo?

¿Cuántos saben que en año 2005 murieron asesinados 27 misioneros que trabajaban al servicio de los más pobres?

El Opus Dei
Un portavoz de esta institución de la Iglesia ha comunicado que sus miembros mantendrán una actitud contructiva a pesar de las graves agresiones que ha sufrido el Opus Dei. Ha alentado a las personas de buena voluntad a trabajar en proyectos de solidaridad, trabajo y respeto tolerante a personas de diversas creencias religiosas.

Ha animado a participar, por ejemplo, en el proyecto Harambee de ayuda a África, que colabora con el trabajo de diversas instituciones de la Iglesia Católica en Sudán, Kenia, Madagascar y el Congo.

Mantiene la esperanza que en la película no haya referencias que puedan herir a los católicos y juzga que la decisión por parte de Sony de quitar las agresiones "sería un gesto conciliador muy apreciado, precisamente en estos momentos en que todos lamentamos las penosas consecuencias de la intolerancia".

"Sony-Columbia está a tiempo de hacer una contribución a la concordia, de gran importancia en el contexto actual: puede demostrar que son compatibles la libertad de expresión y el respeto a las creencias; puede confirmar que el respeto es un acto libre que nace de la sensibilidad, no una consecuencia de la censura ni de las amenazas".

20. ¿Qué se puede sacar de positivo?

Mucho. Este fenómeno pone de relieve el gran interés que tienen millones de personas del mundo por Jesús de Nazaret, por la vida de los primeros cristianos, por la realidad de la Iglesia y por el sentido de la vida.
Abre un panorama apasionante: dar a conocer con profundidad la figura de Jesús.l

En concreto, es un momento formidable para dar a conocer a Cristo a los jóvenes.

La situación creada en torno a la película y la novela Código da Vinci, es una ocasión magnífica para mostrar mejor y con mayor amplitud:

-la realidad histórica de Cristo.

- la grandeza y el alcance del mensaje cristiano.

-la realidad de la Iglesia Católica.

Es un gran momento para:
ganar en respeto mutuo y espíritu de diálogo con todos.

aprender del Papa Benedicto XVI su modo de mostrar al mundo el mensaje cristiano, siempre de forma constructiva, profunda y atractiva.


Siempre, con respeto hacia todos, con sentido del humor y cordialidad.

¡Ah!: un deseo final para los que tengan la oportunidad de visitar París: vale la pena ir al Louvre para contemplar en directo, sin manipulaciones, la sonrisa de la Gioconda.

Te invitamos a seguir leyendo el resto del material en el sitio"El Código Da Vinci" en diez minutos.

La novela histórica y el Código da Vinci

José Carlos Martín de la Hoz, Miembro de la Academia de la Historia Eclesiástica nos ofrece una interesante revisión de la verdad de las cosas en cuanto a la cultura histórica y la novela histórica.

Como decía Jaime Balmes en el Criterio, “la verdad es la realidad de las cosas”. Existe una verdad lógica (la adecuación del entendimiento a la cosa) y una verdad ontológica: la realidad de las cosas. El hecho es que todo acaba sabiéndose: la verdad acaba imponiéndose siempre.

Como dice el lenguaje de la calle: La Iglesia no tiene muertos en el armario. No hay nada que ocultar. Los cristianos amamos a Jesucristo y amamos la Verdad. Por eso, la verdad nos hace libres, esperanzados y alegres. La Iglesia lleva XX Siglos siendo fiel al mensaje revelado por Dios. De hecho los cristianos de hoy creemos lo mismo que los primeros cristianos. Esta es una prueba de la veracidad del mensaje que trasmitimos: haber superado la prueba de los siglos. Sólo con la ayuda de Dios puede explicarse esta realidad.

A la vez, los cristianos estamos siempre llamados a la conversión; debemos pedir perdón a Dios y a los demás, tanto personal como colectivamente, por las faltas de coherencia con el Evangelio. Juan Pablo II lo hizo solemnemente en la impresionante liturgia del 12 de marzo de 2000.

La mejor Historia de la Iglesia es, por tanto, estudiar los documentos, los papeles, los archivos. Los historiadores debemos penetrar en las coordenadas espacio-temporales, situar los hechos, hacernos cargo de las situaciones; todo eso es esencial, para no caer en anacronismos. Sólo así, se puede aprender de la historia, de los errores y de los aciertos y, sólo así, la historia se convierte en maestra de vida.

Es importante pedir perdón por los errores, lo que se denomina en términos teológicos, purificación de la memoria. Pero también es importante clarificar los hechos. Todavía existen en nuestra cultura occidental muchas leyendas negras; hechos históricos tergiversados, agrandados y utilizados como arma arrojadiza. Por ejemplo se puede aprender del proceso de Galileo del Siglo XVII, pero no hay que pedir perdón porque muriera en la hoguera, sencillamente por que murió en su cama.

De todas formas, no olvidemos que vivimos en una sociedad con dos planteamientos encontrados entre sí: para unos Dios ha creado al hombre. Para otros el hombre ha creado a Dios. De ahí la importancia del sereno estudio y de la reflexión, bajo las leyes de la honradez y del rigor científico. Es difícil la convivencia cuando hay actitudes totalitarias y fundamentalistas. Pero también, cuando hay falta de seriedad en el pensamiento y en las ideas.

Sigue en pie la petición del Espíritu Santo en el último Concilio Vaticano II: Dios quiere que los cristianos dialoguemos con el mundo para mostrar a Dios. El puente de unión es la dignidad de la persona humana. La Iglesia conoce bien al hombre, pues lleva XX siglos trabajando por él. La acción social de su actuación será siempre un síntoma de la verdad de la caridad que predica y vive.

Cultura histórica y novela histórica
Un pueblo sin historia, es un pueblo sin memoria, sin raíces. La historia es muy importante. ¿Cómo se entiende, por ejemplo, el museo del Prado de Madrid sin saber historia, sin haber conocer el cristianismo? Estamos en una época de un bajo nivel cultural y de pensamiento. Es necesario un esfuerzo de estudio: vale la pena formarse bien, si queremos comprender el mundo en que vivimos y si queremos mejorarlo. Es necesario enseñar a pensar bien, a estudiar, leer, escribir, contemplar el arte, etc.

La llamada novela histórica está atravesando un momento de gran auge, basta con observar como crecen constantemente los stand de las librerías. El problema es que se está convirtiendo más en novela que en historia. En muchos casos, parecen las novelas de caballería que enloquecieron al Quijote. También las hay muy buenas: no en vano el género literario novela histórica ha producido obras de gran calado en la historia de la literatura.

Desgraciadamente en los últimos años proliferan unas novelas históricas que ya no tienen casi nada de historia. Muchas de ellas están perfectamente ideologizadas, con un bajo nivel de marco histórico, con excesivos errores y deformaciones. Se puede observar, sin buscar demasiado, que muchas contienen cuatro elementos: un ataque a la Iglesia (afirmando como falsa la fe que predica), algo de esoterismo (la búsqueda del Santo Grial, secretos nunca revelados, los templarios, los gnosticos, etc), parte de erotismo y algo de acción.

La novela del Código da Vinci es un desprecio a los historiadores del arte, de la cultura, de la Iglesia, a los biblistas, etc. Aprovechando la ignorancia histórica de muchos, ha logrado un éxito editorial de ventas. Estamos ante una llamada de atención por el excesivo atrevimiento a la hora de inventar, sin las mínimas reglas básicas del rigor intelectual. Algo que raya en una gran tomadura de pelo universal. A los cristianos nos duele porque es un ataque a la Iglesia explícito y a lo más querido: la figura de Jesucristo. Esta novela no pasará a la historia de la literatura, sino a la historia de la superficialidad. Tendrá un gran impacto, dará que hablar y pasará. En este tiempo podemos aprovechar para pensar en qué está leyendo la gente: ¿No se puede ofrecer algo mejor?

El engaño Da Vinci: 100 preguntas y respuestas sobre los hechos y la ficción de El Código Da Vinci

Información básica proporcinada por Mark Shea y Edward Sri en la que responde a las interrogantes planteadas por El Código da Vinci.

El Código Da Vinci se ha convertido en uno de los mayores éxitos internacionales de los últimos años.

Con su pretensión sensacionalista de descubrir la ´verdadera´ historia del cristianismo, está deformando a millones de personas en todo el mundo mediante sus afirmaciones fraudulentas y su reinvención de la historia. A partir de mayo del 2006, con el estreno en las carteleras de El Código Da Vinci, una superproducción de Hollywood, su influencia será mucho mayor. El engaño Da Vinci es un poderoso antídoto ante este fenómeno cultural devastador.

Los autores de este libro abordan, con un estilo dialogado mediante preguntas y respuestas, los errores clave sobre historia, arte y teología que vierte esta obra.

El engaño Da Vinci es una ayuda de gran valor para tu familia y tus amigos, y para todos aquellos que creas que están en peligro de ver socavada su fe en Jesucristo y la Iglesia a causa de la farsa de verdad de El Código Da Vinci. ·

¿Es El Código Da Vinci una fuente fiable para conocer la verdadera historia del cristianismo? · ¿Quiénes fueron los Templarios y cómo adquirieron su poder? · ¿Es cierto que la Iglesia no declaró la´divinidad´ de Jesús hasta el concilio de Nicea, en el año 325 d.C.?

El engaño Da Vinci: 100 preguntas y respuestas sobre los hechos y la ficción de El Código Da Vinci

Contactar:Mexico or U.S.A.:
Javier Rincón
FRENTE Y VUELTA
Lago Chalco, 185Col. Anahuac11320 MEXICO, D.F.Tel.: 5255 52605924 / 5255 52600799
frenteyvuelta@prodigy.net.mx

Spain:
Ediciones Palabra
http://www.edicionespalabra.es/default.aspPº de la Castellana, 210 - 28046 Madrid (España)Tels. (+34) 91 350 77 39 y 91 350 77 20
Fax (+34) 91 359 02 30
epalsa@edicionespalabra.es

Desmantelando el Código da Vinci

dvdcover-1.jpgArtículos, e-books, documentales y reportajes en inglés dedicados a profundizar en la historia, el arte y la teología para mostrar los errores planteados por El Código da Vinci.

Entre los recursos están: Jesus decoded, Da Vinci Outreach, The Da Vinci Code & Opus Dei y Dismantling "The Da Vinci Code"

Jesus Decoded: Catholic belief versus modern fiction. Web lanzada por la Conferencia Episcopal de EE.UU., que aborda de modo sencillo pero completo una gran variedad de temas: el celibato de Jesús, los cuatro primeros concilios, la divinidad de Jesucristo, los evangelios gnósticos y otros escritos no canónicos, la mujer en la Iglesia, María Magdalena, el Opus Dei, etc.

Da Vinci Outreach. Excelente página creada por "Ascension Press" en colaboración con "Catholic Exchange" y "Catholic Outreach", con el propósito de hacer accesible, en forma de preguntas y respuestas, los temas deformados o inventados por Dan Brown. Contiene una enorme variedad de guías en PDF, de descarga gratuita, con guías didácticas para parroquias, para profesores de religión, padres de familia, etc.

"The Da Vinci Code" & Opus Dei. Creada por Fr. John Wauck, sacerdote del Opus Dei. Como él mismo dice, "mi propia historia parece conectar –quizás 'chocar' sería la mejor palabra– con 'El Código de Da Vinci' de varias maneras. Soy sacerdote norteamericano de la Prelatura del Opus Dei, resido en la verdadera sede central del Opus Dei, que está en Roma (no en Nueva York), desde hace diez años. Estudié historia del renacimiento en la verdadera Universidad de Harvard (en la que no hay profesores de 'Simbología'), y ahora trabajo como profesor en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en donde imparto un curso sobre la literatura y la fe cristiana".

Dismantling "The Da Vinci Code", por Sandra Miesel, veterana periodista católica norteamericana.

Mayo 12, 2006

Crea tu propia novela de Dan Brown

Diviértete y desmitifica la novela de Dan Brown jugando con este simulador que te permite inventar tu propia novela al estilo del Código da Vinci.

No hay que ser un genio para hacer una novela como "El Código Da Vinci", como muestra esta página humorística. Se trata de un generador de argumentos por ordenador. Útil para pasar un buen rato.

Para ingresar al simulador da un click aquí

El secreto de El Código da Vinci

Juego interactivo que permite a los jóvenes entender los errores del libro.

Para aprender a valorar los errores del "best seller", jugando a un desmitificador juego de preguntas y respuestas, muy aconsejable para chicos jóvenes.

Para ingresar al juego sólo da un click aquí

La Iglesia ante "El Código Da Vinci".

DVDcover.jpgPresentación realizada en Flash, en la página oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Presentación realizada en Flash, en la página oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Para ver la presentación da un click sobre la siguiente dirección http://www.cem.org.mx/prensa/icem/codigodavinci.swf

¿Qué harás el 19 de mayo?

Red Familia coalición aconfesional de organizaciones que trabajan por la familia desde diversas posturas políticas o religiosas promueve un profundo respeto por cualquier confesión religiosa, en este caso el Cristianismo, pero de igual manera para el Islamismo o cualquier otra denominación. En este contexto presenta una propuesta de una persona que colabora con las instituciones de la Red

El 19 de mayo es la fecha de lanzamiento de la película "El Código Da Vinci", una película basada en un libro lleno de errores que atentan contra el honor y que profana la cultura cristiana.

Red Familia coalición aconfesional de organizaciones que trabajan por la familia desde diversas posturas políticas o religiosas promueve un profundo respeto por cualquier confesión religiosa, en este caso el Cristianismo, pero de igual manera para el Islamismo o cualquier otra denominación. En este contexto presenta una propuesta de una persona que colabora con las instituciones de la Red, Barbara R. Nicolosi.

¿De cara a la promoción de este respeto qué se sugiere que podamos hacer como respuesta al lanzamiento de la película?

Estas son las respuestas típicas:
a) Ignorar la película
El problema de esta opción: las taquillas de cine son como mesas electorales. Las únicas personas que "votarán" serán las que compren entradas. Los resultados se sabrán el domingo 21 de mayo cuando se cierren las taquillas. Si te quedas en casa perderás la oportunidad de que tu "voto" se tenga en cuenta. Desde la óptica de Hollywood tú no cuentas. Quedándote en casa no aportas nada al proceso de decisión de cómo llegan las películas a la gran pantalla.

b) Podemos protestar...
El problema de esta opción: No funciona. Cualquier publicidad es buena publicidad. La protesta calentará los resultados y hará que los cristianos quedemos como idiotas. Las protestas y boicots no ayudan a que Hollywood tome de decisiones correctas sobre cómo hacer películas en el futuro... incluso puede provocar a Hollywood a hacer más películas que provoque protestas cristianas si eso supone aumentar la taquilla.

c) Discutir sobre la película. Ser racionales y estar preparados para refutar punto por punto las mentiras que aparecen en la película...
El problema de esta opción: Nadie será escuchado. Piensan que ya saben lo que vamos a decir. Tenemos mucho más que perder por muy preparados que estemos, porque el poder del relato de ficción siempre gana a la realidad de los hechos verdaderos. ¿Por qué crees que Jesús usaba las parábolas? Y además, la discusión racional sobre los relatos no afecta al modo en que Hollywood trabaja.

Pero hay una CUARTA OPCIÓN:
El 19 de mayo puedes ir al cine. Ir a ver otra película. Anota la fecha: 19 de mayo o 20 de mayo... Nunca después del 21 de mayo, que es cuando se cierra el recuento de taquillas. Votarás con el único sistema que Hollywood reconoce: el poder de un billete en metálico depositado en una ventanilla de cine que estará abierta durante el fin de semana.

Usa tu voto. No lo desperdicies. Vota por cualquier otra película distinta de "El Código Da Vinci". Si lo hace bastante gente, la respuesta será fuerte y se tendrá en cuenta: no tendrán otra elección.

La película de más impacto que se ha programado para esa misma fecha es una animación de DreamWorks titulada "Vecinos invasores" (Over the Hedge). El "trailer" parece divertido y además pueden ir los peques. Y tus amigos. De hecho, vamos a ir todos a verla.
Rompamos la previsión de los resultados de taquilla que todos esperan.

Sin protestas. Sin boicots. Sin argumentaciones. Sin rencores. Vayamos a las taquillas de cine y "votemos". Y también, compremos palomitas.

19 de mayo. Márcalo en tu calendario: "Vecinos invasores" (Over the Hedge) se estrena. Comprar entradas.

Y pasa la voz. Reenvía este mensaje a todos tus amigos . Pégalo en tu blog. Coméntalo en tu comunidad . Y vayamos todos a ver pelis.

Barbara R. Nicolosi
es fundadora y directora ejecutiva de "Act One" una organización que procura que la fe de la gente sea respetada en la industria del cine y TV. Barbara hizo un Master en Cine en la Northwestern University, IL. Ha sido directora de desarrollo, asesora de la National Endowment for the Arts, y consultora de muchas películas y proyectos de tv. Escribió "The Work", una descripción de sucesos ocurridos durante la Guerra Civil española, para IMMI Pictures de Beverly Hills. Sus guiones para la pantalla de "Select Society" están siendo desarrollados por la Reel Life Women Productions, Bel Air. Es columnista del National Catholic Register. Pertenece al comité ejecutivo del Festival de Cine de la Ciudad de Los Ángeles. Esta asociada a la Catholics in Media. Participa con frecuencia en congresos y conferencias sobre guión y cine. También es miembro de la Catholic Academy for the Comunications Arts Profesionals.

Mayo 10, 2006

María Magdalena, ¿pecadora?

magdalena1.jpgMaría Magdalena, ¿pecadora?, ¿De dónde procede esa tradición, que todos conocemos?, ¿Quién era realmente María Magdalena?, ¿coincide ello con lo expuesto en el Código da Vinci? Alejandro E. Pomar responde

Fuente: La Biblia Online

¿A qué se dedicaba María Magdalena antes de su encuentro con Jesús, es decir, antes de su conversión y de decidirse a seguir los mandamientos del Maestro? Para muchos cristianos, la pregunta es muy sencilla y tiene una respuesta casi obvia: María Magdalena era pecadora pública, prostituta. La tradición cristiana, y una abundante iconografía, corroboran esa respuesta.

Sin embargo, si queremos apoyar esa afirmación en las Escrituras, nos llevaremos una sorpresa. En ningún lugar del evangelio dice que Magdalena fuera prostituta; ni siquiera que fuera pecadora... Entonces, ¿de dónde procede esa tradición, que todos conocemos?

Para comenzar a responder a este interrogante, debemos referirnos a tres personajes bíblicos, que algunos identifican en una sola persona: María Magdalena, María la hermana de Lázaro y de Marta, y la pecadora anónima que unge los pies de Jesús.


Tres personajes para una historia

María Magdalena, así, con su nombre completo, aparece en varias escenas evangélicas. Ocupa el primer lugar entre las mujeres que acompañan a Jesús (Mt 27, 56; Mc 15, 47; Lc 8, 2); está presente durante la Pasión (Mc 15, 40) y al pie de la cruz con la Madre de Jesús (Jn 19, 25); observa cómo sepultan al Señor (Mc 15, 47); llega antes que Pedro y que Juan al sepulcro, en la mañana de la Pascua (Jn 20, 1-2); es la primera a quien se aparece Jesús resucitado (Mt 28, 1-10; Mc 16, 9; Jn 20, 14), aunque no lo reconoce y lo confunde con el hortelano (Jn 20, 15); es enviada a ser apóstol de los apóstoles (Jn 20, 18). Tanto Marcos como Lucas nos informan que Jesús había expulsado de ella «siete demonios». (Lc 8, 2; Mc 16, 9)

María de Betania es la hermana de Marta y de Lázaro; aparece en el episodio de la resurrección de su hermano (Jn 11); derrama perfume sobre el Señor y le seca los pies con sus cabellos (Jn 11, 1; 12, 3); escucha al Señor sentada a sus pies y se lleva «la mejor parte» (Lc 10, 38-42) mientras su hermana trabaja.

Finalmente, hay un tercer personaje, la pecadora anónima que unge los pies de Jesús (Lc 7, 36-50) en casa de Simón el Fariseo.


Dos en una, tres en una

No era difícil, leyendo todos estos fragmentos, establecer una relación entre la unción de la pecadora y la de María de Betania, es decir, suponer que se trata de una misma unción (aunque las circunstancias difieren), y por lo tanto de una misma persona.

Por otra parte, los «siete demonios» de Magdalena podían significar un grave pecado del que Jesús la habría liberado. No hay que olvidar que Lucas presenta a María Magdalena (Lc 8, 1-2) a renglón seguido del relato de la pecadora arrepentida y perdonada (Lc 7, 36-50).

San Juan, al presentar a los tres hermanos de Betania (Marta, María y Lázaro), dice que «María era la que ungió al Señor con perfumes y le secó los pies con sus cabellos». El lector atento piensa: "Conozco a este personaje: es la pecadora de Lucas 7". Además, en el mismo evangelio de Lucas, inmediatamente después del episodio de la unción, se nos presenta a María Magdalena, de la que habían salido «siete demonios». El lector ratifica su impresión: "María Magdalena es la pecadora que ungió a Jesús". Y por último, en el mismo evangelio de San Lucas, pocos capítulos después (Lc 10), María, hermana de Marta, aparece escuchando al Señor sentada a sus pies. El lector concluye: "María Magdalena y esta María son una misma persona, la pecadora penitente y perdonada, que Juan también menciona por su nombre aclarándonos que vivía en Betania".

Pero esta conclusión no es necesaria porque no hay por qué relacionar a Juan con Lucas; los relatos difieren en varios detalles. Así, por ejemplo, la unción, según Lucas, tiene lugar en casa de Simón el Fariseo; su relato hace explícita referencia a los pecados de la mujer que unge a Jesús. Pero Mateo, Marcos y Juan, por su parte, hablan de la unción en Betania en casa de un tal Simón (Juan no aclara el nombre del dueño de casa, sólo señala que Marta servía y que Lázaro estaba presente), y mencionan el gesto hipócrita de Judas en relación con el precio del perfume, sin sugerir que la mujer fuese una pecadora. Sólo Juan nos ofrece el nombre de la mujer, que los demás no mencionan.

los «siete demonios» no significan un gran número de pecados, sino -como lo aclara allí mismo Lucas- «espíritus malignos y enfermedades»; este significado es más conforme con el uso habitual en los evangelios.


Dos teorías

Los argumentos a favor de la identificación de los tres personajes, como vemos, son débiles. Sin embargo, tal identificación cuenta a su favor con una larga tradición, como se ha mencionado. Hay que decir también que los argumentos a favor de la distinción entre las tres mujeres tampoco son totalmente concluyentes. Es decir que ambas teorías cuentan con razones a favor y en contra, y de hecho, a lo largo de la historia, ambas interpretaciones han sido sostenidas por los exégetas: así, por ejemplo, los latinos estuvieron siempre más de acuerdo en identificar a las tres mujeres, y los griegos en distinguirlas.


Una respuesta "oficial"

A pesar de que ambas posturas cuentan con argumentos, hoy en día la Iglesia Católica se ha inclinado claramente por la distinción entre las tres mujeres. Concretamente, en los textos litúrgicos, ya no se hace ninguna referencia -como sí ocurría antes del Concilio- a los pecados de María Magdalena o a su condición de "penitente", ni a las demás características que le provendrían de ser también María de Betania, hermana de Lázaro y de Marta. En efecto, la Iglesia ha considerado oportuno atenerse sólo a los datos seguros que ofrece el evangelio.

Por ello, actualmente se considera que la identificación entre Magdalena, la pecadora y María es más bien una confusión "sin ningún fundamento", como dice la nota al pie en Lc 7, 37 de "El Libro del Pueblo de Dios". No hay dudas de que la Iglesia, a través de su Liturgia, ha optado por la distinción entre la Magdalena, María de Betania y la pecadora, de modo que hoy podemos asegurar que María Magdalena, por lo que nos cuenta la Escritura y por lo que nos afirma la Liturgia, no fue "pecadora pública", "adúltera" ni "prostituta", sino sólo seguidora de Cristo, de cuyo amor ardiente fue contagiada, para anunciar el gozo pascual a los mismos Apóstoles.


La liturgia de su fiesta

Los textos bíblicos que se proclaman en su Memoria (que se celebra el 22 de julio) hablan de la búsqueda del «amado de mi alma» (Cant 3, 1-4a) o de la muerte y resurrección de Jesús como misterio de amor que nos apremia a vivir para «Aquel que murió y resucitó» por nosotros (2 Cor 5, 14-17). Ell evangelio que se proclama en la Misa es Jn 20, 1-2.11-18, es decir, el relato pascual en que Magdalena aparece como primera testigo de la Resurrección de Jesús, lo proclama «¡Maestro!» y va a anunciar a todos que ha visto al Señor. Como se ve, ninguna alusión a sus pecados ni a su supuesta identificación con María de Betania. Sólo pervive de esta supuesta identificación el hecho de que la Memoria litúrgica de Santa Marta se celebra justamente en la Octava de Santa Magdalena, es decir, una semana después, el 29 de julio. Santa María de Betania aun no tiene fiesta propia en el Calendario Litúrgico oficial.

Los textos eucológicos de la Misa de la Memoria de Santa María Magdalena nos dicen, por su parte, que a ella el Hijo de Dios le «confió, antes que a nadie... la misión de anunciar a los suyos la alegría pascual» (Oración Colecta). Magdalena es aquella «cuya ofrenda de amor aceptó con tanta misericordia tu Hijo Jesucristo» (Oración sobre las Ofrendas) y es modelo de «aquel amor que [la] impulsó a entregarse por siempre a Cristo» (Oración Postcomunión).

En la Liturgia de las Horas ocurre otro tanto, ya que los nuevos himnos compuestos después de la reforma litúrgica (Aurora surgit lúcida para Laudes y Mágdalæ sidus para Vísperas) hacen hincapié en los mismos aspectos: María Magdalena como testigo privilegiado de la Resurrección, primera en anunciar a Cristo resucitado, y fiel e intrépida seguidora de su Maestro. Algo similar se verifica en los demás elementos del Oficio Divino, en los que -nuevamente- no hay alusión ninguna a los supuestos pecados de la Magdalena ni a su condición de hermana de Marta y Lázaro.

Como claro contraste, cabe señalar que en la liturgia previa al Concilio, la Memoria del 22 de julio se llamaba «Santa María Magdalena, penitente», y abundaban las referencias a su pecado perdonado por Jesús y a su condición de hermana de Lázaro. El evangelio que se proclamaba era justamente Lc 7, 36-50, es decir, la unción de Jesús a cargo de «una mujer pecadora que había en la ciudad»: "in civitate peccatrix".

Finalmente, mencionemos que el culto a Santa María Magdalena es muy antiguo, ya que la Iglesia siempre veneró de modo especial a los personajes evangélicos más cercanos a Jesús. La fecha del 22 de julio como su fiesta ya existía antes del siglo X en Oriente, pero en Occidente su culto no se difundió hasta el siglo XII, reuniendo en una sola persona a las tres mujeres que los Orientales consideraban distintas y veneraban en diversas fechas. A partir de la Contrarreforma, el culto a María Magdalena, "pecadora perdonada", adquiere aun más fuerza.

La leyenda oriental señala que después de la Ascensión habría vivido en Éfeso, con María y San Juan; allí habría muerto y sus reliquias habrían sido trasladadas a Constantinopla a fines del siglo IX y depositadas en el monasterio de San Lázaro.

Otra tradición -que prevalece en Occidente- cuenta que los tres "hermanos" (Marta, María "Magdalena" y Lázaro) viajaron a Marsella (en un barco sin velas y sin timón). Allí, en la Provenza, los tres convirtieron a una multitud; luego Magdalena se retiró por treinta años a una gruta (del "Santo Bálsamo") a hacer penitencia. Magdalena muere en Aix-en-Provence, adonde los ángeles la habían llevado para su última comunión, que le da San Máximo. Diversos avatares sufren sus reliquias y su sepulcro a lo largo de los siglos.

Estas leyendas, naturalmente, no tienen ningún fundamento histórico y, como otras tantas, fueron forjadas en la Edad Media para explicar y autentificar la presencia, en una iglesia del lugar, de las supuestas reliquias de Magdalena, meta de innumerables peregrinajes.

Finalmente, cabe consignar que el apelativo "Magdalena" significa "de Magdala", ciudad que ha sido identificada con la actual Taricheai, al norte de Tiberíades, junto al lago de Galilea.

El Código Da Vinci, un best seller mentiroso

Un resumen excelente elaborado por Pablo J. Ginés Rodríguez, para que puedas fundamentar y dar tu opinión, sin necesidad de comprarlo ni leerlo. En el artículo responde: ¿Inventó Constantino el cristianismo?, ¿Jesús es Dios?, ¿Un historiador que no sabe historia?, ¿Gnosticismo al servicio del feminismo radical?, ¿muchos errores?

Fuente: www.e-cristians.net

El Código Da Vinci es una novela de ficción anti-católica que está resultando ser un éxito de ventas en todo el mundo. Con más de 30 millones de ejemplares vendidos, traducida a 30 idiomas y con los derechos para la película en manos de Columbia Pictures y el director Ron Howard (con Russell Crowe de protagonista) se trata ya de un acontecimiento propio de la cultura de masas.

Los protagonistas se ven envueltos en un thriller de aventura, descifrando la simbología secreta en la pintura de Leonardo Da Vinci. Y el mensaje que transmite la novela es básicamente el siguiente:

Jesús no es Dios: ningún cristiano pensaba que Jesús es Dios hasta que el emperador Constantino lo deificó en el concilio de Nicea del 325.

Jesús tuvo como compañera sexual a María Magdalena; sus hijos, portadores de su sangre, son el Santo Grial (sangre de rey = sang real = Santo Grial), fundadores de la dinastía Merovingia en Francia (y antepasados de la protagonista de la novela).

Jesús y María Magdalena representaban la dualidad masculina-femenina (como Marte y Atenea, Isis y Osiris); los primeros seguidores de Jesús adoraban "el sagrado femenino"; esta adoración a lo femenino está oculta en las catedrales construidas por los Templarios, en la secreta Orden del Priorato de Sión -a la que pertenecía Leonardo Da Vinci- y en mil códigos culturales secretos más.

La malvada Iglesia Católica inventada por Constantino en el 325 persiguió a los tolerantes y pacíficos adoradores de lo femenino, matando millones de brujas en la Edad Media y el Renacimiento, destruyendo todos los evangelios gnósticos que no les gustaban y dejando sólo los cuatro evangelios que les convenían bien retocados. En la novela el maquiavélico Opus Dei trata de impedir que los héroes saquen a la luz el secreto: que el Grial son los hijos de Jesús y la Magdalena y que el primer dios de los "cristianos" gnósticos era femenino.

Todo esto no se vende como una ucronía o una novela de historia-ficción en un pasado alternativo o una Europa imaginaria. Se intenta vender como erudición, investigación histórica y trabajo serio de documentación.

En una nota al principio del libro, el autor, Dan Brown, declara: "todas las descripciones de arte, arquitectura, documentos y rituales secretos en esta novela son fidedignas". Como veremos, esto es falso: los errores, las invenciones, las tergiversaciones y los simples bulos abundan por toda la novela. La pretensión de erudición cae al suelo al revisar la bibliografía que ha usado: los libros serios de historia o arte escasean en la biblioteca de Brown, y brillan en cambio las paraciencias, esoterismos y pseudohistorias conspirativas.

Pero eso no impide a la prensa alabar el "trabajo histórico" que hay tras el libro. Por ejemplo, el Chicago Tribune se maravillaba de cómo el libro contiene "historia fascinante y documentada especulación que vale varios doctorados"; el New York Daily News decía "su investigación es impecable"; el crítico de El Periódico de Catalunya (12/12/03) Ramón Ventura dice que "entender la novela como un panfleto anticristiano es no entender lo que es: un relato de aventuras por los espacios poco conocidos de la historia, donde se combinan los misterios de la religión con los enigmas del arte; Dan Brown escribe con la pasión y la erudición de Matilde Asensi en El último Catón".

La editora del libro en España, Aránzazu Sumalla, que ha encontrado una mina de oro para su pequeña editorial Umbriel (El Código Da Vinci vende 2.400 libros al día en España, 125.000 en los primeros 50 días), no entiende que en la página web del Opus Dei se critique negativamente el libro, que presenta al Opus como una secta destructiva dispuesta al asesinato y otras técnicas magiosas, con el detalle de que el asesino Silas es numerario y lleva cilicio. Según la editora "se trata de una obra de ficción".

Pero Dan Brown, en su propia página web, dice bien claro que no ha escrito sólo una novela llena de despropósitos para divertir:

"Como he comentado antes, el secreto que revelo se ha susurrado durante siglos. No es mío. Es cierto que puede ser la primera ocasión en que el secreto se desvela con el formato de un thriller popular, pero la información no es nueva. Mi sincera esperanza es que El Código Da Vinci, además de entretener a la gente, sirva como una puerta abierta para que empiecen sus investigaciones".

El resultado es que las ventas de libros pseudohistóricos sobre la Iglesia, los evangelios gnósticos, la mujer en el cristianismo, las diosas paganas, etc… se han disparado: la web de libros Amazon.com es la primera beneficiada, enlazando El Código Da Vinci con libros de pseudohistoria neopagana, feminista radical y new age. La ficción es la mejor forma de educar a las masas, y disfrazada de ciencia (historia del arte y de las religiones en este caso) engaña mejor a los lectores. Como afirma el dicho: "calumnia, que algo queda, y si calumnias con datos que suenen a científico -aunque sean inventados- queda más".

¿Inventó Constantino el cristianismo?
Toda la base "histórica" de Brown descansa sobre una fecha: el concilio de Nicea del año 325. Según sus tesis, antes de esta fecha, el cristianismo era un movimiento muy abierto, que aceptaba "lo divino femenino", que no veía a Jesús como Dios, que escribía muchos evangelios. En este año, de repente, el emperador Constantino, un adorador del culto -masculino- al Sol Invicto se apoderó del cristianismo, desterró a "la diosa", convirtió al profeta Jesús en un héroe-dios solar y montó una redada a la manera stalinista para hacer desaparecer los evangelios que no le gustaban.

Para cualquier lector con algo de cultura histórica esta hipótesis resulta absurda por al menos dos razones:

Tenemos textos que demuestran que el cristianismo antes del 325 no era como dice la novela y que los textos gnósticos eran tan ajenos a los cristianos como lo son actualmente las publicaciones "new age": parasitarios y externos.

Incluso si Constantino hubiese querido cambiar así la fe de millones ¿cómo habría podido hacerlo en un concilio sin que se diesen cuenta no sólo millones de cristianos sino centenares de obispos?

Muchos de los obispos de Nicea eran veteranos supervivientes de las persecuciones de Diocleciano, y llevaban sobre su cuerpo las marcas de la prisión, la tortura o los trabajos forzados por mantener su fe.

¿Iban a dejar que un emperador cambiase su fe? ¿Acaso no era esa la causa de las persecuciones desde Nerón: la resistencia cristiana a ser asimilados como un culto más? De hecho, si el cristianismo antes del 325 hubiese sido tal como lo describen los personajes de Brown y muchos neognósticos actuales nunca habría padecido persecución ya que habría encajado perfectamente con tantas otras opciones paganas. El cristianismo fue siempre perseguido por no aceptar las imposiciones religiosas del poder político y proclamar que sólo Cristo es Dios, con el Padre y el Espíritu Santo.

¿Jesús es Dios?
En la novela, el personaje del historiador inglés Teabing afirma que en Nicea se estableció que Jesús era "el Hijo de Dios". Un repaso a los evangelios canónicos, escritos casi 250 años antes de Nicea, muestra unas 40 menciones a Jesús como Hijo de Dios. Brown lo que está haciendo es copiar de uno de los libros pseudohistóricos que más ha plagiado para hacer su best-seller, Holy Blood,Holy Grial, en el que se afirma que "en Nicea se decidió por voto que Jesús era un dios, no un profeta mortal".

La verdad es otra. Los cristianos siempre han pensado que Jesús es Dios y así figura en los evangelios y en escritos cristianos muy anteriores a Nicea. Por ejemplo, y para disgusto de mormones, Testigos de Jehová o musulmanes (tres credos actuales que niegan que Jesús era Dios) podemos leer cómo Tomás dice al ver a Jesús resucitado:

[Juan 20,28] Ho Kurios mou ho Theos mou (Mi Señor y mi Dios)

O en Romanos 9,5 ; carta dictada por San Pablo a Tercio en casa de Gayo, en Corinto, en el invierno del 57 al 58 d.C:

"de ellos [los judíos] son los patriarcas, y como hombre ha surgido de ellos el Cristo, que es Dios , y está por encima de todo".

O en Tito 2,13 :

"esperamos que se manifieste la gloriadel gran Dios y salvador nuestro Jesucristo ".

O en 2Pedro1,1:

"Simón Pedro, sirviente y apóstol de Jesucristo, a aquellos que por la justicia de nuestro Dios y salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la nuestra".

Para ver (en inglés) más citas en la Biblia sobre la divinidad de Jesucristo: clic aquí

Y saliendo de los evangelios tenemos los textos de algunos Padres de la Iglesia muy anteriores a Nicea:

"Pues nuestro Dios, Jesucristo , fue según el designio de Dios, concebido en el vientre de María, de la estirpe de David, pero por el Espíritu Santo" [ Carta a los efesios de San Ignacio de Antioquía, c.35-c.107 d.C].

"Si hubieses entendido lo escrito por los profetas, no habrías negado que Él [Jesús] era Dios , Hijo del único, inengendrado, insuperable Dios" [Diálogo con Trifón, San Justino Mártir, c.100-c.165 d.C].

"Él [Jesucristo] es el santo Señor, el Maravilloso, el Consejero, el Hermoso en apariencia, y el Poderoso Dios , viniendo sobre las nubes como juez de todos los hombres" [Contra los herejes, libro 3, San Ireneo de Lyon, c. 130 -200 d.C].

"Sólo Él [Jesús] es tanto Dios como Hombre , y la fuente de todas nuestras cosas buenas" [Exhortación a los griegos, de San Clemente de Alejandría, 190 d.C].

"Sólo Dios está sin pecado. El único hombre sin pecado es Cristo, porque Cristo también es Dios " [El alma 41:3, por Tertuliano, año 210 d.C].

"Aunque [el Hijo] era Dios , tomó carne; y habiendo sido hecho hombre, permaneció como era: Dios " [Las doctrinas fundamentales 1:0:4; por Orígenes, c.185-c.254 d.C.].

Estas citas -y muchas otras- demuestran que los cristianos tenían clara la divinidad de Cristo mucho antes de Nicea. De hecho, en Nicea el debate era sobre las enseñanzas de Arrio, un sacerdote herético de Alejandría que desde el 319 enseñaba que Jesús no era Dios, sino un dios menor. De unos 250 obispos, sólo dos votaron a favor de la postura de Arrio, mientras que el resto afirmaron lo que hoy se recita en el Credo, que el Hijo de Dios fue engendrado, no creado y que es de la misma naturaleza (substancia, homoousios) que el Padre, es decir, que Dios Hijo es Dios, igual que Dios Padre también es Dios, un mismo Dios pero distintas Personas. Pese a esta unanimidad de los padres conciliares, el historiador Teabing en la novela dice que Cristo fue "designado Dios" ¡por un estrecho margen de votos!

Un historiador que no sabe historia

Teabing también dice una serie de cosas sobre cómo el cristianismo inventado por Constantino no era más que paganismo. "Nada en el Cristianismo es original", dice el personaje. Escribimos subrayadas las afirmaciones de El Código da Vinci y a continuación comentamos cada una.

-Los discos solares egipcios se convirtieron en halos de santos católicos .

El arte cristiano tiene que expresar conceptos bíblicos, como las caras luminosas de Moisés (en el Sinaí) y Jesús (en la Transfiguración). Para ello usan un recurso común, los halos o nimbos que ya usaba el arte griego y el romano. Los emperadores romanos, por ejemplo, aparecen en las monedas con cabezas radiantes.

-Los pictogramas de Isis amamantando a su milagroso bebé Horus fueron el modelo para las imágenes de la Virgen María con el Niño Jesús.

La imagen de una madre amamantando es común a egipcios, romanos, aztecas o cualquier otra cultura que represente la maternidad. Isis, en los primeros siglos de nuestra era, ya no era una diosa popular de la agricultura egipcia, sino un culto mistérico de tipo iniciático para élites greco-romanas, culto que, por cierto, no incluía rituales sexuales que tanto gustan al autor. Los artistas cristianos, a la hora de representar a María con Jesús (una madre con un niño), usaron los modelos artísticos de la sociedad en la que estaban.

-"La mitra, el altar, la doxología y la comunión, el acto de comer a Dios, fueron tomados directamente de religiones mistéricas paganas anteriores.

La mitra de los obispos difícilmente puede estar inspirada en religiones mistéricas antiguas: no aparece en Occidente hasta mediados del s.X y en Oriente no se usa hasta la caída de Constantinopla en 1453.

El altar es -como el cristianismo mismo- de origen judío, no pagano. Hay 300 referencias a altares en el Antiguo Testamento. El altar de los sacrificios del Templo de Jerusalén es el punto de referencia del judaísmo antiguo y del simbolismo cristiano. Nada que ver con cultos paganos.

La Doxología (doxa=gloria; logos=palabra) no es más que la oración del Gloria: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres; te alabamos, te bendecimos, te adoramos…" usa lenguaje puramente cristiano, con conceptos trinitarios y utilizando continuamente pasajes del Nuevo Testamento. Nada que ver con cultos mistéricos paganos.

La comunión y "comer a Dios": parece ser que en los niveles superiores del culto a Mithras existía una comida sagrada de pan y agua o pan y vino. No hay datos que indiquen que los mitraístas consideraran que en esa comida "comían un dios" ni nada similar. De nuevo, el origen de bendecir y compartir el pan es judío, como explica con detalle Jean Danielou en su estudio La Biblia y la liturgia. Parece que Jesús instituyó la Eucaristía cristiana durante una chabourá, una comida sagrada judía. No hay relación con cultos mistéricos paganos.

El domingo, día sagrado cristiano, fue robado a los paganos

Falso. Desde el principio, los cristianos vieron el día después del sabbath, es decir, el día primero de cada semana, como el más importante, día de su reunión. Ya lo hacían en época de San pablo (ver Hechos 20,7: "y en el primer día de la semana, cuando estábamos reunidos para partir el pan…", o 1 Cor 16,2, cuando Pablo pide reunir las colectas y diezmos el primer día de la semana). Danielou, en La Biblia y la Liturgia, dedica todo su capítulo 16 a hablar de "El octavo día", con citas de Ignacio de Antioquía, de la Epístola de Barnabás, de la Didajé, todos autores de finales del.s.I y principios del s.II Todos hablan del "dies domenica" (día del Señor). San Justino, hacia el 150 d.C es el primer cristiano en usar el nombre latino de Día del Sol para referirse al primer día de la semana.

Ya en el concilio de obispos hispanos de Elvira, en el 303 d.C se proclamó: "si alguien en la ciudad no viene a la iglesia tres domingos seguidos será excomulgado un tiempo corto, para que se corrija". Sólo 20 años después, en 321, Constantino declara oficialmente el domingo como día de descanso y abstención del trabajo. O sea, que el domingo es un "invento" cristiano, que posteriormente adoptó la sociedad civil, y no una fiesta pagana robada por cristianos, justo lo contrario de lo que dice la novela de Brown.

-También al dios hindú Krishna, recién nacido, se le ofreció oro, incienso y mirra

Extraído, al parecer, del libro de pseudohistoria The World´s Sixteen Crucified Saviours , [ Los 16 salvadores del mundo crucificados ] escrito por Kersey Graves en 1875 y denostado incluso por ateos y agnósticos, aunque muy popular y copiado en Internet. Graves no da nunca documentación de sus afirmaciones. Ésta del oro, incienso y mirra parece simplemente un invento. En la literatura hindú no sale por ningún sitio. El Bhagavad-Gita (s.I d.C.) no menciona la infancia de Krishna. En las historias sobre el Krishna niño del Harivamsa Purana (c.300 d.C) y el Bhagavata Purana (c.800-900.dC.) tampoco aparecen regalos.

-el dios Mithras, nacido en 25 de diciembre como Osiris, Adonis y Dionisos, con los títulos "Hijo de Dios" y "Luz del Mundo", enterrado en roca y resucitado 3 días después, inspiraron muchos elementos del culto cristiano.

En realidad, la fiesta pagana del 25 de diciembre en Roma la inventó el emperador Aurelio en 274, muchos años después de que los cristianos latinos celebrasen el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo. Hay un artículo de la revista Touchstone sobre este trema, traducido al español AQUÍ .

Aunque en la novela hablen de Mithras como un dios "muerto, enterrado en roca y resucitado tres días después", esta afirmación no sale recogida en ningún texto ni tradición antigua sobre Mithras. Al parecer es otro de los préstamos tomados del panfleto decimonónico de Kersey Graves, en concreto del capítulo 19 de The World´s Sixteen Crucified Saviours . Por supuesto, Graves no da documentación.

Gnosticismo al servicio del feminismo radical

¿Por qué el mundo va tan mal, hay guerras, violencia y contaminación? La respuesta del feminismo radical y de El Código Da Vinci es sencilla, la culpa es del cristianismo, que es machista:

"Constantino y sus sucesores masculinos convirtieron con éxito el mundo desde el paganismo matriarcal hasta la Cristiandad patriarcal mediante una campaña de propaganda que demonizó lo sagrado femenino, eliminando a la diosa de la religión moderna." Como consecuencia, "la Madre Tierra se ha convertido en un mundo de hombres, y los dioses de la destrucción y la guerra se toman su tributo. El ego masculino ha pasado dos milenios sin equilibrarse con su balanza femenina… una situación inestable marcada por guerras alimentadas con testosterona, una plétora de sociedades misóginas y una creciente falta de respeto por la Madre Tierra"

Esto se habría evitado de seguir el "cristianismo" gnóstico, algunos de cuyos grupos y tendencias consideraban lo divino como masculofemenino, relaciones armónicas de opuestos (ying-yang), o incluso andrógino. Jesús -según los gnósticos del s.II y los newagers feministas del s.XX- necesita un opuesto femenino que le complete; su consorte sería María Magdalena. Y unos documentos que lo avalen: los evangelios apócrifos, textos gnósticos imaginativos sin base histórica.

Mientras que los evangelios canónicos son del s.I, ningún texto gnóstico es anterior al s.II. Muchos son del s.III, IV o V. A mediados del s.II la Iglesia ya tenía claro que los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan eran los inspirados por el Espíritu Santo, y sólo dudaba en el canon de un par o tres de textos. Es falsa la idea de la novela de que en el 325, con Constantino, de entre "más de 80 evangelios considerados para el Nuevo Testamento", sólo se eligieron cuatro: estos cuatro ya hacía 200 años que estaban seleccionados, como leemos en los textos de Justino Mártir (150 d.C) y de San Ireneo.

En El Código Da Vinci hay material de muchos tipos: new age, ocultismo, teorías conspiratorias, neopaganos, wiccas, astrología, préstamos orientales y amerindios… pero el cóctel gnóstico-feminista es la base de la macedonia. Hay poca investigación verdadera sobre el Santo Grial, pero mucha sangría.

Así, se nos cita un texto que existe de verdad, el Evangelio de María Magdalena , una obra gnóstica tardía, escrita por autores de una secta gnóstica, desde fuera del cristianismo. En él, María besa en la boca a Jesús y eso causa la envidia de los apóstoles. Según Teabing, el historiador de la novela, "Jesús era el primer feminista. Pretendía que el futuro de su iglesia estuviese en manos de María Magdalena".

Lo que nadie cita es el versículo 114 del famoso texto gnóstico Evangelio de Tomás , donde Jesús dice que Él hará de María Magdalena "un espíritu viviente que se parezca a vosotros, varones. Porque cada mujer que se haga a sí misma varón entrará en el reino de los cielos". El gnosticismo antiguo es reciclado por antagonistas de la Iglesia actual, pero para ello han de rechazar algunas cosas del gnosticismo antiguo, que en realidad era machista, elitista, despreciaba el cuerpo y todo lo material y es difícil de vender como "el auténtico cristianismo".

Así, el entusiasmo del autor por los "ritos de fertilidad", que tanto admiran -y practican- los protagonistas, no tiene nada que ver con la fertilidad, obviamente, sino con el placer sexual. Es un signo de los tiempos, pero también una herencia gnóstica y cátara: engendrar, dar vida a nuevos cuerpos, es malo. ¡Justo lo contrario que en el cristianismo! Sexo sin concepción… es de suponer que la próxima novela trate de clonación, es decir, de concepción sin sexo.

Otros muchos errores
Sandra Miesel, una periodista católica especializada en literatura moderna popular, no puede evitar hacer un listado de errores misceláneos del libro, como ejemplo de su "impecable" documentación.

Se dice que el planeta Venus se mueve dibujando un pentagrama, el llamado "pentagrama de Ishtar", simbolizando a la diosa (Ishtar es Astarté o Afrodita).

Al contrario de lo que dice el libro, la figura no es perfecta y no tiene nada que ver con las Olimpiadas. Las Olimpiadas se celebraban cada cuatro años y en honor de Zeus, nada que ver con los ciclos de Venus ni con la diosa Afrodita.

El novelista dice que los cinco anillos de las olimpiadas son un símbolo secreto de la diosa; la realidad es que cuando se diseñaron las primeras olimpiadas modernas el plan era empezar con uno e ir añadiendo un anillo en cada edición, pero se quedaron en cinco.

En la novela presentan la larga nave central y hueca de una catedral como un tributo secreto al vientre femenino, con las nervaduras como pliegues sexuales, etc… Está tomado del libro de pseudohistoria The Templar Revelation , donde se afirma que los templarios crearon las catedrales. Por supuesto es falso: las catedrales las encargaron los obispos y sus canónigos, no los templarios. El modelo de las catedrales era la iglesia del Santo Sepulcro o bien las antiguas basílicas romanas, edificios rectangulares de uso civil .

El Priorato de Sión realmente existe, es una asociación francesa registrada desde 1956, posiblemente originada tras la II Guerra Mundial, aunque clamen ser herederos de masones, templarios, egipcios, etc… No es creíble la lista de Grandes Maestres que da la novela: Leonardo Da Vinci, Isaac Newton, Victor Hugo…

La novela dice que el tetragramaton YHWH, el nombre de Dios en letras hebreas, viene de "Jehová, una unión física andrógina entre el masculino Jah y el nombre pre-hebreo de Eva, Havah". Al parecer, nadie ha explicado a Brown que YHWH (que hoy sabemos que se pronuncia Yahvé) empezó a pronunciarse "Jehová" en la Edad Media al interpolarse entre las consonantes las vocales de "Adonai".

Las cartas del tarot no enseñan doctrina de la diosa; se inventaron para juegos de azar en el s.XV y no adquirieron asociaciones esotéricas hasta finales del s.XVIII. La idea de que los diamantes de la baraja francesa representan pentáculos es un invento del ocultista británico A.E. Waite. ¿Qué dirán los esotéricos de la baraja española con sus copas -símbolos sexuales femeninos- y sus espadas -símbolos fálicos, quizá como los garrotes…-?

El Papa Clemente V no eliminó a los templarios en un plan maquiavélico ni echó sus cenizas al Tíber: el Tíber está en Roma y Clemente V no, porque fue el primer papa en Avignon. Toda la iniciativa contra los templarios fue del rey francés, Felipe el Hermoso. Masones, nazis y ahora los neognósticos quieren ser herederos de los templarios.

Mona Lisa no representa un ser andrógino, sino a Madonna Lisa, esposa de Francesco di Bartolomeo del Giocondo. Mona Lisa no es un anagrama de los dioses egipcios Amón e Isa (Isis).

En La Última Cena de Leonardo, no aparece el cáliz y aparece el joven y guapo San Juan, el discípulo amado. La novela dice que el joven guapo en realidad es María Magdalena, que ella es el Grial. La verdad es que no sale el cáliz porque el cuadro está describiendo la Última Cena tal como sale en el Evangelio de San Juan, sin institución de la Eucaristía, más concretamente cuando Jesús avisa "uno de vosotros me traicionará" (Juan 13,21)..

La novela habla de que Leonardo recibió muchos encargos de la Iglesia y "cientos de lucrativas comisiones vaticanas". En realidad Leonardo pasó poco tiempo en Roma y apenas le mandaron algún encargo.

En la novela presentan a Leonardo como un homosexual ostentoso. En realidad, aunque en su juventud fue acusado de sodomía, su orientación sexual no está del todo clara.

La heroína, Sophie Neveu, usa el cuadro de Leonardo La Madonna de las Rocas como un escudo y lo aprieta tanto a su cuerpo que se dobla: es asombroso, porque se trata de una pintura sobre madera, no sobre lienzo, y de casi dos metros de alto.

Según los protagonistas de la novela, "durante trescientos años la Iglesia quemó en la estaca la asombrosa cifra de cinco millones de mujeres". Esta es una cifra repetida en la literatura neopagana, wicca, new age y feminista radical, aunque en otras webs y textos de brujería actual se habla de 9 millones. Los neopaganos necesitan una "shoah" propia. Cuando acudimos a historiadores serios se calcula que entre 1400 y 1800 se ejecutaron en Europa entre 30.000 y 80.000 personas por brujería. No todas fueron quemadas. No todas eran mujeres. Y la mayoría no murieron a manos de oficiales de la Iglesia, ni siquiera de católicos. La mayoría de víctimas fue en Alemania, coincidiendo con las guerras campesinas y protestantes del s.XVI y XVII. Cuando una región cambiaba de denominación, abundaban las acusaciones de brujería y la histeria colectiva. Los tribunales civiles, locales y municipales eran especialmente entusiastas, sobre todo en las zonas calvinistas y luteranas. De todas formas, la brujería ha sido perseguida y castigada con la muerte por egipcios, griego, romanos, vikingos, etc... El paganismo siempre mató brujos y brujas. La idea del neopaganismo feminista de que la brujería era una religión feminista precristiana no tiene base histórica.

Y se podría seguir diseccionando los errores y los simples engaños de este best-seller mentiroso. Por no hablar de su calidad literaria. Pero ¿vale la pena tanto esfuerzo por una novela? La respuesta es sí: para miles de jóvenes y adultos, esta novela será su primer, quizá único contacto con la historia antigua de la Iglesia, una historia regada por la sangre de los mártires y la tinta de evangelistas, apologetas, filósofos y Padres. No sería digno de los cristianos del s.XXI ceder sin lucha ni respuesta ante el neopaganismo el espacio que los cristianos de los primeros siglos ganaron con su fidelidad comprometida a Jesucristo.

Para este artículo he utilizado mucho material de Carl Orlson, uno de los responsable de la magnífica web www.envoymagazine.com .

A quien lea inglés le recomiendo visitar http://www.envoymagazine.com y todos sus links sobre las relaciones entre cristianismo, gnosticismo y paganismo.

Los templarios y la bisabuela de Da Vinci

acre.jpgArtículo de: Juan Zesati Ibargüengoytia en donde nos responde la interrogante ¿quiénes son los templarios? para refutar las argumentaciones planteadas por Dan Brown en el Código da Vinci

«Los descendientes de los templarios custodian el santo grial, y éste es nada menos que el sepulcro de María Magdalena» proclama con desenfado el bestseller Da Vinci Code. Desde los sótanos de las editoriales esotéricas muchos despropósitos se han dicho sobre los caballeros del Temple, pero este último pasa de ser una mentira a una ingenuidad bobalicona.

El autor, Dan Brown, arma su novela pegote tras pegote de cuentitos esotéricos. Lo extraordinario es que Brown presente su mitología como real y documentada historia. La ingente promoción y ventas van desvelando el verdadero móvil: o se trata de vil negocio o es una intentona de coacción ideológica.

¿Quiénes son los templarios?
Dan Brown nos respondería sin chistar: son los constructores de las catedrales durante toda la Edad Media, que siguen viviendo secretamente en el Priorato de Sión; enemigos mortales de Papas charlatanes; portadores de los secretos sobre Cristo (léase un pecador más, sin decir nada de extraordinario de Aquél que cambió la historia del mundo, ni mucho menos afirmar que era Dios hecho hombre) y María Magdalena (auténtica divinidad ultrajada por la Iglesia Católica a través de los siglos).

Ni Brown ni este supuesto «¡priorato!» son los primeros en decirse auténticos herederos de los templarios. Fábulas similares han contado todo tipo de sociedades secretas nacidas al menos 400 años después de que los templarios dejaron de existir. Así, han defendido su origen templario masones, carbonarios, rosacrucianos y hasta nazistas. Cosa absurda a todas luces si no se ve en ello un intento de inventarse un árbol genealógico para darse aires de nobleza, sangre azul o de un pasado glorioso y milenario.

Bueno, dejemos a Brown y sus "historias" para preguntar a la Historia quiénes son verdaderamente los templarios. Los hechos no callan, los documentos, testimonios, la huella del cristianismo que pervade toda la cultura y el legado de vidas que se han tomado en serio el Evangelio, nos cuentan una verdad que nada tiene que ver con la de Da Vinci Code.

Los templarios tuvieron una corta vida para una institución religiosa, no pasaron los 2 siglos. En sus inicios protegían a los peregrinos en su camino hacia Tierra Santa, progresivamente se consolidan como un ejército pequeño pero altamente eficaz en la defensa de los lugares santos de Jerusalén. Lo novedoso es que no eran unos soldados cualquiera, unían a sus deberes militares una disciplina religiosa fundamentalmente igual a un monje: vida y oración en común, vivencia de los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia y dependencia del Papa como religiosos.

Tenían una Regla aprobada por el Sumo Pontífice, inspirada con mucha probabilidad en San Bernardo. Como ejemplo del auténtico espíritu religioso que les animaba baste citar una de sus normas «Cada hermano del Temple ha de saber que por encima de todo se ha comprometido a servir a Dios, y cada uno debería aplicar toda su diligencia y entendimiento a ello (...) Pues como dice nuestra Regla, si amamos a Dios, deberíamos estar dispuestos a escuchar sus sagradas palabras» (canon 279).

Los caballeros del Temple tuvieron un rápido crecimiento. La mayor parte de ellos estaba disponible en el frente de batalla, en Palestina, mientras que unos cuantos buscaban los fondos necesarios para sostener la defensa de los lugares sagrados que consumían ingentes recursos (piénsese por ejemplo la cantidad de caballos que tenían que llevar constantemente de Europa a Oriente). Además de Tierra Santa ejercieron una activa labor en la defensa de España ante el acoso del Islam.

El prestigio de la orden, la seguridad de sus fortalezas y la red de encomiendas y conventos en Europa y Oriente hicieron que muchos nobles y soberanos les confiaran la seguridad de sus riquezas. Así, la orden ejerció una labor similar a una banca como medio de financiación de sus operaciones militares. Esto no quiere decir que los frailes templarios empezaran a vivir disolutamente, pero sí acarreó la ruina de la orden porque Felipe IV, rey de Francia, empezó a codiciar los bienes que la orden poseía o custodiaba. La avaricia del rey coincidió con otros factores que fueron decisivos: la pérdida del reino de Jerusalén -y con ello la de la razón de ser de la orden-, y un Papa fuertemente presionado por el rey de Francia.

Felipe IV, descrito por Lortz como "hombre sin escrúpulos, frío calculador, en sustancia agnóstico, que conocía una sola cosa: la potencia nacional", urdió un plan maquiavélico para apoderarse de las riquezas del Temple. Envía a todo su reino un sobre con órdenes estrictas de abrirlas un día fijo. En la carta, el rey miente diciendo que cuenta con la aprobación del Papa. Los oficiales del rey al abrir el sobre se encuentran con la sorpresiva orden de apresar a todos los templarios con terribles acusaciones de inmoralidad y herejía que los funcionarios reales debían "confirmar" con la tortura. Los caballeros que no se confesaran culpables serían amenazados con la condena a muerte.

Al mismo tiempo el rey Felipe envía cartas a los otros reyes de Europa instándoles a hacer lo mismo. Los otros reyes europeos no hicieron lo mismo que Felipe, se mostraron renuentes a proceder del mismo modo hasta no recibir instrucciones precisas de la Santa Sede. Es elocuente que un sínodo de Castilla, León y Portugal celebrado en Salamanca declarara no hallar culpabilidad y que eran "muy buenos religiosos y de muy buena fama". Coinciden con ello los reinos de Aragón, Toscana, Lombardía, Chipre y principados latinos de Grecia.

En un primer momento algunos caballeros cedieron a la tortura. Sin embargo, dieron testimonio de la inocencia de la orden muchos templarios que jamás confesaron ninguna mentira, aún a sabiendas de que ello les llevaría a la hoguera o a mayores sufrimientos. En Francia varios cientos murieron en las llamas, heroicamente, algunos incluso cantando las letanías, mostrando así el auténtico espíritu religioso que les animaba... El Gran Maestre, Jacques de Molay, que al inicio se declaró culpable, varios años después recobra el vigor y declara a la orden del Temple "santa, justa y católica", cosa que Felipe IV no pudo soportar, y lo envió a la hoguera sin consultar con las autoridades eclesiásticas competentes.

Al fin, el Papa Clemente V constatando este desastre ante el que no fue lo suficientemente fuerte para reaccionar, declaró la extinción de la orden, pero no su culpabilidad en el Concilio de Vienne. ¿Y los antiguos templarios? Llama la atención su obediencia heroica, sometiéndose a esta difícil decisión; continuaron viviendo vida religiosa en otros conventos, pero la Orden del Temple desapareció en ese momento.

Espero que quede ahora claro que los templarios nunca fueron albañiles, tenían cosas más importantes que hacer que buscar el santo grial y que esta orden desapareció definitivamente hace 700 años.

Los fieles católicos opinan del Código da Vinci

Relación de foros de discusión dedicados a comentar los errores del Código da Vinci

El portal católico www.es.catholic.net abrió una serie de foros de discusión para que los fieles católicos opinen sobre el Código da Vinci. He aquí la relación de foros para que participes en ellos.

El Código da Vinci http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=6901

Código Da Vinci en el Cine >Oportunidad para hablar de Dios http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=6136

NO AL "codigo da vinci" HERMANOS http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=7639

La reaccion del Opus Dei ante el Codigo Da Vinci http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=5187

Descodificando "El Código Da Vinci" http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=6281

El Opus Dei y la próxima película sobre el Código Da Vinci http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=4034


El Codigo Da Vinci http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=2933

El codigo da Vinci de Dan Brown en Pelicula!!!!! http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=7441

El codigo davinci, estan listos? http://www.foros.catholic.net/viewtopic.php?t=8230

Los errores históricos de «El Código Da Vinci»

Amplio artículo realizado por el fundador y director del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones, Massimo Introvigne. Director del CESNUR (Center for Studies on New Religions)
(Traducción del original italiano a cargo de Santiago Cañamares Arribas Universidad Complutense de Madrid)

SUMARIO: I. EL ANTI-CATOLICISMO COMO “ÚLTIMO PREJUICIO ACEPTABLE”.- II. EL CÓDIGO DA VINCI Y EL PRIORATO DE SIÓN.- III. ¿FICCIÓN O HISTORIA?.- IV. ERRORES Y MISTIFICACIONES.- V. EL MITO DE RENNES-LE-CHÂTEAU: UNA FALSIFICACIÓN DESDE HACE TIEMPO DESENMASCARADA.

Amplio artículo realizado por el fundador y director del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones, Massimo Introvigne.

* Artículo reproducido con el permiso del CESNUR (Centro de Investigación de los Nuevos Movimientos Religiosos).


Si te interesa tener el documento completo en su versión para imprimir, puedes descargarlo en tu escritorio dando un click aquí.
(formato pdf).

EL CÓDIGO DA VINCI: PERO LA VERDADERA HISTORIA ES BIEN DIFERENTE *

Por
MÁXIMO INTROVIGNE
Director del CESNUR (Center for Studies on New Religions)
(Traducción del original italiano a cargo de Santiago Cañamares Arribas
Universidad Complutense de Madrid)

SUMARIO: I. EL ANTI-CATOLICISMO COMO “ÚLTIMO PREJUICIO ACEPTABLE”.- II. EL CÓDIGO DA VINCI Y EL PRIORATO DE SIÓN.- III. ¿FICCIÓN O HISTORIA?.- IV. ERRORES Y MISTIFICACIONES.- V. EL MITO DE RENNES-LE-CHÂTEAU: UNA FALSIFICACIÓN DESDE HACE TIEMPO DESENMASCARADA.

I. EL ANTI-CATOLICISMO COMO “ÚLTIMO PREJUICIO ACEPTABLE”

Imaginemos este escenario. Sale una novela en la que se afirma que Buda, después de la iluminación, no ha llevado la vida de castidad que se le atribuye, sino que ha tenido mujer e hijos. Que la comunidad budista, después de su muerte ha violado los derechos de la mujer, que tendría que haber sido su heredera. Que para ocultar esta verdad, los budistas en el curso de su historia han asesinado a miles, más bien, a millones de personas. Que un santo budista, desaparecido hace pocos años -Daisetz Teitaro Suzuki (1870-1966)- era en realidad el jefe de una banda de delincuentes. Que el Dalai Lama y otras autoridades del budismo internacional actúan para mantener las mentiras sobre Buda, sirviéndose de cualquier medio, incluso el homicidio. Publicada, la novela no pasa inadvertida.

Autoridades de todas las regiones lo denuncian como una odiosa mistificación anti-budista y como un incitamiento al conflicto entre las religiones. En diversos países la publicación está prohibida, entre los aplausos de la prensa. Las casas cinematográficas, a las que se propone una versión para la gran pantalla, tratan a patadas al autor y consideran el proyecto un planteamiento de pésimo gusto.
El escenario no es real, pero hay uno similar que es del todo real. Sólo que no se habla de Buda, sino de Jesucristo; no de la comunidad budista sino de la Iglesia católica; no de Suzuki y de su orden zen, sino de san Josemaría Escrivá (1902-1975) y del Opus Dei por él fundado; no del Dalai Lama sino del Papa Juan Pablo II. La novela en cuestión ha vendido tres millones y medio de ejemplares en Estados Unidos, ha desembarcado también en Italia, y la Sony está preparando una película que será dirigida por Ron Howard, para lo cual se ha iniciado una propaganda internacional. Como ha sido correctamente observado por el historiador y sociólogo americano Philip Jenkins, el éxito de este producto es sólo una prueba más del hecho que el anti-catolicismo es el “último prejuicio aceptable” 1.


II. EL CÓDIGO DA VINCI Y EL PRIORATO DE SIÓN
El Código Da Vinci 2 pone en escena un golpe al Santo Grial. Este último -según la novela- no es, como la tradición siempre ha creído, una copa en que fue recogida la Sangre de Cristo, sino una persona, María Magdalena, la verdadera “copa” que ha tenido en sí la sang réal -en francés antiguo, la “sangre real” del Santo Grial- esto es, los hijos que Jesucristo le había dado. La tumba perdida de la Magdalena es por tanto el verdadero Santo Grial. Nos enteramos además de que Jesucristo había confiado la Iglesia, que debería haber proclamado la prioridad del principio femenino, no a san Pedro sino a su mujer María Magdalena, y que nunca había pretendido ser Dios. Habría sido el Emperador Constantino (280-337) el que reinventara un nuevo cristianismo suprimiendo el elemento femenino, proclamando que Jesucristo era Dios y haciendo ratificar sus ideas patriarcales, autoritarias y anti-feministas en el Concilio de Nicea (325). El plan presupone que sea suprimida la verdad sobre Jesucristo y sobre su matrimonio y que su descendencia sea suprimida físicamente. El primer objetivo está conseguido eligiendo cuatro evangelios “inocuos” entre las decenas que existen, y proclamando “heréticos” los demás evangelios “gnósticos” algunos de los cuales habrían puesto sobre la pista del matrimonio entre Jesús y la Magdalena. Respecto al segundo, para desgracia de Constantino y de la Iglesia católica, los descendientes físicos de Jesús escapan a su exterminio y siglos después consiguen incluso apoderarse del trono de Francia con el nombre de merovingios. La Iglesia consigue hacer asesinar un buen número de merovingios a través de los carolingios, que los sustituyen, pero nace una organización misteriosa, el Priorato de Sión, para proteger la descendencia de Jesús y su secreto.

Al Priorato se unen los templarios -perseguidos por esto- y más tarde también la masonería. Algunos de entre los más eruditos y artistas de la historia han sido Grandes Maestros del Priorato de Sión, y algunos -entre ellos Leonardo Da Vinci (1452-1519)- han dejado indicios de este secreto en su obra.

La Iglesia Católica en este tiempo, completa la liquidación del primado del principio femenino con una caza de brujas, en la que mueren quince millones de mujeres. Pero todo es falso: el Priorato de Sión sobrevive, así como los descendientes de Jesús en familias que llevan los apellidos Pantard y Saint Clair.


1 Cfr. PHILIP JENKINS, The New Anti-Catholicism. The Last Acceptable Prejudice, Oxford University Press, New York 2003; en una comunicación personal, el autor ha confirmado que considera El Código Da Vinci un ejemplo típico de la mentalidad descrita en su estudio.
2 Cfr. DAN BROWN, Il Codice Da Vinci, trad. it., Mondadori, Milano 2003.

III. ¿FICCIÓN O HISTORIA?
Muchos objetan a cualquier crítica de la novela en cuestión que se trata de una ficción y que, como tal, no debe respetar la verdad histórica. Estos críticos, simplemente, han olvidado leer la página de Información histórica, donde Brown afirma que “todas las descripciones […] de documentos y rituales secretos contenidos en esta novela respetan la realidad” 3 y se fundamentan en particular sobre el hecho que “en 1975 ante la Biblioteca Nacional de París han sido descubiertos algunos pergaminos, conocidos como “Les Dossier Secrets” 4 con la historia del Priorato de Sión.

Tal vez, en respuesta a las múltiples controversias, a partir de la sexta reimpresión, la página de Información histórica, página 9 de la edición italiana Mondadori, ha desaparecido, sustituida por una página 9 completamente blanca: pero naturalmente permanece en la edición inglesa (y en la primera edición italiana, para quienes hayan adquirido el volumen en la primera semana de difusión).

La parte que el autor también presenta como imaginaria contiene la hipótesis de que el Priorato se apresura hoy a revelar el secreto al mundo a través de su último Gran Maestro, un vigilante del Museo de Louvre que se llama Jacques Saunière. Para impedir que esto suceda, Suanière y sus principales colaboradores son asesinados. Un estudioso americano de la simbología, Robert Langdon, es el sospechoso de tales crímenes, pero una criptóloga que trabaja para la policía de París -Sophia Neveu, una nieta de Saunière- cree en su inocencia y le ayuda a huir. El lector queda inducido a creer que el responsable de los homicidios es el Opus Dei, pero las cosas son más complicadas. A cuenta de este instituto se repiten las más crudas “leyendas negras”, cientos de veces desmentidas, pero difíciles de morir, deducidas de la literatura internacional que lo critica, explícitamente citada. En la novela, un nuevo Papa progresista ha decidido rescindir los vínculos entre la Iglesia y el Opus Dei que surgen con el Papa Juan Pablo II, y el Prelado del Opus Dei acepta la propuesta que le viene de un misterioso “Maestro”: pagando a este personaje una suma inmensa podrá extorsionar a la Santa Sede apoderándose de las pruebas del secreto del Priorato de Sión -esto es, de la verdad de Jesucristo- y amenazando con revelarlo al mundo. Un ex-criminal, ahora numerario del Opus Dei es “prestado” al Maestro y precisamente éste último lo induce a cometer una serie de crímenes. En realidad, el “Maestro” trabaja para sí mismo: es un riquísimo estudioso inglés, anticatólico, que quiere revelar el secreto al mundo y acusa al Priorato de callar por temor a la Iglesia. Entre muertos, enigmas y persecuciones, Robert Langdon y Sophia -entre los cuales surge inevitablemente una historia de amor- acaban por descubrir la verdad: la tumba de la Magdalena está escondida bajo la pirámide del Louvre, que se construyó por deseo del presidente francés -esoterista y masón- François Mitterrand (1916-1996), pero la sang rèal discurre por las venas de la propia Sophia, que es, por tanto, la última descendiente de Jesucristo.

3 Ibid., p. 9.
4 Ibidem.


IV. ERRORES Y MISTIFICACIONES

Sólo la extendida ignorancia religiosa explica que alguien pueda tomar en serio un cúmulo de afirmaciones tan ridículas. Existen textos del primer siglo cristiano en los que Jesucristo es claramente reconocido como Dios. En la época del Canon Muratoriano -que data aproximadamente del 190 DC- el reconocimiento de cuatro evangelios como canónicos y la exclusión de textos gnósticos era un proceso que se encontraba ya sustancialmente completo, noventa años antes de que Constantino naciese. En cuanto a la Magdalena, el Evangelio gnóstico de Tomás, que gusta tanto a Brown, bien lejos de ser un texto proto-feminista, funda la grandeza de esa mujer en el hecho de que “[…] se hace varón” 5. A Simón Pedro, que objeta “María debe marcharse de nosotros, porque las mujeres no son dignas de la Vida!” 6, Jesús responde: “He aquí que yo la guiaré de modo que haga de ella un varón, para que ella llegue a ser un espíritu vivo igual a vosotros, varones. Porque toda mujer que se haga varón entrará en el Reino de los Cielos” 7. La cifra de cinco millones de brujas quemadas por la Iglesia católica es del todo absurda, y Brown se olvida del hecho de que, en los países protestantes, la caza de brujas ha sido más larga y virulenta que en los católicos.

La idea misma de un “Código Da Vinci” escondido en la obra del artista italiano ha sido definida como “absurda” por la profesora Judith Verónica Field, profesora de la Universidad de Londres y presidenta de la Leonardo Da Vinci Society 8. Frente a estos despropósitos, el error del traductor italiano, que llama a la torre del reloj del Parlamento inglés “Big Bang” 9 en vez de Big Ben, parece casi un pecado venial. Además, quien conozca un poco la historia de las mistificaciones sobre el Santo Grial sabe que en el Código Da Vinci hay bien poco de nuevo: todo ha sido dicho ya en centenares de libros sobre Rennes-le-Château 10, y -aunque el nombre de esta localidad francesa no haya sido mencionado en la novela de Brown- los apellidos Saunière y Plantard hacen claramente referencia a los mismos acontecimientos.

5 Vangelo di Tomaso, 114, in LUIGI MORALDI (a cura di), I Vangeli gnostici. Vangeli di Tomaso, Maria, Verità, Filippo, trad. it., Adelphi, Milano 2001, pp. 3- 20 (p. 20).
6 Ibidem.
7 Ibidem.


V. EL MITO DE RENNES-LE-CHÂTEAU: UNA FALSIFICACIÓN DESDE HACE TIEMPO DESENMASCARADA

Rennes-le-Chaâteau es un pueblecito francés del Departamento de Aude, al pie de los Pirineos orientales, en la zona de Razès. La población ha quedado reducida a una cuarentena de habitantes, pero todos los años los turistas son decenas de miles. Desde 1960 hasta hoy han sido dedicadas a Rennes-le-Château más de cincuenta obras en lengua francesa, al menos un par de best sellers en inglés y un buen número de títulos también en italiano. Se habla también en un film y en caricaturas de culto como Preacher o The Magdalena. El pueblo se encuentra en el interior del “país cátaro”, esto es, en la zona donde la herejía de los cátaros ha dominado la región y ha sobrevivido hasta el siglo XIII; zona que una hábil promoción ha convertido en años recientes en uno de los más codiciados destinos turísticos franceses. Rennes-le-Château quedaría, sin embargo, como una nota a pie de página en el rico turismo “cátaro” contemporáneo si del país no hubiese llegado a ser párroco, en 1885, don Berenguer Saunière (1852-1917). Es a él a quien hace referencia toda la leyenda sobre Rennes-le-Château.

El párroco Sauniére era, sobre todo, un personaje extraño. En el año 1909 rechaza trasladarse a otra parroquia, y en el 1910, después de haber pasado por un proceso eclesiástico, sufre una suspensión a divinis. Aun privado de la parroquia permanece hasta su muerte en el país que había enriquecido con nuevas construcciones -entre ellas una curiosa “torre di Magdala”- y escandalizado con una serie de excavaciones en la cripta y en el cementerio, a la búsqueda de no se sabe bien qué cosa. Convertido en más rico de lo que era habitual para un párroco de campaña, se dice que había encontrado un tesoro. Todo podía explicarse, sin más, como sospechaba su obispo, con un menos romántico tráfico de donaciones y de misas. En épocas recientes se ha sostenido que Saunière habría descubierto en la cripta importantísimos manuscritos antiguos, pero aquellos que han aparecido son evidentemente falsos: del siglo XIX, si no del XX. Es posible que en el curso de los trabajos para restaurar la iglesia parroquial -una actividad que va, en todo caso, adscrita al mérito del párroco original- don Saunière hubiera descubierto cualquier hallazgo de época medieval, pero, en todo caso, no en cantidad suficiente para enriquecerse. Se continúa repitiendo también que Saunière habría estado en relación con ambientes esotéricos de París, aunque de esto no hay ninguna prueba. La figura de Saunière no está exenta de interés y sus construcciones muestran que se trataba de un hombre singularmente atento a las alegorías y a los símbolos, sobre la estela de una tradición local. Pero nada más allá ha podido nunca ser probado.

8 Cfr. GARY STERN, Expert Dismiss Theories in Popular Book, in The Journal News, Westchester (New York) 2-11-2003, p. 1.
9 D. BROWN, op. cit., p. 438.
10 Cfr. Una introducción a la inmensa bibliografía sobre el teme en mi trabajo Rennes le Château: mistificatori e mistificazioni sul Graal, in Cristianità, anno XXIV, n. 258, ottobre 1996, pp. 7-9.

La leyenda de Sauniére no habría continuado en el tiempo si su sirvienta Marie Denarnaud (1868-1953) -a quien el sacerdote había legado la propiedad y las construcciones de Rennes-le-Château, para evitar que cayeran en manos del obispo con quien se hallaba enfrentado- no hubiese continuado especulando durante años acerca de los tesoros escondidos, para animar a eventuales compradores. Y si otro personaje, Noel Corbu (1912-1968) después de haber adquirido a Denarnaud la propiedad del ex-párroco para convertirlas en un restaurante, no hubiese comenzado, a partir de 1956, a publicar artículos en periódicos locales donde -animado, ciertamente, por el deseo de atraer turistas a un lugar remoto- ponía los presuntos “millones” de don Saunière en relación con el tesoro de los cátaros.

En el año 1960, las leyendas difundidas por Corbu a escala local adquieren fama nacional después de haber atraído la atención de esoteristas -entre ellos Pierre Plantard (1920-2000), que había vivificado anteriormente al grupo Alpha Galates y que había sido condenado por fraude al fondo esotérico- y de periodistas interesados en los misterios esotéricos, como Gérard de Sède, que publica en 1967 L´or de Rennes 11. Tres autores ingleses de esoterismo popular -Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln- se encargarán de elaborar posteriormente sus ideas, transformándolas en una verdadera industria editorial -gracias también a la BBC, que las difunden a bombo y platillo- puesta en marcha con la publicación en 1979 de El Santo Grial 12.

11 Cfr. GERARD DE SEDE, L’or de Rennes ou la vie insolite de Bérenger Saunière, Curé de Rennes-le-Château, Julliard, Parigi 1967.

Según de Sède y sus seguidores ingleses, el párroco había descubierto el secreto de Rennes-le-Château, donde estaría depositado no sólo un tesoro fabuloso -alternativamente atribuido al templo de Jerusalén, a los visigodos, a los cátaros, a los templarios, a la monarquía francesa, y del cual el sacerdote habría sacado sólo una pequeña parte-, pero también un tesoro de tipo inmaterial, la verdad misma sobre la historia del mundo, revelada por los presuntos pergaminos encontrados por don Saunière, por la inscripción del cementerio, por las formas mismas de los edificios y de cuanto se encuentra en la iglesia parroquial. En el pueblecito pirenaico existirían documentos capaces de probar que Jesucristo -verdad cuidadosamente escondida por la Iglesia católica- había tenido hijos con María Magdalena, que estos hijos llevarían en sí mismos la sangre misma de Dios, y que, por tanto, tienen el derecho de reinar sobre Francia y sobre el mundo entero. Que el Santo Grial sería más precisamente el “sang réal”, la sangre real de los descendientes físicos de Jesucristo, es afirmado desde que Plantard entra en la historia de Rennes-le-Château. El Código Da Vinci se limita a repetir estas afirmaciones.

Por prudencia, afirma Plantard, la descendencia de los merovingios de Jesucristo habría sido siempre mantenida como un secreto conocido por pocos. Pero los cátaros, los templarios y los grandes iniciados -desde el mismo Saunière al pintor Nicolás Poussin (1594-1655), el cual habría dejado una pista en el famoso cuadro del Louvre Los pastores de Arcadia, que representaría precisamente el panorama de Rennes-le-Château- han custodiado el secreto como algo preciosísimo, dejando entrever de vez en cuando algún indicio.

Hoy, naturalmente, existe un Priorato de Sión. Fue fundado en 1956 por Pierre Plantard -que se hace llamar también “Plantard de Saint Clair”, inventándose un título nobiliario fantasioso que está en los orígenes de las afirmaciones de El Código Da Vinci, según el cual también “Saint Clair” sería un apellido merovingio-,con acta notarial y papel sellado. Plantard ha dejado entender que él mismo es un descendiente de los merovingios y el guardián del Grial. La prueba de que el Priorato existe desde hace millones de años debería consistir en el nombre de una pequeña orden religiosa medieval llamada Priorato de Sión. Esto, efectivamente, ha existido -y ha dejado de existir-, pero no tiene relación de ninguna clase ni con los merovingios ni con presuntos descendientes de Jesucristo. No es difícil concluir que el vínculo entre Rennes-le-Château, los merovingios, y el Priorato de Sión es puramente legendario, y que el Priorato es una organización esotérica cuyos orígenes no van más allá de la experiencia de Plantard y de sus colaboradores. No ha existido ningún Priorato de Sión -en el sentido en que hoy se habla- antes de la llegada de Plantard a Rennes-le-Château. Ahora, naturalmente, existe, pero sólo desde 1956.

12 Cfr. MICHAEL BAIGENT, RICHARD LEIGH e HENRY LINCOLN, Il Santo Graal, trad. it., Mondadori, Milano 1997.

En la página de Información histórica del Código Da Vinci se afirma, como he señalado, que toda la historia está confirmada por documentos inapelables. Se trata de los famosos documentos en parte “redescubiertos” en 1975 en la Biblioteca Nacional de París, y en parte transmitidos anteriormente al escritor Gérard de Sède. Los documentos, sin embargo, han sido “redescubiertos” por las mismas personas que los habían escondido en la Biblioteca Nacional de París: Plantard y sus amigos. Y es completamente cierto que no se trata de documentos antiguos sino de documentos falsos modernos. El principal autor de los documentos falsos, Philippe de Chérisey -muerto en 1985- ha confesado haber participado en su falsificación, lamentándose incluso de haberlos utilizado sin que se le pagara la debida compensación, hecho sobre el que existen cartas del abogado de Chérisey 13.

En cuanto a Poussin, la “prueba” de su vinculación con Rennes-le-Château habría debido ser la fotografía de una tumba presente en el territorio del pueblecito francés, hoy destruida, pero en la que Poussin se habría inspirado para su cuadro Los pastores de Arcadia. Lástima, sin embargo, que se hayan encontrado el permiso y los planos de construcción de la tumba, fechados en 1903, y que la tumba haya sido terminada en 1933 14. La tumba es, pues, posterior en casi trescientos años al cuadro de Poussin. No hay ningún documento ni ninguna prueba, por tanto. Sólo fantasías, buenas para vender novelas más o menos apasionadas, pero que desde el punto de vista estrictamente histórico deben ser consideradas auténtica basura.

13 Cfr. Carta del abogado B. Boccon-Gibod a Philippe de Chérisey, del 8-10-1967, en la que se hace referencia a documentos “de votre fabrication et déposés à mon étude”, en la dirección electrónica http://priory-of-Sión.com/psp/id167.html , visitada el 20-5-2004.
14 Cfr. PAUL SMITH, The Tomb at Les Pontils. The Real Truth, en la dirección http://priory-of-Sión.com/psp/id33.html , visitada el 20-5-2004.

Documental: Una mirada detrás de El Código da Vinci, La película

images-3.jpgEspecialistas en diversos campos presentan una mirada detrás de la película El Código da Vinci. Ve en línea o descarga aquí en formato videocast el documental "Una mirada detrás de El Código da Vinci, La película"

Tal vez el desencanto de nuestro mundo, tan real, hace que la mente humana tenga una gran fascinación por lo desconocido, lo misterioso, lo fantástico... lo enigmático, y eso nos hace proclives a querer pensar que siempre hay algo mas allá de lo evidente, algo por descubrir.

Especialistas en diversos campos presentan una mirada detrás de la película El Código da Vinci.

Carlos Santos Campos, Productor
Juan Miguel Zunzunegui Ibarra, Guionista
Jorge Zarza, Conductor
Miguel Matus, Leslie Gómez, Antonio Flores, Gabriela Rosas, Jesús Flores, Laura Martínez, Diego Parada y Helena Sandoval, Equipo de producción
Ámbar Diseño, S. C., Diseño de portada
Paola Ballina, Romina Contreras de Vargas y Adriana Fernández Rodríguez Macedo, Asistentes de documentación.

Entrevistas a:
Pablo Boullosa, Escritor
David Calderón, Maestro en Filosofía
Antonio Forzán, Doctor en Literatura
Jorge Hidalgo, Maestro en Humanidades
Doly Mallet, Crítica de Cine, Periódico Reforma
Patrick Olivier, Crítico de Cine en Radio y Televisión
Alejandro Ramos, Director Editorial del periódico El Financiero
Raúl Sánchez Carrillo, Director de la Revista Cambio
Juan Miguel Zunzunegui, Historiador


Si deseas ver en línea el documental sólo tienes que dar un click en cada una de las partes:

Una mirada detrás de El Código Da Vinci
Parte I

Una mirada detrás de El Código Da Vinci
Parte II

Una mirada detrás de El Código Da Vinci
Parte III

Para suscribirte de manera gratuita y descargar el documental a manera de videocast (podcast de video) para reproducirlo en cualquier iPod o reproductor de Mp3 con capacidad de video o verlo en tu computadora a través del iTunes, da un click aquí

¿Qué opinan los expertos del Código da Vinci?

images.jpgPublicamos a continuación una selección de valoraciones que han publicado algunos de los principales periódicos estadounidenses, británicos y españoles.

EL CULTURAL DE EL MUNDO
El Código Da Vinci: libro oportunista y pueril
Por Rafael Narbona

Ofrecemos la reseña literaria que el suplemento ´El cultural´ del diario español EL MUNDO ha publicado sobre el libro ´El código Da Vinci´. La firma Rafael Narbona y fue publicada el 4 de diciembre de 2003.

Los libros que nacen con vocación de best-seller apenas logran ocultar su condición de productos manufacturados. ´El código Da Vinci´ no es una obra de creación, sino un artefacto concebido para transformarse en un fenómeno comercial. Reúne todos los elementos que garantizan el éxito fácil: una trama policíaca, con conexiones políticas y religiosas, unos personajes estereotipados, ciertas dosis de trascendencia filosófica, un erotismo libre de estridencias y una escritura plana.

Robert Langdon, un experto en simbología con aires de Harrison Ford, descubrirá que el Santo Grial no es una copa sino el nombre oculto de María Magdalena. Descendiente de reyes, María Magdalena no fue una prostituta sino la esposa de Jesús y la madre de su hija, Sarah. Su vientre recibió la sangre de Cristo y su misión era perpetuar el linaje de un profeta mortal, que sólo se convirtió en Hijo de Dios por efecto de manipulaciones posteriores. Jesús escogió a Magdalena como cabeza de su Iglesia, pero Roma nunca aceptó ese legado, organizando las Cruzadas para destruir los documentos que revelaban la verdad.

El Priorato de Sión surgió como una orden secreta encargada de conservar las pruebas que acreditaban la existencia del linaje engendrado por Jesús y Magdalena. Leonardo da Vinci, Boticeli, Newton y Víctor Hugo pertenecieron a esa sociedad. Cumplieron con su compromiso, pero sembraron sus obras de símbolos que aludían a esa historia: el apóstol que ocupó la derecha de Cristo en ´La Última Cena´ de Leonardo no es otro que María Magdalena.

Tal Vez Brown haya pretendido emular a Umberto Eco, mezclando misterio, erudición y filosofía, pero sólo ha conseguido elaborar un libro oportunista y pueril. La perplejidad de Langdon ante una inscripción que se atribuye a una lengua muerta se resuelve cuando un espejo revela que las letras están simplemente invertidas.

La presunta implicación del Vaticano sólo evidencia una obscena complacencia con el escándalo. Ron Howard ya ha manifestado su intención de realizar una adaptación cinematográfica. Si es cierto que los malos libros inspiran excelentes películas, habrá que esperar una obra maestra.

The Times (Londres)
Santa farsa

Por Peter Millar
21 de junio de 2003

“Este libro es, sin duda, el más tonto, inexacto, poco informado, estereotipado, desarreglado y populachero ejemplo de pulp fiction que he leído”.

“En ‘La Herencia Scarlatti’, ‘El Círculo Matarese’ o ‘El Engaño Prometheus’, Robert Ludlum entretejió una trama de complots extravagantes protagonizados por personajes de cartón piedra que entablan diálogos ridículos. Dan Brown, me temo, es su digno sucesor”.

“Ya es malo que Brown abrume al lector con referencias New Age (...) pero es que además lo hace mal”.

“Los editores de Brown han obtenido un puñado de elogios brillantes de escritores de película de suspense americanas, de esos de tercera fila. Sólo puedo deducir que la razón de su alabanza exagerada puede ser porque sus obras, cuando se las compara con este libro, quedan elevadas a la categoría de obra maestra”.

* * *
La Razón (España)

¿Esposa o pecadora?

Por José Mª Carrascal

"Se destaca la ensalada de hechos y fábulas que maneja, sin aclarar nada. El crítico del New York Times lo ha calificado de ´Insulto a la inteligencia´"

* * *

Catholic News Service

Una historia disfrazada de Historia en “El código de Da Vinci”

Por Joseph R. Thomas
6 de junio de 2003

“‘El Código de Da Vinci’ es una novela sobrescrita y exagerada (...). Esta novela deforma la historia de la Iglesia bajo un disfraz moderno de la antigua herejía Arriana, entretejiendo retales históricos y pseudo-históricos”.

“Brown mezcla hechos reales con especulación y fantasía de tal manera que el resultado final cobra fácilmente cierta verosimilitud. En un escritor, esto es una habilidad de gran valor. Pero, como cualquier habilidad, puede ser utilizada de forma deshonesta”.

“En "El Código Da Vinci" esta habilidad se utiliza para poner en duda la base de la fe cristiana y atacar a la Iglesia en un formato -la novela- en el cual una persona generalmente no espera encontrar argumentos enmascarados como verdades históricas”.

* * *
Chicago Sun Times

Descargas contra los católicos, una vez más

Por Thomas Roeser
27 de septiembre de 2003

“En nuestra “correcta” sociedad, una declaración racista, antijudía, contraria a los homosexuales o las mujeres puede descalificar a un escritor durante mucho tiempo. Pero no ocurre así con los insultos a Jesucristo y a sus discípulos. Paradójicamente: escribir un libro extenso sobre una conspiración católica llena de chismes supone obtener abundantes beneficios y notoriedad”.

“La novela mezcla realidad y ficción en forma de docudrama y arroja conjeturas sin fundamento contra el catolicismo”.

“La supuesta ‘investigación’ de Brown bebe de las fuentes de un feminismo extremista”.

“Estas excéntricas conjeturas se mezclan con hechos e investigaciones chapuceras”.

“La novela forma parte de un género que presenta un odioso estereotipo del catolicismo como un villano. El odio al catolicismo impregna todo el libro, pero las peores invectivas las recibe el Opus Dei”.

* * *

New York Daily News

Código caliente, crítica ardiente

Por Celia McGee
4 de septiembre de 2003

“La novela es fuertemente deudora de dos obras anteriores de investigadores aficionados: The Templar Revelation: Secret Guardians of the True Identity of Christ y Holy Blood, Holy Grail, una especulación sobre la pasión de Cristo. Los dos trabajos han sido desacreditados por la mayor parte de los investigadores serios”.

“Sus errores de bulto sólo pueden no llamar la atención del lector poco instruido”.

* * *

New York Times

¿Desenmascara “El Código Da Vinci” a Leonardo?

Por Bruce Boucher
3 de agosto de 2003

“Más que una película, lo que parece que Brow ha compuesto ha sido una ópera de espías. Aquí viene a propósito la frase de Voltaire: ‘Si algo es demasiado tonto para ser dicho, al menos siempre podrá ser cantado’”.

* * *

Our Sunday Visitor

“El Código Da Vinci” un ataque al Catolicismo”

Por Amy Welborn
8 de junio de 2003

“El Código Da Vinci” no aporta nada, aunque quizá enriquezca la paciencia del lector. Además no se trata de un misterio real, y el estilo es espantosamente banal, incluso para el propio género de ficción. Es pretencioso, fanático”.

“Muy pocas cosas de este entramado son propiamente originales. La mayoría de ellas proceden del fantasioso trabajo “Holy Blood, Holy Grail”, presentado como histórico, y el resto son remiendos de ridículas y gastadas teorías esotéricas y gnósticas”.

“El tratamiento de Brown a la Iglesia Católica Romana también es poco original. Repite acríticamente, entre otras mentiras y distorsiones, como por ejemplo que la Iglesia fue responsable de matar a cinco millones de brujas condenadas durante la Edad Media”.

“Tampoco estamos ante una novela de suspense bien trabajada. Hay pocas acciones destacables”.

* * *

Pittsburgh Post-Gazette

La exactitud del superventas Da Vinci Code, bajo sospecha

Por Frank Wilson (Philadelphia Inquirer)
31 Agosto 2003

“El Código Da Vinci es inexacto hasta cuando baja al detalle (...) los fieles del Opus Dei no son monjes ni visten hábito”.

“Se ha dicho que el libro “en sí mismo es un ataque al mismo Cristianismo”.

* * *

Weekly Standard

Dioses nuevos: Un par de bestsellers sobre religión.

Por Cynthia Grenier
22 de septiembre de 2003

“Llámeme escéptica, pero no estoy dispuesta a comprar esta novela. Los rituales que él relata son fruto de una mezcolanza de varios cuentos imaginarios”.

“Si usted alguna vez ha considerado la posibilidad de que el Santo Grial buscado por los caballeros del Rey Arturo es realmente el vientre de la Magdalena, entonces " El Código de Da Vinci " es su libro”.

“Por favor, alguien debería dar a este hombre y a sus editores unas clases básicas sobre la historia del cristianismo y un mapa”.

“Es bastante atrevido por parte del autor y de sus editores intentar narrar historias reales simplemente limitándose a citar nombres reales e históricos y detalles de aquí y de allá”.

¿Cómo conocer con exactitud lo que calla el Código da Vinci?

Quienes dicen que «no es más que una novela» simplemente no comprenden que en esto consiste el engaño. La gente a menudo acepta en una novela de ficción lo que no aceptaría en un debate razonado

Ante todo esto habrá quienes se pregunten: ¿Los católicos deberían leerla? ¿Qué se podría responder a su contenido? ¿Cómo conocer con exactitud lo que calla el Código da Vinci?

Mark Shea autor del libro La decepción del Código da Vinci afirma que "Quienes dicen que «no es más que una novela» simplemente no comprenden que en esto consiste el engaño. La gente a menudo acepta en una novela de ficción lo que no aceptaría en un debate razonado".

Es importante reconocer que novelas como «El Código da Vinci» no son «sólo ficción». Son medios para transportar ideas y creencias a grandes grupos de gente, a menudo sin que los lectores aprecien plenamente lo que están consumiendo.

Es fundamental formar lectores críticos que analicen y determinen cuidadosamente lo que están diciendo y consideren por qué ha sido escrito para que no les hagan creer mentiras como si fueran hechos verídicos.

Con ese fin en mente, hemos reunido una serie de documentos que pretenden ofrecer a los lectores herramientas de lectura para que conozcan a profundidad la doctrina, práctica e historia de la Iglesia y a su vez encuentren una orientación ética que les permita diferenciar entre los hechos y la ficción narrada por Dan Brown.

¿Qué opinión le merece el Código a la jerarquía Católica?

La tesis de fondo del libro de Brown, no son nuevas. Algunas se remontan a los Evangelios gnósticos. Uno de los errores más evidentes del libro es la llamada ‘obliteración’ del aspecto femenino en la narración evangélica, y en la vida de la Iglesia.

En realidad, la Santa Sede no ha dado ninguna indicación ni tomado ninguna iniciativa excepcional. El arzobispo Tarsicio Bertone, que en el pasado fue secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe comenta: "La tesis de fondo del libro de Brown, no son nuevas. Algunas se remontan a los Evangelios gnósticos. Uno de los errores más evidentes del libro es la llamada ‘obliteración’ del aspecto femenino en la narración evangélica, y en la vida de la Iglesia. No hay nada más falso. En los Evangelios, como sabemos, tiene un lugar predominante Nuestra Señora, la figura femenina por excelencia, la Madre de Jesús. Además, el grupo de las mujeres, en la historia del Nuevo Testamento, y por tanto en los Evangelios, tiene una visibilidad casi igual a la del grupo de los Apóstoles. Se habla incluso de la presencia de "diaconisas" en la Iglesia primitiva. Por tanto --afirma--, ¡no hay nada más falso que la necesidad de inventar una María Magdalena “amazona”, o algo así, en la historia de la Iglesia primitiva, como si las mujeres no estuvieran ya presentes! Otro elemento, y el más mixtificado, es la negación de la muerte y Resurrección de Jesús --añade el cardenal Bertone--. Las narraciones evangélicas sobre la Pasión de Cristo son las más precisas y determinadas, con un verismo que algún periodista ha calificado de “horror fundamentalista”, en el caso del relato cinematográfico sobre "La Pasión" de Mel Gibson. No es así, indica el purpurado, es una «descripción verista que se corresponde con los Evangelios. Por tanto, la muerte de Jesús está probada de manera incontestable, y lo mismo la Resurrección. ¡Este libro está lleno de mentiras fabricadas! La Iglesia, con nuestro Papa Juan Pablo II, ha impactado de manera excepcional a la actual humanidad, y esto ha molestado a muchos. La estrategia de distribución responde a un "marketing" absolutamente excepcional, incluso en las librerías católicas".

El cardenal Bertone cita al sociólogo estadounidense Philip Jenkins, según el cual, éxito del libro es sólo otra prueba de que el anticatolicismo es el último prejuicio aceptable. "Hay un gran prejuicio anticatólico --constata--. Me pregunto qué hubiera pasado si se hubiera escrito un libro así, lleno de mentiras, sobre Buda o Mahoma, o incluso, por ejemplo, si se hubiera publicado una novela que hubiera manipulado la historia del Holocausto o de la Shoá. No se puede hacer una novela mixtificando los datos históricos, o maldiciendo o difamando a una persona histórica que tiene su prestigio y su fama justamente en la historia de la Iglesia, en la historia de la humanidad".

Marc Carroggio, responsable de la relación del Opus Dei con los medios internacionales comenta: "Ya sé que la ficción tiene sus propias reglas y no hay que tomarla demasiado en serio. Pero, como a cualquier cristiano, me disgusta la frivolidad con que el libro juega con la vida de Jesucristo. Además, el problema de un guión de este tipo es que «criminaliza» a un grupo de personas. Presenta a la Iglesia como una banda de delincuentes que durante dos mil años ha estado dispuesta a todo con tal de mantener escondida una gran mentira. Aunque resulte grotesco, y a veces algo cómico, se acaba ofreciendo un retrato odioso de una institución, y está comprobado que los retratos odiosos generan sentimientos de odio en personas que carecen de recursos críticos. Me parece que no necesitamos más caricaturas de ninguna religión. Tendríamos que estar todos de la parte de la concordia, de la tolerancia, de la comprensión. No se puede pedir la paz con la mano izquierda y golpear con la mano derecha. Hay quien está esperando una especie de declaración de guerra, por parte de la Iglesia católica y, dentro de ella, del Opus Dei. Quizá sería interesante para el márketing de la película: ya sabe, un conflicto entre poderes y todo eso. Pero puedo asegurarle que la única respuesta que llegará del Opus Dei será una declaración de paz. Nadie va a formular amenazas, ni promover boicots ni nada parecido. La verdad es que habríamos agradecido un gesto explícito de respeto de la empresa productora, Sony Columbia. Sin embargo, por su parte sólo ha habido lo que podríamos llamar «amable indiferencia», sin muestras concretas de sensibilidad hacia las creencias religiosas.La reacción de las personas del Opus Dei será la misma que la de muchos otros cristianos: intentar convertir el limón en limonada. En realidad estamos ante una gran oportunidad de hablar de Jesucristo. Pienso que el interés por la figura de Jesucristo explica en parte la difusión de la novela. Es el típico caso de parasitismo cultural: hacerse famosos polemizando con famosos; presentar la trasgresión como arte. Si no fuera Jesucristo el personaje que está en el centro de la trama de la novela, se desinflaría su interés. Opino que la mejor respuesta es facilitar el conocimiento de Jesucristo, con medios adecuados. Intuyo que este año mucha gente se animará a leer el Evangelio, consultará algún buen libro sobre la vida de Cristo, y quizá se planteará los grandes temas de la fe, que dan luz a las preguntas más difíciles sobre la existencia humana".

¿Es el Código da Vinci anticatólico?

knjizna_potegavscina.jpgDan Brown considera culpable al catolicismo por supuestos crímenes que, si fuera consecuente, harían culpable a todo el cristianismo.

Amy Welborncolumnista del semanario Our sunday visitor y autora del libro Decodificando a da Vinci responde: "Lo es, en este sentido: Dan Brown considera culpable al catolicismo por supuestos crímenes que, si fuera consecuente, harían culpable a todo el cristianismo. Después de todo no es únicamente el catolicismo el que cree que Jesús es divino, recita el Credo de Nicea, y acepta el canon del Nuevo Testamento. No es sólo la Iglesia católica la que desempeña un papel --y ni mucho menos tan grande como Brown proclama-- en la ejecución de brujas durante el último periodo medieval y los inicios de la época moderna. De modo que, en este sentido, se puede decir que «El Código Da Vinci» es anticatólico".

Mayo 09, 2006

Los peligros de los errores

vinci.gifEl libro en sí no ofrece demasiados elementos de interés: es un  producto sin calidad, muy similar, en gran medida, a los que ofrece la  llamada televisión basura, destinado al consumo de masas nada  exigentes desde el punto de vista cultural. Su modo de trabajar el  morbo es similar. Lo que me resulta especialmente sugestivo, más que el libro, es el  “fenómeno da Vinci”, que pone de relieve –en contra de lo que pudiera pensarse- el interés generalizado acerca de los grandes temas, como la búsqueda de la Verdad, la figura y el mensaje de Cristo, la fe o el sentido de la vida.

"La amplia aceptación de la mayoría de las referencias de Brown es algo asombroso", -nos dice Carl Olson- "sobre todo porque muchas de ellas no lograrían pasar lo que llamaríamos «la prueba de la enciclopedia escolar. Por ejemplo, la novela indica que la «Virgen de las Rocas» de Leonardo da Vinci, que se encuentra en el Louvre, es «un lienzo de cinco pies de alto», aunque una rápida búsqueda en Internet o en una enciclopedia nos muestra que tiene seis pies y medio de altura. Normalmente, esta clase de detalles se podrían considerar licencias artísticas. Pero la insistencia de Brown en que las representaciones de obras de arte son exactas – y su esposa es historiadora de arte – indican que no es cuidadosa con la verdad. Esto se convierte en un problema mucho más serio cuando hace referencia a que antes del Concilio de Nicea nadie creía que Jesús fuera divino, que la Iglesia católica quemó a 5 millones de mujeres en la hoguera en el medioevo y que todas las más importantes creencias del cristianismo se han robado de las religiones paganas. Esta clase de asertos parecen basarse en una sincera aversión a la Iglesia católica – la novela nunca menciona al protestantismo ni a la ortodoxia oriental – y a un deseo de desafiar los conocimientos aceptados de acontecimientos, personajes y creencias. El peligro está en que muchos lectores al parecer están tomando las referencias de la novela como hechos verificados y creen que han descubierto el talón de Aquiles de la Iglesia. Esto llega a ser aún más difícil cuando dichas personas no quieren ni siquiera considerar las refutaciones o respuestas a «El Código da Vinci». Aquí está otra vez la llamada a un supuesto conocimiento secreto: una vez que la persona lo tiene, no cree que necesite considerar los argumentos o hechos contrarios".

Por su parte Mark Shea puntualiza: "No sólo hay errores garrafales sobre los hechos sino también mentiras descaradas, grandes y pequeñas, sobre prácticamente cada una de las materias que Brown toca en cuestiones de arte, historia y teología. Da a entender que documentos falsos, que equipara a sus cuestionables fuentes rechazadas, corresponden con los hechos. Afirma que Leonardo Da Vinci no da a Jesús un cáliz en su cuadro de «La Última Cena» para decir indirectamente que María Magdalena es el verdadero cáliz que lleva la «sangre de Jesús» --es decir, su hijo--, a pesar del hecho de que hay trece copas en la pintura. Habla acerca del significado de una palabra aramea en el evangelio gnóstico de Felipe, olvidando el hecho que ese texto está escrito en copto. Presenta a María Magdalena como la víctima de una campaña de difamación católica, sin detenerse a preguntarse por qué es una santa católica. Culpa al «Vaticano» de varios complots y conspiraciones que supuestamente tuvieron lugar siglos antes de que existiera el Vaticano para poder conspirar. Y, por supuesto, en la mayor mentira de todas, declara que todo el mundo antes del año 325 pensaba que Jesús no era más que un «profeta mortal» hasta que Constantino obligó al Concilio de Nicea a declararle Dios «por una diferencia escasa de votos». Por supuesto, no se para a preguntarse por qué, si Jesús fue sólo un «profeta mortal», se molestó en fundar una Iglesia, ni qué fue de la Iglesia durante los 300 primeros años del cristianismo si nadie daba culto a Jesús como Dios. Brown está intentando establecer un mito inventado, feminista y neopagano. El mito básico es: Jesús era feminista, partidario acérrimo del neopaganismo. Supuestamente la Iglesia cubrió todo esto con mentiras sobre su divinidad. El punto de vista de Brown es: regresemos al culto a la diosa como pretendió Jesús. Esta afirmación ridícula y sin ningún fundamento es, por supuesto, completamente contraria a los hechos de Jesús".

Para Rafael Navarro-Valls: "El libro en sí no ofrece demasiados elementos de interés: es un  producto sin calidad, muy similar, en gran medida, a los que ofrece la  llamada televisión basura, destinado al consumo de masas nada  exigentes desde el punto de vista cultural. Su modo de trabajar el  morbo es similar. Lo que me resulta especialmente sugestivo, más que el libro, es el  “fenómeno da Vinci”, que pone de relieve –en contra de lo que pudiera pensarse- el interés generalizado acerca de los grandes temas, como la búsqueda de la Verdad, la figura y el mensaje de Cristo, la fe o el sentido de la vida. Desgraciadamente, la respuesta del autor ante esas grandes preguntas es decepcionante y tramposa. Es como ofrecer un culebrón a los interesados  en las auténticas pasiones humanas. En los culebrones hay pasiones;  pero no es eso, no es eso. El fenómeno Da Vinci muestra los frutos de la cultura de la sospecha,  del “pensiero debole” y del estado mental de duda característico de la  sociedad actual. Estos elementos han acabado generando en los sectores  más indigentes desde el punto de vista cultural de la sociedad esa  actitud de credulidad acrítica que está en la base del “fenómeno da  Vinci”. Parece como si un sector de la población pareciera dispuesto a tener fe  en lo que les diga el primer iluminado de turno, con tal de que le  cuente de forma amena aquello en lo que desea creer y le diga que es  falso todo lo que les suponga exigencia moral. Si la realidad va por  otro lado, siguiendo el viejo dicho periodístico, peor para la  realidad. El género humano, como advertía Eliot, no soporta demasiada  realidad.  ".

Algunos de sus problemas teológicos

ultima-cena-dv.jpgLa herencia intelectual, ideológica y espiritual de «El Código da Vinci» se puede rastrear en pasadas décadas, incluso siglos. La novela es apenas innovadora ni marca ningún antes y después como algunos lectores piensas.Brown ha tomado la mayoría de sus ideas de unos cuantos libros recientes, libros populares que están llenos de teorías de conspiración, de imágenes sesgadas de la teología católica y de extrañas e insustanciales referencias a acontecimientos y personajes históricos.

En breve la trama del Código da Vinci es la siguiente:

* Jesús se casó con María Magdalena y tuvo varios hijos. Su descendencia es el verdadero Santo Grial (sangre de rey = sang real = Santo Grial).

* Cristo confió la Iglesia a María Magdalena, pero los apóstoles se confabularon contra ella, y tuvo que escapar a Francia. Desde entonces el clandestino «Priorato de Sión» protege a la descendencia de Cristo de los ataques de la Iglesia Católica, y transmite sus secretos en códigos ocultos. Por ejemplo, en la «Última Cena» de Leonardo Da Vinci, la figura junto a Cristo no es el apóstol Juan sino María Magdalena.

* La novela comienza cuando una comisión de cardenales presiona al prelado del Opus Dei para que uno de sus miembros, asesino de profesión, mate a los últimos descendientes vivos de Cristo.

* Jesús no pensaba ser Dios, ni sus discípulos lo consideraron divino. La creencia en la divinidad de Jesucristo fue impuesta por el emperador Constantino en el Concilio de Nicea del 325.

* Jesús y María Magdalena representaban la dualidad masculina- femenina (como Marte y Atenea, Isis y Osiris); los primeros seguidores de Jesús adoraban «el sagrado femenino», pero luego fue eliminado, y la Iglesia se hizo misógina.

* La Iglesia se basa sobre una gran mentira: Cristo era un hombre normal y corriente. Para ocultar la verdad, la Iglesia ha destruido documentos, ha asesinado a millones de brujas y herejes, ha manipulado las Escrituras...

En palabras del investigador y escritor, Carl Olson: "la novela se basa en una serie de creencias esotéricas, neo-gnósticas y feministas que están en oposición directa con el cristianismo. Mucho se ha hablado de la mención de la novela de que Jesús y María Magdalena estaban casados, pero eso sólo es la punta de iceberg. Tras la superficie se encuentran sistemas de creencias que enseñan que el cristianismo es una mentira violenta y sangrienta, que la Iglesia católica es una institución siniestra y misógina, y que la verdad es, en última instancia, creación y producto de cada persona. Dan Brown, el autor de la novela, ha admitido prontamente en entrevistas que la mayoría de las ideas en «El Código da Vinci» no son originales suyas. La herencia intelectual, ideológica y espiritual de «El Código da Vinci» se puede rastrear en pasadas décadas, incluso siglos. La novela es apenas innovadora ni marca ningún antes y después como algunos lectores piensas.Brown ha tomado la mayoría de sus ideas de unos cuantos libros recientes, libros populares que están llenos de teorías de conspiración, de imágenes sesgadas de la teología católica y de extrañas e insustanciales referencias a acontecimientos y personajes históricos. Al final, lo que Brown ha logrado es la creación de un mito popular que destila y presenta creencias de forma que no exijan sino que entretengan y atraigan. Este mito funciona en más de un nivel, al ser una novela de misterio, un romance, un thriller, una teoría conspiratoria y manifiesto espiritual, todo a la vez. Un rasgo de su atracción es que promete una forma de gnosis – o conocimiento secreto- sobre algunos temas y sugiere que es en el individualismo subjetivo, no en la religión tradicional, donde radican las verdaderas respuestas a las grandes cuestiones de la vida. La triste ironía es que algunos católicos piensan que la novela es un maravilloso trabajo de literatura que puede, de alguna manera, ayudarles a explorar y a entender mejor su fe. Pero la novela se basa en la creencia de que Jesús era un mero hombre, que el cristianismo es un despreciable impostor y que se debe evitar toda referencia a la verdad religiosa objetiva".

La escritora, columnista del semanario Our sunday visitory autora del libro Decodificando a da Vinci, Amy Welborn agrega:"Brown hace varias afirmaciones, ninguna de las cuales puede asumirse seriamente como verdadera, en boca de eruditos ficticios. El libro se basa en un Jesús, profesor mortal de sabiduría, que intentaba reintroducir la noción del «sagrado femenino» en la conciencia y experiencia humanas. Tuvo seguidores, y se casó con María Magdalena, que es considerada la líder de este movimiento. A esto se opuso otro partido --el «partido de Pedro»-- que trabajó para suprimir la verdad, que se logró en última instancia con las acciones del emperador Constantino que «divinizó» a Jesús en el concilio de Nicea en el 325. Es esta sugerencia de que la Iglesia cristiana se ha empeñado en una ocultación destructiva de la verdad lo que ha intranquilizado a los lectores, así como la idea --propuesta por afirmaciones de Brown como «los historiadores creen»-- de que Jesús no fue considerado divino por sus primeros seguidores. Por ejemplo, Brown dice que el «partido de Pedro», es decir, el cristianismo ortodoxo, se opuso a María Magdalena y la demonizó. Pues bien, en los primeros siglos en que esto estaba supuestamente ocurriendo --los primeros tres siglos del cristianismo-- tenemos muchos ejemplos de Padres de la Iglesia que sostenían que María Magdalena recibiera una alabanza particular. María Magdalena es honrada como santa en el catolicismo y en la ortodoxia. ¿Cómo es que se la demonizó? Además, y algo más fundamental, Brown afirma que Constantino básicamente inventó la noción de la divinidad de Cristo para apoyar su poder y unificar el imperio. Si este fuera el caso, ¿qué era, en realidad, ese «partido de Pedro» de la ortodoxia que Brown afirma que ha estado luchando contra los devotos de María Magdalena por todo el poder durante estos siglos? No se sostiene. Los lectores necesitan entender que las fuentes de las que depende Brown son sobre todo escritos gnósticos que datan de finales del primer siglo como muy pronto, y con toda probabilidad de mucho más tarde. Ignora completamente los escritos del Nuevo Testamento, que incluso los eruditos más escépticos datan del primer siglo, al igual que el testimonio de los Padres Griegos y Latinos, así como la evidencia litúrgica de estos tres primeros siglos".

Según comenta el Catedrático español, Rafael Navarro Valls, "Los resortes inusuales que ha utilizado se suelen denominar en el  lenguaje cotidiano los “grandes temas”. La guapa francesa y el listo  americano no intentan descifrar en este caso el asesinato de turno,  sino la verdad histórica de Cristo; y al final no encuentran un cadáver  en una casa abandonada, como en el resto de las novelas negras, sino la  mismísima tumba de María Magdalena bajo la Pirámide de Cristal del  Louvre parisino.Uno de los récords del libro ha sido lograr una crítica unánime. Ningún  crítico literario de prestigio de Estados Unidos, de Inglaterra,  Francia o España lo ha valorado positivamente. La crítica culta ha sido  universalmente demoledora. Los especialistas de los diversos ámbitos a los que alude (religión,  cultura, arte, historia) han sido unánimes también en considerarlo un  producto culturalmente basura. No hay terreno cultural por el que se  adentre el autor que resista un análisis serio. Por ejemplo, en lo que  se refiere a la historia: no se basa en la historia real, ni en los  documentos conocidos: su autor va recogiendo lo que le resulta útil,  verdadero o falso, para apoyar su teoría –Cristo fue el primer  feminista; la Iglesia es asesina, mentirosa, etc.-, y no duda en  manipular y desfigurar los datos que necesita para avalar sus  afirmaciones, cuando no se los inventa sencillamente; eso sí, mezclando  sus invenciones con sucesos parcialmente reales. Lo mismo se puede decir del terreno artístico. En este caso, no han  sido los especialistas, sino los simples conocedores de Leonardo los  que han manifestado su repulsa, también generalizada. Y algo parecido  ha sucedido en el ámbito religioso. Ningún estudioso de las  religiones lo ha tomado en cuenta: entre otras razones, porque es  patente que el autor desconoce los estudios elementales sobre la  materia. Brown sostiene, con tono anticatólico nada disimulado, que la  humanidad ha sido engañada por la Iglesia acerca de Cristo durante  veinte siglos, apoyándose en lecturas parciales de escritos fantasiosos  de la literatura New Age; del libro “El enigma sagrado”; de las teorías  gnósticas, etc".

¿Por qué se pone en duda la veracidad de los Evangelios y la enseñanza de la Iglesia?

El Cristo de Brown es falso, pero tiene la ventaja práctica de no  ofrecer ninguna exigencia: su cristianismo es también falso –no tiene  cruz y está trufado con feminismos radicales y prejuicios anticatólicos  rancios- pero es infinitamente más cómodo que el real. La historia y la  religión de Brown son muy pret-a-porter, completamente casual: pueden  usarse según convenga -la mentira es bella- y colgarse en el perchero  cuando resulten incómodos.

Tristemente, -nos responde Carl Olson- "para algunas personas, la cultura pop es la realidad – o al menos el único medio por el que interactuará y hará frente a la realidad. No es que la cultura pop sea mala o que la cultura pop no tenga nada que ofrecer. Pero la cultura pop se basa mucho en proporcionar a la gente lo que quieren escuchar o ver o sentir, sin importar su grado de verdad. También simplifica y convierte en sensaciones asuntos que son complejos y requieren un cuidadoso estudio. Y puesto que mucha de la cultura pop es una cultura joven y de rock ‘n’ roll, prospera desafiando a la autoridad y a las ideas aceptadas, a menudo sin razón alguna sino es la emoción de la rebelión. Sin embargo, se debe observar que muchas de las ideas clave en «El Código da Vinci» salieron a la luz en un ambiente de educación más elevada, incluyendo los desafíos al contenido y datación de los Evangelios, así como los desafíos a la enseñanza de la Iglesia sobre algunos temas. Éste es el caso también de los mensajes feministas radicales en la novela. Han sido populares en universidades e institutos durante décadas, pero la novela lo presenta en una forma de ficción que absorberán millones, no sólo unos cuantos cientos".

El catedrático de la Universidad Complutense, Rafel Navarro-Valls agrega: "El Cristo de Brown es falso, pero tiene la ventaja práctica de no  ofrecer ninguna exigencia: su cristianismo es también falso –no tiene  cruz y está trufado con feminismos radicales y prejuicios anticatólicos  rancios- pero es infinitamente más cómodo que el real. La historia y la  religión de Brown son muy pret-a-porter, completamente casual: pueden  usarse según convenga -la mentira es bella- y colgarse en el perchero  cuando resulten incómodos.

¿A qué se debe su éxito?, ¿por qué atrae a tanta gente?

davincihoax_cover.jpgEl libro se ha convertido en un enorme fenómeno cultural, en gran parte porque ataca a la verdadera persona y misión de Jesucristo...

Carl Olson, autor del libro El engaño da Vinci considera que: "La novela mezcla juntos elementos que son absolutamente atractivos dentro de una cultura posmoderna: una actitud relativista hacia la verdad y la religión, referencias basadas en conspiraciones, feminismo radical, aversión por la autoridad religiosa y la creencia implícita de que la realidad es maleable y puede ser adaptada, así lo dice, a los deseos de cada persona.

Carl Olson, autor del libro El engaño da Vinci considera que: "La novela mezcla juntos elementos que son absolutamente atractivos dentro de una cultura posmoderna: una actitud relativista hacia la verdad y la religión, referencias basadas en conspiraciones, feminismo radical, aversión por la autoridad religiosa y la creencia implícita de que la realidad es maleable y puede ser adaptada, así lo dice, a los deseos de cada persona. Sin embargo, el libro se basa en una fórmula standard utilizada por las novelas de romance, y pesar de toda su charla de extraños rituales de sexo y androginia tiene en su base una historia de amor tradicional. Otro factor es que la novela se lee como un guión hecho para televisión, con capítulos cortos, conversaciones concisas, desarrollo de personajes breve y contextos escasamente construidos. Se hace un abrumador énfasis en las emociones de los personajes. Así, aunque la novela contiene referencias que podrían resultar extrañas a los lectores, mantiene también un cierto nivel de agrado".

Por su parte el escritor Mark Shea, autor del libro La decepción del Código da Vinci considera que "el libro se ha convertido en un enorme fenómeno cultural, en gran parte porque ataca a la verdadera persona y misión de Jesucristo. La respuesta a largo plazo es que «El Código da Vinci» se ha convertido en la fuente de lo que yo llamo el «pseudoconocimiento» sobre la fe cristiana. El pseudoconocimiento es eso que todos conocen, pero que en realidad nunca ocurrió. El pseudoconocimiento importa realmente cuando afecta negativamente a las creencias más sagradas de mil millones de personas, y cuando acusa a la Iglesia católica de ser una gran «asociación de delincuentes», fundada sobre la mentira de la divinidad de Jesús y de su resurrección. Cuando esto sucede, genios muy desagradables salen de sus botellas, como cuando las mentiras registradas por la policía zarista del siglo XIX, en los «Protocolos de los Sabios de Sión», se convirtieron en la base de lo que «todos saben» sobre los judíos, justificación de las terribles persecuciones antisemitas del siglo XX".

El mismo Shea nos dice: "El Código da Vinci» no es más que una manifestación de lo que yo llamo el último «auténtico» Jesús, cada generación tiende a descubrir el último auténtico Jesús. Hace cien años, Albert Schweitzer descubrió que el «auténtico» Jesús era un Evangelio Social Protestante. En los explosivos años veinte, la gente descubrió que Jesús era un muchacho de un póster publicitario. En los treinta, los nazis descubrieron un «auténtico» Jesús que era ario, no judío, mientras que los comunistas descubrieron un Jesús que fue el primer «marxista». En los sesenta, se descubrió que el «auténtico» Jesús era un hijo de las flores, amante de los hongos alucinógenos, lo cual explicaba estupendamente todas las visiones y milagros. En los setenta, el «auténtico» Jesús resultó ser un «superstar» al modo de los dictados de la cultura rockera. En los ochenta, apareció en escena para prometer salud y prosperidad y curar a tu niño interior, al modo de cuando sufría crisis existenciales --luchando con su libido y comido por la duda sobre sí mismo--, como si fuera un ensimismado niño de la generación del «boom», en «La última tentación de Cristo». En los noventa, de repente se descubrió que era un entusiasta homosexual en la obra blasfema «Corpus Christi». Hoy, vivimos en una cultura obsesionada con la vida sexual de los ricos y famosos, que cree con facilidad en amplias teorías de conspiración, repleta de nociones sobre paganismo y feminismo, y hostil a las nociones tradicionales tanto de razón como de autoridad. Por una incomprensible coincidencia, Dan Brown ha descubierto un «auténtico» Jesús que refleja perfectamente esta amplia cultura veleidosa. Y cuando la gente cree cosas basadas en esta cultura mudable, especialmente cosas malignas, esto es dañino para su fe".

El director del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones (CESNUR) de Génova, Massimo Introvigne explica que parte de los motivos del éxito de la novela se deben a: "une dos tipos de modas muy difundidas: la de los complots y sociedades secretas que dominarían el mundo, y la de un anticatolicismo cada vez más claro y virulento"

José Antonio Ullate Fabo, Licenciado en Derecho, escritor y periodista especializado en información y opinión religiosa, ha profundizado en las razones del éxito de la novela de Dan Brown en su libro “La verdad sobre El Código da Vinci” (LibrosLibres, Madrid, 2004) y comenta: "Una indudable habilidad técnica del autor, un tema morboso: mezclar el ataque a la religión católica con la exaltación de la sexualidad instintiva y una ingenuidad trágica por parte de los lectores y, sobre todo, el ingrediente necesario para cualquier éxito: mucha suerte".

En voz de Rafael Navarro-Valls, Catedrático de la Universidad Complutense, El fenómeno editorial del Código da Vinci ha saltado las fronteras del  ámbito de la literatura de evasión –por denominarlo de algún modo-  para instalarse en el ámbito de la sociología de masas. Está generando  corrientes de opinión superiores a la de cualquier best-seller  habitual, y ofrece algunos temas de reflexión, sobre todo cuando su  autor anuncia una nueva novela. Aparentemente, se trata de un super-ventas más, que ha gozado de la  estrategia publicitaria característica de los grandes productos  americanos, fruto de una notabilísima inversión económica y de una  promoción mundial (la frase no es exagerada) con ediciones millonarias  en numerosos países, aparte de las webs, los foros de apoyo, las  promociones en librerías, etc. Sin embargo, el Código es más que un superventas al uso, porque ha puesto en marcha unos resortes inusuales en los productos de su género. Precisamente en ese punto –el género- se encuentra parte de la clave de  su éxito. Brown ha construido un producto híbrido, con elementos de muy  diversos géneros: novela de acción y misterio, novela negra, trama de  investigación, literatura fantástica, manifiesto ideológico, etc. Es lógico que el Código haya tenido éxito".

¿Es verdad lo que muestra el Código da Vinci? ¿Hasta dónde son engañados sus lectores?

codigdavinci.gif
Qué tanto es ficción y qué tanto es realidad en el Código da Vinci?, ¿Dónde radica el engaño?


Si bien se trata de una obra de ficción, es considerada por muchos como una representación históricamente exacta y efectiva de los primeros cristianos y de la Iglesia católica. Más grave aún es que muchas de las personas que han tenido contacto con el libro han visto cómo su fe en Cristo y en la Iglesia católica queda sacudida.

El Código da Vinci es una obra de ficción, pero muchos lectores piensan que han encontrado la «verdad» ya que su autor presenta muchas afirmaciones sobre la historia, la religión y el arte como si fueran verdades y no como parte de su mundo de ficción.


El escritor Carl Olson, autor del libro El engaño da Vinci comenta que, desgraciadamente, también algunos cristianos han sido engañados al grado que muchos piensan que es un libro inofensivo que enriquece su fe. La novela, actualmente, ha vendido más de 40 millones de ejemplares (se estima que su proyección cinematográfica podría ser vista por más de 800 millones de personas) y ha generado mucha controversia y confusión. Si bien se trata de una obra de ficción, es considerada por muchos como una representación históricamente exacta y efectiva de los primeros cristianos y de la Iglesia católica. Más grave aún es que muchas de las personas que han tenido contacto con el libro han visto cómo su fe en Cristo y en la Iglesia católica queda sacudida.

Catholic.net - Católicos en la red