<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<rss version="2.0">
   <channel>
      <title>SER DE VERDAD Socialmente Responsable</title>
      <link>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/</link>
      <description></description>
      <language>es</language>
      <copyright>Copyright 2008</copyright>
      <lastBuildDate>Mon, 08 Sep 2008 09:45:35 -0600</lastBuildDate>
      <generator>http://www.sixapart.com/movabletype/?v=3.2</generator>
      <docs>http://blogs.law.harvard.edu/tech/rss</docs> 

            <item>
         <title>Ley de salario familiar.</title>
         <description><![CDATA[<p>…Como veremos este tema que se discutió hace más de 60 años en Argentina sigue siendo muy actual para nuestro país.<br />
 <br />
Varias décadas atrás, más precisamente el 24 de octubre de 1941 se sancionaba la Ley 2986 por la cual los empleados de al Administración Provincial gozarían, además del sueldo fijado por el presupuesto anual, una asignación familiar que consistía en la cantidad de cinco pesos por hijo legítimo, y se extendía al cónyuge cuando estuviese incapacitado. La aprobación de la misma y su posterior reglamentación por el Gobernador Joaquín Argonz con fecha 1º de enero de 1942, colocaba a nuestra provincia entre las más avanzadas sociedades en materia de protección social para sus empleados y familias, en la línea impulsada por los grandes Pontífices católicos a través de Rerum Novarum y Quadraggessimo Anno, aplicada en las grandes naciones europeas y resistida por el parlamento nacional en diversas oportunidades.<br />
El autor del Proyecto<br />
En la sesión del 16 de mayo de 1941, con la fuerza que lo caracterizaba, el Senador por Rosario Francisco Casiello presentaba el proyecto de Ley que instituía el Régimen de Asignaciones Familiares para los trabajadores estatales, ya que a su juicio los sueldos de los mismos estaban “... muy por debajo del mínimo del costo de vida, sobre todo si se los relaciona con las funciones asignadas al empleado y a sus cargas de familia”. El citado legislador pertenecía a la pléyade de católicos sociales y militares de los Círculos Católicos de Obreros y la Acción Católica que se destacaron a nivel nacional como Arturo M. Bas y Juan Cafferatta, como así también a nivel provincial entre los que sobresalen César Berraz y Ramón J. Doldán. <br />
Fundamentos de la Ley<br />
Señala Casiello que aquella concepción del liberalismo, por la cual se considera al trabajo una mercancía y que ha terminado generando la reacción justa de los trabajadores, aunque acaparada ideológicamente por el marxismo, hacia los años cuarenta se había agravado por concebir “... al hombre como una máquina, como ente individual, sin atender ni a su verdadero carácter ni a su función social”. Sin embargo, este hombre explotado es un ser inteligente, dotado de alma inmortal, llamado a un destino trascendente, tanto en lo temporal como en lo sobrenatural. Y en virtud de ésas características que lo constituyen “... en ente social por excelencia”, destinado a convivir en sociedad, aparece la institución familiar, en la cual este hombre junto a su esposa e hijos encuentra el campo natural para el desarrollo de sus facultades, la satisfacción de sus deberes esenciales. Para Casiello, el trabajo no se agota en quien lo realiza, y siendo personal (en cuanto que es actividad propia del hombre), es necesario ya que sirve no solo a su propio sustento sino también al de los suyos. Por esta razón y tras recordar que el trabajo es un derecho-deber, precisa que la retribución del mismo “... debe ser suficiente no solo para atender las necesidades más premiosas de la familia, sino también para cubrir las ulteriores necesidades de ésta, en el cumplimiento de su misión y en la previsión de sus riesgos”. Cuarenta años después, Juan Pablo II reafirmaría en “Laborem Exercens” que “una justa remuneración por el trabajo de la persona adulta que tiene responsabilidades de familia será aquella que sea suficiente para fundar y mantener dignamente una familia y asegurar su futuro”, y que más allá de la modalidad que adopte (salario familiar u otro tipo de “ayuda social”) debe corresponderse con las necesidades efectivas, en otras palabras, “... al número de personas a su cargo durante todo el tiempo en que no estén en condiciones de asumir dignamente la responsabilidad de la propia vida” (Nº 19).<br />
La suerte del proyecto<br />
Salvo la oposición del Senador Ravena ya que parte del financiamiento de la nueva ley saldría de un impuesto al Jockey Club, otros senadores reivindican el espíritu de la Ley como Grassi quien señala que ante la crisis que viven los sectores trabajadores, “... quizás el salario no sea la solución, pero es indiscutiblemente una solución”. Este mismo senador, llegará a decir con palabras que parecen para nuestros días: “El clamor crece ¡Ay de nosotros, señores legisladores - y empleo el término “legisladores” en su más noble acepción - si no oímos el clamor. Sería inútil -y voy a repetir a Mons. D’Andrea -, recurrir a la caridad y las sociedades de beneficencia; el pueblo quiere trabajo y no quiere limosnas. ¡Ay de nosotros si no sabemos procurárselo!”. Por su parte, el Senador Questa no dejó de reivindicar la importancia de la familia, la cual a su juicio estaba experimentando una crisis profunda, por lo que era importante todo lo que se pudiese hacer en su favor, y si bien era imposible por parte del Estado un aumento de salarios, éste no podía desentenderse de la situación apremiante de miles de hogares humildes. Por ello sostendrá que al menos debía atenderse “... a sus cargas de familia, especialmente a sus hijos, que constituyen para la sociedad y para el país el más caro de sus patrimonios”. No menos importante había sido la postura de Joaquín Argonz durante la campaña electoral que lo llevó a la Gobernación de la Provincia, quien respecto a éste tema había manifestado: “Considero el salario familiar para empleados y obreros una gran conquista social, inspirada en las generosas concepciones del catolicismo, y con la colaboración valiosa de muchos estudiosos que han investigado este problema, hemos de esforzarnos por llevarla a la practica”.<br />
Sanción de la Ley<br />
Con las firmas de Emilio Leiva y Leoncio Gianello -Presidentes de las Cámaras de Senadores y de Diputados respectivamente -, la Legislatura Provincial sancionaba con fuerza de Ley el proyecto de Asignaciones Familiares - que si bien tenía algunas variantes - en lo medular se correspondía con el del Senador Francisco Casiello. Serían beneficiarios de la misma, los trabajadores que tuviesen hijos legítimos, legitimados o naturales menores de 16 años, y en el caso de los que cursaban estudios se extendía hasta los 18, que no gozaran de un sueldo superior a trescientos pesos o de cuatrocientos cincuenta si trabajaba la esposa o si los hijos ó si los hijos solteros aportaban al hogar, y en el caso de que la suma de los ingresos de ambos esposos no alcanzara a los trescientos pesos, se incluía a las hijas solteras hasta los 22 años. Tras otras consideraciones operativas (altas, bajas, etc.) se precisaba que dicho salario era inembargable y tampoco podía cederse, afectarse o comprometerse a favor de terceros por ninguna razón, a la par que creaba una Junta de Asignaciones Familiares para velar por el cumplimiento de las normas establecidas y para estudiar la posibilidad de acordar contribuciones especiales para los nuevos matrimonios que se formalizaren y para cada nacimiento.<br />
Epílogo para nuestro tiempo<br />
Desde su universalización en 1957, el salario familiar ha sido motivo de cortes y recortes, dándose la paradoja que por una parte todos hablan de preservar la familia y por otra acometen contra las magras asignaciones con las que teóricamente se la quiere fomentar. En éste momento crítico que estamos atravesando como país - a lo que se suma la delicada situación internacional - la única receta (que se viene aplicando desde años y con resultados a la vista) parece ser la precarización laboral, la sobrecarga horaria y los bajos salarios. También eran críticos aquellos momentos, de guerra mundial y carestía popular, pero Francisco Casiello, animado por la verdad que brota del Evangelio, la ley natural y la Doctrina Social no dudaba en señalar para sostener su proyecto, desnudando la mentira del “no se puede”: “Mientras la gran contienda que hoy desangra al mundo cierra una época y abre las puertas a otra, hagamos nosotros lo que esté de nuestra parte, para que ella sea lo más feliz que pueda esperarse. Dignifiquemos al hombre. Hagamos que impere en la medida de lo posible la justicia social. Afiancemos, sobre todo, a la familia, que es la célula de la sociedad. Consideremos al hombre, no como un individuo, como a un sujeto aislado, tal como lo quiso el concepto filosófico liberal, sino como un “ente social”. Amparémoslo en lo que tiene de más sagrado. Amparémoslo como padre, como jefe de familia”. Sin dudas, un hito de nuestra historia social para recordar y un ejemplo para imitar. Pbro. Edgar Gabriel Stoffel.<br />
</p>]]></description>
         <link>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/09/ley_de_salario_familiar.html</link>
         <guid>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/09/ley_de_salario_familiar.html</guid>
         <category></category>
         <pubDate>Mon, 08 Sep 2008 09:45:35 -0600</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>EL TRIGO, LA CIZAÑA Y EL …¡YA BASTA¡ (autor: Alejandro Yañez)</title>
         <description><![CDATA[<p>Los niños que harían la primera comunión ya se encontraban en las bancas cercanas al altar. Familiares y demás invitados abarrotaban el lugar, hasta más allá de las puertas del Templo. Un fotógrafo trató de adentrase al recinto y sin querer dio un leve empujón a una mujer. Su acompañante se dio la media vuelta y dándole un empeñon le gritó “que te traes imbécil”, los asistentes se voltearon sorprendidos, el  fotógrafo anonadado por lo desmesurado de la reacción se disculpó una vez más y trató de seguir su camino, pero el acompañante de la mujer intentó agredirlo. Uno de los asistentes se interpuso rápidamente, logrando ganarle unos segundos al fotógrafo, quien los aprovechó para alejarse del alterado sujeto. Y aunque la ceremonia religiosa continuó, el envalentonado individuo empezó a pasearse con mirada amenazante hacia el papá que había intervenido, mostrándole descaradamente la cacha de una pistola que llevaba al cinto. El papá no le hizo caso y siguió de cerca el ritual. Minutos después, en el momento de la comunión, el enardecido individuo se acercaba a comulgar… como si su alma hubiese estado verdaderamente dispuesta para tan elevado acto.   </p>

<p>A esa misma hora, en las afueras de otro templo en el centro de la ciudad, una camioneta de carga da un ligero rayón a un sedan particular estacionado a un costado de la iglesia. El propietario, que aún se encontraba cerca de su vehículo, se percata y alcanza al conductor que habiéndose dado cuenta del incidente ya se había detenido para ver que daños había causado, mismos que no habían comprometido ni la pintura del auto, ni mucho menos la lámina, pero habían dejado un leve rayón y volteado el retrovisor, que con un jalón sencillo volvió a quedar nuevamente en su lugar sin mayores consecuencias. No obstante, el conductor agraviado que vestía traje y era asistente de una ceremonia religiosa, empezó a reclamar desmesuradamente al joven conductor. Un transeúnte amablemente se acercó a mediar la situación, prestando su celular al causante del percance para que pudiese pedir apoyo a su patrón, a la vez que trató de calmar al agraviado. Sin embargo este último, empezó a arremeterle con palabras altisonantes, lo amenazo con el puño y le dijo que por menores circunstancias había conductores que te la hacían cansada, sin percatarse de que él mismo era uno de esos tipos.</p>

<p>Estos incidentes que iniciaron con un descuido y que pudieron llegar a más, fueron frenados por la intervención pacificadora y valiente de dos hombres. Unos fueron trigo y otros fueron cizaña, pero lo sorprendente es que los de la cizaña estaban a punto de participar en la celebración de la Santa Misa. ¿Qué los encendió? ¿Qué venían arrastrando que con tan poco se encresparon?.</p>

<p>Hoy se estará llevando a cabo una mega marcha como expresión de protesta contra la violencia que vive México, en donde se supone que cerca del 80% de sus habitantes profesamos una Fe que se fundamenta en el perdón. ¿Cómo pues, es que hemos llegado a estos extremos?, ¿No será que una gran mayoría hemos descuidado la formación de valores en familia y que tampoco los hemos predicado con el ejemplo? Creo que muchos de nosotros somos corresponsables del México que vivimos. Y debiera ser a nosotros mismos y a nuestras conciencias, a quienes tendríamos que decir YA BASTA, no solamente a un puñado de individuos a cargo del gobierno, de los cuales ciertamente y al igual que en otros ámbitos de nuestra nación, algunos actúan como todo, menos como compatriotas.</p>

<p>¡Basta pues de mediocridades, Seamos buena semilla y no cizaña que contamina!<br />
</p>]]></description>
         <link>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/08/el_trigo_la_cizana_y_el_ya_bas.html</link>
         <guid>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/08/el_trigo_la_cizana_y_el_ya_bas.html</guid>
         <category></category>
         <pubDate>Sat, 30 Aug 2008 16:59:40 -0600</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>El deporte como parte del desarrollo integral de la persona</title>
         <description><![CDATA[<p>Un niño o niña con cualidades solo necesita dos ciclos olímpicos para formarse como deportista de alto rendimiento, pero se requiere tener una política de estado que verdaderamente promueva el deporte desde edades tempranas y dirigentes deportivos sin conflictos de interés entre la promoción del deporte y su enriquecimiento personal. </p>

<p>Una o dos horas a la semana de clase de deportes donde lo único que hacen los niños es tener un recreo más, no sirve para cambiar una cultura de sedentarismo y “video jueguismo” en una cultura de deporte, pero una hora diaria enfocada en un deporte si podría hacer una diferencia.</p>

<p>Los beneficios fundamentales que el ejercicio físico regular ofrece sobre la salud son los siguientes:</p>

<p>1.  Aumenta la circulación cerebral, lo que hace al individuo más despierto y alerta, y mejora los procesos del pensamiento. </p>

<p>2.  Opera cambios en la mente del hombre hacia direcciones más positivas independientemente de cualquier efecto curativo. Un programa de ejercicio adecuado fortalece la psiquis humana, produciendo moderados efectos pero positivos sobre estados depresivos, ansiedad, estrés y bienestar psicológico. </p>

<p>3.  Prolonga el tiempo socialmente útil del hombre así como al mejorar su capacidad física muscular eleva sus niveles productivos, por lo que retarda los cambios de la vejez. Asegura una mayor capacidad de trabajo y ayuda al aseguramiento de la longevidad. </p>

<p>4.  Incrementa el funcionamiento del sistema cardiovascular y respiratorio y por tanto el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos.</p>

<p>5.  Mejora y fortalece el sistema osteo-muscular (huesos, cartílagos, ligamentos, tendones) contribuyendo al aumento de la calidad de vida y grado de independencia especialmente entre las personas con más edad. </p>

<p>6.  Mejora el aspecto físico de la persona. <br />
Las alteraciones o enfermedades en las que se ha demostrado que el ejercicio físico es beneficioso, sobre todo como prevención primaria son: Asma, estrés de embarazo, infarto, diabetes, obesidad, hipertensión arterial, osteoporosis y distintos tipos de cáncer.<br />
</p>]]></description>
         <link>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/08/con_una_poblacion_de_mas_de_ci.html</link>
         <guid>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/08/con_una_poblacion_de_mas_de_ci.html</guid>
         <category></category>
         <pubDate>Mon, 25 Aug 2008 18:15:16 -0600</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>SOBRE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA Y DEL TRABAJO .</title>
         <description><![CDATA[<p>Creo que debemos comenzar comentando que la empresa no es una conjugación de elementos, ni un conjunto de actividades, sino una comunidad de personas .  Pero ¿Qué es una comunidad de personas? Para entender esta pregunta debemos contestarnos antes ¿Qué es una persona? Es curioso: “La persona se pregunta sobre que es la persona” o como decía agudamente Gilbert Chesterton, el agua no tiene sed y el ser no sabe que existe.  </p>

<p>En un taller, los mecánicos deben conocer perfectamente bien el funcionamiento del automóvil y de cada una de sus partes para valorarse como mecánicos de verdad;  ¿Qué pasa en las empresas? ¿Conocen los directores lo que es la persona? Es de llamar la atención que muchos de los actuales directores de empresas no conocen de este tema más que por su propia experiencia.  </p>

<p>La filosofía clásica ha delineado una idea de la persona que persiste subyacente en todas las grandes civilizaciones duraderas de la historia. En resumen diríamos que conforme a la filosofía clásica, la persona se caracteriza por dos notas: dominio de si mismo y afán de trascendencia. Sin embargo, a lo largo del siglo XX aparecieron diversas ideas, supuestamente fuertes, contrarias al concepto clásico vigente. Aunque tales concepciones han mostrado su debilidad congénita dentro del mismo siglo en el que aparecieron, feneciendo prácticamente con sus propaladores, han dejado sus restos dentro del modo de trabajo de la empresa.</p>

<p>Nos referimos a la persona como la concibieron Marx (materialismo), Freud (psicologismo del inconsciente), Darwin (evolucionismo), Nietzsche (superhombre), Skinner (conductismo) y Marcuse (hedonismo libertario). Estas distintas concepciones del ser humano generan consecuentemente modos de conducta diversos y, también por ello mismo, éticas diferentes, aunque sólo una de ellas constituirá el verdadero desarrollo de la verdadera persona.</p>

<p>Quien asume la tarea de conducir el trabajo de una empresa debe optar por un concepto de persona que sea verdadero y viable. Esta es una tarea de la que el empresario no puede excusarse, pues la causa principal por la que han fracasado los intentos de reivindicar la moral en la empresa, reside precisamente en la tarea de diseñar códigos de ética sin precisar previamente lo que es la persona.</p>

<p>La persona es fuente de valor de toda otra realidad y de toda otra persona; la razón de su dignidad es su posesión de espíritu cuya existencia se puede afirmar desde un punto de vista filosófico porque es capaz de:</p>

<p>1.	Concebir ideas abstractas o de abrirse un panorama;<br />
2.	Conocer realidades inmateriales o de establecerse finalidades superiores a sí; <br />
3.	Auto-reflexión;<br />
4.	Ser libre;<br />
5.	Desarrollarse de manera ilimitada.</p>

<p>La persona al recibir el calificativo de digna, no solamente es calificada como la realidad más valiosa de la empresa, sino como aquella realidad que fundamenta o dota de valor a la empresa entera. Si la empresa careciera de la persona, perdería su carácter de empresa. Todo lo que hay en la empresa tiene un valor en la medida que se relaciona con la persona.</p>

<p>Ante la actual visión materialista de la empresa, es necesario realizar en ella una tarea de personificación. Esta personificación comienza por la reivindicación del trabajo sobre el capital  y termina con el convencimiento de que detrás de cada actividad realizada en el trabajo hay una persona, lo mismo que detrás de la inversión aportada.</p>

<p>En fin, el tema da para mucho más, pero podríamos concluir este documento diciendo que el proceder ético de una empresa se resume en el auténtico desarrollo total de las personas que lo integran incluyendo con las que establece relaciones.</p>

<p><br />
</p>]]></description>
         <link>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/07/sobre_la_dignidad_de_la_person_1.html</link>
         <guid>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/07/sobre_la_dignidad_de_la_person_1.html</guid>
         <category></category>
         <pubDate>Wed, 30 Jul 2008 15:07:27 -0600</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>Convenio de colaboración entre Empresa Responsable AC y la Cámara de la Industria de la Construcción</title>
         <description><![CDATA[<p>Hoy 30 de julio se firmo convenio de colaboración entre la Cámara de la Industria de la Construcción delegación Estado de México y Empresa Responsable AC en un desayuno realizado en el Hotel Del Rey Inn en la ciudad de Toluca. La CMIC tiene mucho interés en difundir la RSE con enfoque humano entre sus empresas afiliadas. <br />
Empresa Responsable AC ofrecerá cursos de RSE con enfoque humanista, auto diagnósticos de RSE vía internet sin costo (www.eticadeempresa.com/CMIC), descuentos especiales en la obtención del certificado de RSE CRESE y en la afiliación de nuevos socios a la cámara. <br />
Además del presidente de la Cámara, el ingeniero Carlos Visoso Sierra, estuvieron presentes algunos miembros del consejo consultivo de Empresa Responsable, como el contador Salvador Rojas Flores, Jorge Espinosa Vázquez, Marco Antonio Macín Leyva y Luis Eduardo Olivera Mtz. de Castro. </p>]]></description>
         <link>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/07/convencio_de_colaboracion_entr.html</link>
         <guid>http://www.blogs.catholic.net/socialmenteresponsable/2008/07/convencio_de_colaboracion_entr.html</guid>
         <category></category>
         <pubDate>Wed, 30 Jul 2008 14:21:02 -0600</pubDate>
      </item>
      
   </channel>
</rss>
