15-Ecología del alma
A veces se toma la religión como un apartado, como un asunto más de nuestra vida. Con ello se presenta un peligro del que pocos se libran: el de ser cristianos por un rato, por ejemplo, cuando están en la iglesia...
Sin embargo, se debe ser cristiano toda la vida, las veinticuatro horas del día; cristiano en la iglesia y cristiano en la casa, en el trabajo y en el descanso.
El cristianismo es una forma de ser y de vivir, no una serie de ritos. Cuando una casa no se limpia durante algunos días el polvo se adueña de todo y se requiere un plumero para limpiarla. Si no se limpia en varios meses, cae barro sobre ella, y se necesita una pala para limpiarla. Si no se limpia en varios años, es posible que la casa se derrumbe y entonces se necesita un bulldozer.
Si el alma se abandona algunos días, también cae sobre ella el polvo de la rutina, del desaliento, de la mediocridad. La oración y el sacrificio la limpian. Si se abandona algunos meses, le cae el barro de los pecados veniales, la tibieza entra; se necesita una pala. Si se abandona durante años, el alma se derrumba. ¿Tienes problemas de polvo, de barro o de derrumbe del alma?
Por otra parte, si el fundador de la Religión cristiana es un mártir crucificado, o se vive con pasión o no se vive. Jesús no fue un filósofo severo que nos ofreció sus profundas reflexiones sobre la religión sino un redentor que antes que nada dio su vida por nosotros. El apasionado amor de nuestro Salvador exige el amor también apasionado de sus seguidores.


