ENTUSIASMO BENDITO
¡Entusiasmo bendito! No exagero la alabanza
a este elíxir celestial que transforma, cual varita mágica, todo lo
que toca. Si toca mi espíritu, lo cura y lo rejuvenece; si toca mi
trabajo, lo transforma en victoria; si toca mi lengua, lo contagio
a los demás y si toca mis pensamientos, éstos se vuelven vivos y
triunfadores.
Quiero poseer el entusiasmo; quiero que se quede a vivir conmigo,
a vivir en mí; lo quiero a morir. Y busco transmitirlo a los
demás, no lo quiero para mí solamente. Hay tanta necesidad de
alegría, de entusiasmo en las personas. Al entusiasta se le recibe
en todas las casas porque da sabor a la vida y a la amistad.
Toma ahora mismo la fi rme determinación de duplicar la cantidad
de entusiasmo que has dedicado a tu trabajo y a tu vida. Si
llevas a cabo esta resolución, prepárate a ver resultados asombrosos.
Probablemente doblarás tus ingresos y duplicarás tu felicidad.
Si puedes dar a tus hijos sólo un regalo, que sea el entusiasmo.
Nadie es tan viejo como aquél que ha perdido el entusiasmo.
El que ha perdido el entusiasmo se está muriendo y muriendo
muy deprisa.
-UNA CAPSULA DEL LIBRO LAS 4 ESTACIONES


