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Blog especializado en los temas de interés para productores y comunicadores católicos apasionados por la evangelización de la Televisión
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| Noviembre 2006 »
Carlos Gutiérrez nos habla de cómo la productora Fox descubrió los hogares cristianos y crean Fox Faith
Desde hace varios años la programación en los medios de comunicación ha venido cambiando vertiginosamente. Quizá los chicos de ahora no conocen el significado de la palabra “censura”, o si la conocen, seguramente le adjudican una connotación negativa. Lo que a los papás de los años 70 y 80 escandalizaba ver en la televisión, a los niños de hoy no les inmuta: simplemente cambian de canal, pues hasta aburrido les parece.
Esta espiral permisiva parece estar tocando fondo. No obstante, parece que el mundo empieza a hartarse de que con tanta frecuencia aparezcan contenidos negativos en la programación y busca productos más valiosos, dignos de ver y pagar.
¿Y qué es lo que vale, lo que la gente parece estar buscando? Simple y llanamente aquello que le ayude a construir un mundo mejor, que le ayude a crecer como persona, que le aporte algo positivo: buen humor, buen ejemplo, descanso, alguna enseñanza, etc.
Se podría pensar que esta idea es utópica; sin embargo, en Estados Unidos, la productora Fox, una de las más grandes de la industria del cine y de la televisión, ha descubierto un mercado importante: los hogares cristianos.
Según los últimos estudios de audiencia, un mercado creciente de 14 millones de hogares está interesado en este tipo de productos. En la misma empresa en la que nacieron Los Simpson y en los mismos estudios en los que se han ideado algunos de los “realities” y series de televisión más controvertidos (Beverly Hills, Melrose Place), se ha creado ahora una división dedicada a la creación de películas que fomenten valores cristianos: FoxFaith.
Por otro lado, la división de noticias de esta productora, FoxNews, es ampliamente conocida en ese país por no esconder su carácter conservador, y porque sus comentaristas hacen referencias constantes a sus creencias. Por ejemplo, el P. Jonathan Morris L. C., que comenta semanalmente desde Roma alguna noticia para esta cadena.
Y ¿qué fue lo que movió a los productores a plantearse esta posibilidad? El éxito económico y mediático de la película La pasión de Cristo distribuida por la Fox, recaudó 600 millones de dólares por todo el mundo, vendiendo 15 millones de copias en DVD.
Según Simon Stwart, director general de Fox Entertainment, «hay un sector del mercado hambriento por este tipo de contenidos, pero lo que queremos no es predicar, ni grabar sermones, sino impulsar la calidad de la producción». Por esta razón nació la división FoxFaith. A su vez, las compañías Sony y Disney ya se preparan para entrar también en este juego.
Aunque el mass-media es un negocio y se mueve hacia donde está el dinero, la gente exige calidad en los productos que consume. La calidad que exige no es sólo técnica, sino también artística, moral y doctrinal.
Por eso este viraje es toda una buena noticia. Esperamos, de verdad, que el mass-media continúe abriendo espacios para producciones de este tipo. Así, dentro de poco tiempo los estrenos en el cine y en la televisión, serían trabajos hechos con profesionalidad y buen gusto, conteniendo valores humanos y cristianos y gozando de cobertura mundial.
Así se estaría cumpliendo el sueño de Juan Pablo II, expresado en la Carta Apostólica "El rápido desarrollo" a los responsables del mass-media, de aprovechar los medios de comunicación como escenario ideal de evangelización.
Con datos de: El País jueves 21 septiembre de 2006.
Lectura recomendada: Carta Apostólica de Juan Pablo II "El rápido desarrollo"
Si quieres comunicarte con el autor, envía un mensaje a: buenasnoticias@arcol.org
Atención Católicos. Nuestros hermanos de Télé Lumière and Radio Voice of Charity requieren de nuestro apoyo. Les comparto la noticia para que podamos unirnos y apoyarles.
Brussels/Beirut, 31 October 2006 (SIGNIS) - Last summer, the war in Lebanon killed many civilians and destroyed many buildings, but it also greatly affected Lebanese Catholic broadcasters. Most transmitters for Télé Lumière and Radio Voice of Charity were destroyed, rendering them silent in many parts of Lebanon. A SIGNIS delegation went there from 26 to 30 October to show their solidarity on behalf of Catholic broadcasting professionals worldwide and to evaluate the damage and urgent needs in view of rebuilding. It was clear that everyone’s help is urgently needed!
The delegation was made up of Mgr. Jean-Michel Di Falco, Bishop of Gap and President of the European Episcopal Council for Media accompanied by a seminarian from his diocese -, and by Marc Aellen, SIGNIS Secretary General.
The damage these two Catholic media organizations have suffered is enormous: 100-metre high transmitters literally crushed by missiles, technical buildings reduced to powder, equipment burnt... Today television as well as radio can only be broadcast by satellite. Terrestrial transmission is again possible only in some regions, where makeshift transmitters have been set up or thanks to those still standing. However, it is in the remote parts where there is no more terrestrial transmission that the poorest Christians live. These people feel isolated, cut off from the world.
Millions of Dollars worth of damage
For Télé Lumière the damage amounts to 4 million dollars. The delegation was able to see the extent of the damage on the spot (see the photographs ). It is clear that the regular supporters of this Catholic channel will never be able to meet these needs.
As for Radio Voice of Charity, in the past 18 months it has undergone two blows which could be fatal unless it has external assistance: on May 6, 2005, its buildings were blown up by a bomb. Temporary buildings were set up recently, but the rebuilding of the principal building hasn’t yet begun. The destruction of technical equipment alone amounted to 1.8 million dollars. As for the damage caused by this summer’s war (transmission masts and technical equipment), it comes to 340,000 dollars.
We are therefore launching an urgent appeal to all Catholic audiovisual professionals, as well as to TV and radio channels. This is an opportunity to make the vision of global solidarity real and effective. Thank you to all of you who are able to help our fellow members in need. The General Secretariat of SIGNIS will pass on your donations and guarantee that they will be used properly. We will give an update on progress in a few months.
You can easily make a donation through the SIGNIS web site . Please check the appropriate box (help for Lebanon - radio or TV).
You can also make a donation through the following bank account: SIGNIS - ING Bank, 1 rue du Trône, 1000 Brussels - IBAN: BE 19 3100 6444 9112 BIRO: BBRUBEBB
Finally, we welcome your messages of support for our Lebanese friends. Please send them to lebanon@signis.net.
Thank you for your solidarity!
Marc Aellen,
Secretary General
SIGNIS, World Catholic Association for Communication
sg@signis.net
Información relativa al foro de discusión creado por Catholic.net para fomentar el diálogo entre productores católicos
Qué gusto saludarles y hacerles saber que, dado el éxito del Congreso Mundial de Televisiones Católicas (donde tuvimos el gusto de participar), hemos creado un foro de discusión para ofrecer a productores, realizadores, periodistas y comunicadores católicos una serie de recursos, datos y documentos importantes para su trabajo diario.
El foro está abierto a su disposición para que participen, publiquen sus recomendaciones, sugerencias e información relativa a los medios en los que ustedes participan.
En Catholic.net queremos crear una comunidad activa y participativa de productores católicos. El foro puede ser una forma más de hacer periodismo social de la gente para la gente; por ello te invitamos a participar y formar parte de él.
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este trabajo y si tienes alguna recomendación para mejorar el blog.
Si cuentas con alguna producción que desees incluyamos a manera de videocast o streaming nos la puedes hacer llegar a jhidalgo@siparajovenes.com
Para participar en nuestro foro sólo tienes que dar un click aquí
Palabras de Mons. John Patrick Foley al clausurar el Congreso Mundial de TV Católicas.
Madrid, 13 octubre 2006 (Zenit.org) - "Creo que todos compartimos la impresión de haber vivido una experiencia única, nueva, que da inicio a una fase distinta en la historia de la comunicación católica", reconoció el arzobispo John Patrick Foley al clausurar, el 12 octubre, el Congreso Mundial de TV Católicas.
Organizados por el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, con la colaboración de la archidiócesis de Madrid, los tres días de trabajos han reunido en la capital española a más de 250 participantes de medio centenar de países de los cinco continentes con un objetivo: definir qué es ser católico en televisión y formar una red de televisiones católicas, orientada a la cooperación con la meta evangelizadora.
Presidente del citado dicasterio, monseñor Foley clausuró el evento afirmando que su continuidad se dará "a través de los proyectos concretos que han nacido o se han fortalecido aquí".
"Nos corresponde mantener y estimular las relaciones de ayuda y colaboración que cada uno de nosotros ha establecido", subrayó.
Y en este sentido aludió específicamente al "Banco de Programas, que ya cuenta con 139 títulos ofrecidos por los participantes, al igual que las demás iniciativas que hemos compartido y que nos han abierto un horizonte más amplio para la presencia católica en televisión".
Este Congreso "da inicio a una fase distinta en la historia de la comunicación católica", "una fase que recogerá lo mejor de nuestros esfuerzos anteriores, pero para la cual hemos de tener, como nos decía el mensaje del eminentísimo cardenal Bertone, fe intrépida y confianza en la Providencia de Dios", recalcó.
En las conclusiones recogidas de las ponencias, experiencias y reuniones celebradas durante el Congreso, se ha señalado - sintetiza la secretaría organizativa - que la diversidad de la presencia en esta cita ha hecho posible un encuentro auténtico, y que tender hacia una comunión más completa es responsabilidad de todos en la generación de una comunidad de red televisiva.
Una opción decisiva de este Congreso - apunta la secretaria - es la educación responsable para el uso de los medios de comunicación en los más variados públicos.
Y entre los ejemplos de red de conexiones televisivas presentados en el Congreso ha destacado el citado Banco de programas televisivos católicos, que ha tenido gran éxito.
Otra de las iniciativas que ha generado red es el Centro Televisivo Vaticano (CTV) con sus propuestas de crear una estrategia para distribuir retransmisiones televisivas en directo, creación de centros continentales que puedan difundir las retransmisiones, así como la necesaria integración y presencia en Internet de los contenidos producidos por el CTV.
Si deseas saber más sobre el mundo de las televisiones católicas te invitamos a consultar nuestro blog
Gracias a tu colaboración podemos estar presentes y contribuir en el desarrollo y crecimiento de las producciones católicas en el mundo. Gracias a tus donativos podemos cambiar el mundo de los medios. Si está en tus posibilidades ayudarnos, los usuarios católicos del mundo lo agradecerán. Gracias por ayudar a este proyecto, Dios multiplicará tu donativo.
Nos complace compartir con ustedes la información sobre las producciones documentales de Goya Producciones. Ello con el fin de dar a conocer el trabajo de las distintas productoras y canales católicos del mundo.
Goya Producciones es una empresa que se dedica a la producción y edición de material audiovisual. Está especializada en temas culturales, artísticos, religiosos, históricos y científicos.
Los documentales se engloban en las siguientes áreas temáticas:
Serie: EN TORNO AL SANTO PADRE
Serie: LA CULTURA DE LA VIDA
Serie: ENIGMAS DEL CRISTIANISMO
Serie: EL SIGLO DE LAS REFORMAS
Serie: GRANDES BIOGRAFÍAS
Serie: LUMINARIAS DEL SIGLO XX
Serie: ARQUITECTURA CRISTIANA
Catálogo General de Goya:
http://www.goyaproducciones.es/Goya2006CatHyp.pdf (*)
Tienda electrónica:
http://www.goyaproducciones.es
Para comunicar con Goya Producciones:
correo-e: programas@goyaproducciones.es
Tfno.: (+34) 915483875
(*) En archivo Pdf, hiperenlazado, con acceso a los contenidos y a la posibilidad de adquisición (apretando el ratón sobre las imágenes de portada)
El archivo se puede guardar y usar fuera de línea, reenviar por correo electrónico, imprimir para su consulta, etc..
Información para la solicitud de manera gratuita el documental «Primer Primado Peregrino», película producida por la Fundación Internacional Raoul Wallenberg (FIRW)
BUENOS AIRES, domingo, 22 octubre 2006 (ZENIT.org).- Ya es posible ver gratis el documental «Primer Primado Peregrino», película producida por la Fundación Internacional Raoul Wallenberg (FIRW), en la que se narra la visita del cardenal Antonio Quarracino, arzobispo fallecido de Buenos Aires, a Tierra Santa en lo que resultó ser el primer viaje de un primado argentino a los lugares más sagrados del judaísmo y el cristianismo.
La FIRW, una ONG educativa que difunde los valores puestos en práctica por miles de personas que salvaron las vidas de perseguidos por el nazismo, ha lanzado esta iniciativa tras premiar a la agencia trayectoria periodística de Zenit en la Ciudad del Vaticano el pasado 28 de septiembre.
Quienes deseen ver el documental, pueden enviar un mensaje de correo electrónico a la dirección: distincionzenit@irwf.org.ar
El padre Federico Lombardi, S.I., conversa con el semanario ALBA sobre la situación de la Televisión Católica
MADRID, sábado, 14 octubre 2006 (ZENIT.org).- El primer Congreso Mundial de Televisiones Católicas (http://www.congresomundialtv.com) y la participación de los católicos en los medios de comunicación social: son los temas que aborda el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, S.I., en esta entrevista concedida en Madrid al semanario ALBA (http://www.semanarioalba.com/).
Director del Centro Televisivo Vaticano (CTV) y director general de Radio Vaticana, el padre Lombardi visitó España -por primera vez desde su nombramiento al frente de la Oficina de Prensa de la Santa Sede- para tomar parte en esta gran convocatoria mundial de las televisiones católicas.
Publicamos, por cortesía de ALBA, las reflexiones del sacerdote tras el primer encuentro mundial de este género.
--¿Cómo valora este Congreso Mundial de Televisiones Católicas recién clausurado Madrid?
--P. Lombardi: Me parece que el Congreso ha alcanzado el principal resultado, que era el de permitir que las personas que trabajan en este campo se conozcan para poner en común sus ideas, sus iniciativas y animarse para cumplir una misma misión. Además, creo que se han planteado unas propuestas interesantes por parte de los ponentes, se han facilitado informaciones sobre servicios o nuevas iniciativas que se pueden poner en marcha. Respecto al Centro Televisivo Vaticano, ciertamente ha sido una bonita ocasión para que se conozcan nuestros servicios, estudiar cómo se pueden aprovechar de manera que las imágenes del Santo Padre, que interesan claramente a todas las televisiones católicas, puedan estar a disposición de todos fácil y rápidamente.
--¿Considera que el mensaje de la Iglesia llega adecuadamente a los medios de comunicación?
--P. Lombardi: Estoy convencido que la Iglesia usa los medios de forma natural. Porque si la Iglesia tiene una tarea de evangelización, de misión, de hacer que se conozca la Palabra de Dios a través del Evangelio, los instrumentos de la comunicación social constituyen una de las maneras naturales para desarrollar esta misión. A medida que el hombre crea nuevos instrumentos o desarrolla nuevas tecnologías de comunicación, es justo que sean utilizadas también para este motivo.
Naturalmente, la Iglesia tiene que intentar preparar al personal, organizar la colaboración entre las instituciones o las emisoras que transmiten, por ejemplo, en el campo televisivo. Éste es, también, un aspecto bastante natural, en el sentido de que la Iglesia es una gran comunidad y todos los que forman parte de ella están reunidos por una misma misión. Por tanto, es normal que intenten ayudarse y apoyarse para realizarla de la mejor manera.
--¿Qué aspectos cree que habría que mejorar?
--P. Lombardi: Para realizar bien un servicio de comunicación social es necesario, por una parte, tener una fe buena y una adecuada participación en el seno eclesial; una preparación religiosa y cultural, desde el punto de vista espiritual y teológico, para poder tener contenidos que comunicar; por otra parte, es necesario poseer preparación profesional: la capacidad para comunicar de la mejor manera estos contenidos, de manera que el lenguaje y las formas sean los adecuados para ser entendidos y conseguir eficazmente el interés de los oyentes.
--¿Qué le gustaría sugerir a los católicos que trabajan en los medios de comunicación?
--P. Lombardi: Como he resaltado, los aspectos fundamentales son dos. El primero, estar preparados desde el punto de vista de los contenidos religiosos que hay que comunicar; estar convencidos de la propia fe; estar apasionados, de tal manera que se puedan comunicar, con convicción, unos contenidos sólidos y serios. El segundo, el hecho de prepararse bien también profesionalmente; saber usar adecuadamente los instrumentos que nos han sido confiados. Estos son, naturalmente, los dos componentes.
--Existe un debate sobre el tema «medios católicos o católicos en los medios». Usted, ¿cómo percibe esta cuestión?
--P. Lombardi: Pienso que las dos vías son complementarias. Es decir, claramente es necesario que los católicos estén presentes, de la manera que sea posible, en el amplio mundo de los instrumentos de la comunicación social. También en los llamados laicos o en los públicos, que alcanzan unas grandes audiencias. Quizá en éstos el espacio para una comunicación explícita del Evangelio puede estar limitado, pero puede existir siempre una buena contribución de inspiración cristiana y, en la medida de lo posible, de verdad y objetividad para comunicar la vida de la Iglesia o los valores morales y religiosos.
Al mismo tiempo, pienso que en la vida de la Iglesia, que es una gran comunidad, hay también espacio y utilidad para unos medios explícitamente católicos, que pueden servir tanto para la comunicación interna de la Iglesia, dando mayor espacio y desarrollo a los argumentos de carácter religioso que afectan a la vida de la comunidad eclesial, como para unos telespectadores u oyentes, no pertenecientes a la Iglesia, que quieran también una comunicación más amplia y en profundidad sobre los contenidos religiosos, morales, espirituales, respecto a aquellos que vienen dados por los medios de comunicación laicos, que, a menudo, ofrecen una información más limitada o parcial.
--¿Qué opinión le merece la existencia de proyectos empresariales laicos, pero de inspiración católica?
--P. Lombardi: Existen todo tipo de posibilidades. Creo que no existe una única fórmula para ser cristianos o católicos en las comunicaciones sociales. Hay que tener mucha confianza en la creatividad de los creyentes, que, según las distintas situaciones, encuentran las fórmulas adecuadas para responder a las exigencias del mundo en el que viven. Por tanto, es difícil dar una formula única y común que deba ser seguida por todos. Creo que la fórmula que usted dice, de un medio que no es institucionalmente cristiano, pero que está inspirado en los valores cristianos, puede ser también una fórmula válida.
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Publicamos la ponencia «Tecnologías de la televisión: pasado, futuro y consecuencias», presentada por el padre Paul A. Soukup, Universidad de Santa Clara, en California, en el primer Congreso Mundial de las Televisiones Católicas clausurado el 12 de octubre.
Por el padre Paul A. Soukup, Universidad de Santa Clara
MADRID, sábado, 14 octubre 2006 (ZENIT.org).-
* * *
A pesar de una imagen popular – cultivada particularmente en los siglos XIX y XX – los inventos no ocurren sin un precedente. Los inventos, las innovaciones o la creatividad, o se construyen con ideas ya existentes o por expectativas o se mejoran por medio de nuevos usos de tecnologías ya existentes. La imaginación humana empieza con lo que ya conoce. Por ello, la mejor guía de la Iglesia para el futuro de la tecnología en la televisión reside en el pasado.
Usamos la palabra «televisión» para nombrar dos distintas pero estrechamente relacionadas cosas.
Antes que nada y más propiamente, «televisión» se refiere a un sistema de transmisión, un medio de proporcionar frecuencias de audio y video sincronizadas a receptores. En segundo lugar, por una especie de metonimia, la palabra «televisión» también se refiere al contenido transmitido por medio de este sistema.
Ambos han tenido una profunda influencia en la sociedad humana y este simple hecho hace la televisión un sujeto interesante de investigación. Además, ambos significados tienen un interés para la Iglesia en el estudio del futuro de la televisión, porque los dos significados y sus influencias se han hecho inseparablemente entremezclados en la mayoría de las mentes humanas. Pero deberíamos recordar que la tecnología provee los medios que permiten el contenido – incluso si el contenido tiene su prioritaria y no mediada historia. Así pues, cambios en la tecnología propagarán cambios en el contenido.
[…]
Tanto las nuevas tecnologías de la televisión como las antiguas, ambas plantean cuestiones para la Iglesia y ofrecen oportunidades. Teniendo presente los peligros eclesiológicos y litúrgicos, por no mencionar los teológicos, así como la audiencia y las limitaciones tecnológicas, emergen diversas opciones atractivas.
1. La televisión digital o Internet ofrece un coste bajo en la distribución global de todo tipo de contenido televisivo. Consciente de las tensiones global-locales, la Iglesia no debe hesitar en hacer uso de ellas.
2. La televisión en Internet ofrece sistemas de almacenamiento y recuperación, archivados en servidores públicos. Aquí, también, encontramos una vía para llegar a la gente con los programas exactos que ellos buscan. Pero necesitamos mucha más investigación sobre el tipo de programación que desean.
3. La televisión en Internet ofrece la opción de múltiples formatos (30 o 60 minutos o programas más largos para verlos en casa, así como cortos de 30 o 60 segundos para aparatos portátiles). Los productores de la Iglesia deberían hacer uso de todos los formatos posibles.
4. En sus primeras etapas, la televisión en Internet todavía falla en la calidad de la producción. Los programas religiosos de buena calidad encontrarán audiencia.
5. En estas primeras etapas, los formatos de los programas para la televisión digital no han sido aún fijados. Es por ello que los productores religiosos tienen la oportunidad de influir en los géneros de los programas y en las expectativas de la audiencia. Aquí pueden explorar pequeños y alternativos medios digitales que podrían encontrar múltiples canales de distribución.
6. Puesto que los géneros narrativos tienen un poderoso mayor efecto en las audiencias, los productores religiosos tendrán que acercarse con mayor cuidado a este género, sobre todo considerando el exitoso acercamiento encontrado como «juego educativo» en el desarrollo comunicativo (Srampikal, 2006): Programación educativa que enseña a través del entretenimiento. Esta programación puede incluir juegos así como televisión tradicional (Para más ejemplos interesantes, mira los programas de Internet de la Sociedad Bíblica Alemana, http://www.dbg.de/channel.php?channel=67, y la Sociedad Bíblica Americana, www.newmediabible.org).
7. La televisión digital ofrece nuevas oportunidades para la comunicación corporativa de la Iglesia. Dicha comunicación podría referirse tanto a una comunicación interna como externa. Aunque las «relaciones públicas» pueden sonar como algo inapropiado para la Iglesia, la Iglesia necesita proclamar el Evangelio en todas las formas posibles.
Información referente al envío de información para el Banco de Programas
La propuesta consiste en que cada productora o canal de televisión que asista al congreso aporte, gratuitamente y sin costo por derechos de emisión o distribución, un número de producciones que podrían ser entre 2 y 4.
Dichas producciones deberían estar en soporte DVD, y acompañadas de una ficha técnica para la confección de un listado donde constara:
Nombre de productora / canal
País y ciudad de origen
Sistema (PAL, NTSC, SECAM)
Nombre del programa y género
Duración
Breve síntesis del mismo
Idioma
(En realidad, esta ficha debería ser remitida con anterioridad para la confección del listado)
De esta manera, se comenzaría el encuentro con la oportunidad concreta de armar un banco de programas de uso libre para todos los asistentes, que aparte del valor solidario de este gesto, la iniciativa reviste un carácter de intercambio, donde todos podemos conocer lo que hacen otras productoras y canales.
Éste podría ser el punto de partida para establecer acuerdos y alianzas estratégicas entre todos.
Las productoras y canales deberían traer 2 copias de cada producción, una quedaría en el PCCS, para el banco de programas, y la otra puede ir a una mesa de intercambio, donde cada productora o canal, que aporta un número de producciones, se puede llevar un número igual, a elección.
El soporte DVD y el costo por copia es mínimo frente a las ventajas que este intercambio representa.
Después habría que establecer la metodología por la cual una productora pueda hacer uso de este banco de programas.
La segunda jornada del Congreso Mundial de las Televisiones Católicas ha contado, durante la mañana de hoy, con las intervenciones de Francesco Casetti, profesor de la Universidad Católica de Milán; el cardenal Bernard Agré, arzobispo emérito de Abidján (Costa de Marfil); Manuel Echanove, Director General de Telefónica Internacional; y Federico Lombardi, s.j., Director del Centro Televisivo Vaticano.
La segunda jornada del Congreso Mundial de las Televisiones Católicas ha contado, durante la mañana de hoy, con las intervenciones de Francesco Casetti, profesor de la Universidad Católica de Milán; el cardenal Bernard Agré, arzobispo emérito de Abidján (Costa de Marfil); Manuel Echanove, Director General de Telefónica Internacional; y Federico Lombardi, s.j., Director del Centro Televisivo Vaticano.
El profesor Casetti habló en su intervención de la innovación tecnológica en el ámbito televisivo, afirmando que “nos adentramos en un cambio de los formatos” creados por la industria de la comunicación, junto con una mayor distinción entre empresas que producen contenidos y las que los emiten. Para Casetti, el servicio público que prestan las televisiones, en especial en Europa, está en crisis, por lo que parte de sus prestaciones han de ser asumidas por las televisiones católicas como un verdadero servicio a la ciudadanía. Además, ha destacado que en la actualidad se tiende a una coexistencia entre la televisión, el PC y el móvil. Por ello, dijo, la lucha sobre los contenidos apetecibles será uno de los retos más importantes. Y como estos contenidos son sobre todo de experiencias, hay un gran mercado para el mensaje católico.
El sello o la identidad católica ha sido otro de los puntos abordados por el profesor Casetti en su intervención, afirmando que tiene ante sí un gran futuro de mercado con dos competencias fundamentales: la de los grandes monopolios, y la propuesta de otras religiones. Y es que, añadió, en el mercado audiovisual actual, la marca católico ‘vende’, por lo que hay que aprovecharla. Concluyó su intervención insistiendo en que una de las grandes tareas de la Iglesia en el ámbito de la comunicación televisiva es el de la educación responsable de los públicos, con el fin de que sepan ser verdaderos receptores, en especial en el mundo digital.
A continuación, tomó la palabra el cardenal Bernard Agré, Arzobispo emérito de Abidjan (Costa de Marfil), para hablar de la “Situación y posibilidades de África”. En su intervención, expuso la explosión de la cultura televisual en África, y las respuestas pastorales de las iglesias, para repasar las posibilidades de África. Para Mons. Agré, en el conjunto del continente africano, la participación efectiva de los católicos en los programas televisivos constituye un hecho visible. “Pocas veces, añadió, los equipos constituidos para programas católicos funcionan con una independencia material y personal total, por falta de medios”. Todo ello, añadió, está inscrito “en una dinámica normal de la democracia moderna que proscribe toda discriminación religiosa”.
En concreto, la presencia de la Iglesia en África en las televisiones internacionales se materializa cuando ésta es noticia, y cuando, “por sus propias producciones, la Iglesia africana se une a las plataformas de expresión mundial”. “Internet, añadió, con sus inmensas posibilidades, apenas exploradas, ofrece a la Iglesia en África ocasiones insospechables de hacerse conocer y de informarse”. En cuanto a si existen actualmente en África canales emisores católicos, Mons. Agré reconoce que “el resultado sigue siendo muy pobre”, con proyectos firmes y avanzados, y otros comenzando.
Por su parte, Manuel Echanove, Director General de Telefónica Internacional, se dirigió a los participantes en el Congreso Mundial de las Televisiones Católicas para anunciar que el mercado avanza hacia la conformación de un nuevo medio de comunicación social: Internet Tv, instrumento audiovisual que ofrecería numerosas posibilidades, como la capacidad de interactuar y dialogar con el usuario, adaptar y personalizar las diversas propuestas o combinar servicios de comunicación.
Urgencia y necesidad de la colaboración de las televisiones católicas
El P. Federico Lombardi, s.j., director del Centro Televisivo Vaticano (CTV) dijo que el CTV es un “centro de producción televisiva” capaz de captar y proporcionar imágenes del santo Padre y del Vaticano y que puedan suministrarlas a las televisiones interesadas”. Después de explicar las actividades concretas del CTV, afirmó que uno de sus principales cometidos es el de “servir a las televisiones católicas”. Al final de su intervención, expuso los proyectos y propuestas del CTV, entre los que destacó la presencia en Internet como una asignatura pendiente. Afirmó que “el CTV está dispuesto a colaborar de forma concreta y activa con las iniciativas de producción de boletines y materiales informativos destinados a las televisiones católicas, y está convencido de la necesidad de estructurar la colaboración”, con el fin de servir a las televisiones católicas con eficacia. Concluyó constatando que “la colaboración entre nosotros es esencial y urgente para construir la Iglesia de nuestro tiempo”.
La última de las intervenciones de la mañana corrió a cargo de Ascensión López, voluntaria de una Agrupación de Telespectadores, quien habló de la televisión como agente sociabilizador. A continuación, expuso los derechos de los ciudadanos frente a los contenidos televisivos, y concluyó explicando cuáles son las formas de actuación de los ciudadanos ante la televisión, y sus abusos.
La mañana concluyó con los diversos talleres. Por la tarde, los congresistas realizarán una visita guiada al Monasterio de El Escorial, en donde el Cardenal Arzobispo de Madrid, D. Antonio María Rouco Varela, presidirá la Eucaristía a las 19,00 horas.
Don Manuel Echanove Pasquín, Director General de Telefónica Internacional, ha impartido hoy, 11 de octubre, en el marco del Congreso Mundial de Televisiones Católicas, una ponencia titulada “Evaluación del negocio audiovisual desde la perspectiva de un operador de telecomunicaciones”.
Don Manuel Echanove Pasquín, Director General de Telefónica Internacional, ha impartido hoy, 11 de octubre, en el marco del Congreso Mundial de Televisiones Católicas, una ponencia titulada “Evaluación del negocio audiovisual desde la perspectiva de un operador de telecomunicaciones”.
En el desarrollo de la misma, ha incidido en la complementariedad, cada vez mayor, entre Internet y la Televisión. Ambos servicios audiovisuales comparten áreas de sinergia, a nivel de agregación de contenidos, de publicidad y comercialización. Posteriormente, comentó que el desarrollo de la Banda Ancha también está posibilitando un cambio profundo en el modelo de televisión por suscripción, tendiéndose hacia modelos flexibles y segmentados.
De este modo, el mercado avanza hacia la conformación de un nuevo medio: Internet TV. Este instrumento audiovisual posibilitaría numerosos logros, como la capacidad de interactuar y dialogar con el usuario, adaptar y personalizar las diversas propuestas o combinar servicios de comunicación.
El P. Federico Lombardi, s.j., director del Centro Televisivo Vaticano (CTV), de Radio Vaticano y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha impartido una conferencia hoy en el Congreso Mundial de Televisiones Católicas.
El P. Federico Lombardi, s.j., director del Centro Televisivo Vaticano (CTV), de Radio Vaticano y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha impartido una conferencia hoy en el Congreso Mundial de Televisiones Católicas.
En su intervención, ha comenzado explicando que el CTV, creado en 1983 por iniciativa del Papa Juan Pablo II, surge ante la necesidad de que el Vaticano tuviese capacidad individual de captar imágenes televisivas para documentar y hacer públicas las imágenes de las actividades papales o los eventos vaticanos que se estimasen interesantes. No se trata, explicó, de una televisión emisora, sino un “centro de producción televisiva” capaz de captar y proporcionar imágenes del Santo Padre y del Vaticano, y que puedan suministrarlas a las televisiones interesadas.
La actividad del CTV, según el P. Lombardi, se concreta en: captación de imágenes y retransmisión en directo de eventos vaticanos; así como su puesta a disposición de los entes televisivos; archivo y conservación de las imágenes capturadas y puesta a disposición de las mismas a quien las solicite; producción de documentales con temática vaticana; también de un programa semanal de actualidad de la Santa Sede; difusión de las retransmisiones televisadas de acontecimientos que tienen lugar durante los viajes internacionales del Papa.
Uno de los principales cometidos del CTV es el de servir a las televisiones católicas, por lo que el P. Lombardi valora positivamente su participación en el Congreso Mundial de Televisiones Católicas, con el fin de recopilar información y conocer mejor la realidad y las exigencias de las televisiones católicas y estudiar cómo mejorar y facilitar el acceso de las mismas a los servicios del CTV.
En su intervención, el director del CTV explicó a través de qué canales podían recibirse las retransmisiones en directo realizadas por el centro Televisivo Vaticano, así como las características de las mismas, y el material que ofrece el CTV, así como el precio de los servicios ofertados.
La intervención del P. Lombardi concluyó con una serie de proyectos y propuestas, como la creación de un centro en América Latina que difunda a nivel continental las retransmisiones en español. Habló de la presencia en Internet como una asignatura pendiente, algo que “dependerá de si se necesita una mayor coordinación de las actividades vaticanas en Internet.
Sin embargo, se puede prever que, en un futuro, las imágenes de las actividades vaticanas estén disponibles en Internet de manera eficaz y con mayor urgencia”. Por último, dijo que “el CTV está dispuesto a colaborar de forma concreta y activa con las iniciativas de producción de boletines y materiales informativos destinados a las televisiones católicas, y está convencido de la necesidad de estructurar la colaboración, en aras a servirles a todos ustedes con la mayor eficacia. La colaboración entre nosotros es esencial y urgente para construir la Iglesia de nuestro tiempo”.
Las televisiones de la Iglesia deben aprovechar la importancia actual de los contenidos testimoniales
Oficina de Prensa del Congreso Mundial de Televisiones Católicas 11/10/2006
Madrid. Oficina de Prensa del Congreso de TV Católicas, 11-10-2006.-
La segunda jornada del Congreso Mundial de Televisiones Católicas que se está celebrando en Los Negrales ha comenzado esta mañana con la intervención del profesor F. Casetti, de la Universidad Católica de Milán, quien ha hablado sobre la Innovación tecnológica. En su ponencia, ha partido de la situación de convergencia en soportes comunes y del sentido multicanal que se está produciendo en los contenidos. “Nos adentramos, ha dicho, en un cambio de los formatos”. Para Casseti, la industria de la Comunicación está creando nuevos formatos. Y cada vez se está produciendo una mayor distinción entre empresas que producen contenidos y las que los emiten.
Para el profesor de la Universidad milanesa, las formas de racionalidad están asumiendo modos diferentes de los que hasta ahora estamos acostumbrados. Hay nuevas sintaxis narrativas, y se ignoran relaciones de consecuencia. Todo esto, ha añadido, hay que estudiarlo. Retos de las televisiones católicas Respecto al servicio público que prestan las televisiones, en especial en Europa, ha señalado que ya no hay que entenderlo como una televisión del Estado, sino que el Estado garantizará que determinados operadores emitan contenidos de esta índole. Para Casetti, este servicio público europeo está en crisis, por lo que parte de sus prestaciones han de ser asumidas por las televisiones católicas como un verdadero servicio a la ciudadanía. Vamos a enfrentarnos, ha dicho, a la constitución de oligopolios potentes ante los que tendremos que competir en condiciones de desigualdad.
En otro momento de su intervención, ha destacado que, superada la televisión tradicional, se tiende a una coexistencia entre la televisión, el PC y el móvil. Por ello, la lucha sobre los contenidos apetecibles será uno de los retos más importantes. En la actualidad, estos contenidos son fundamentalmente de experiencias, por lo que hay un gran mercado para el mensaje católico. Para el profesor Casetti, el espectador hoy quiere una confluencia del aspecto cognoscitivo y emocional; es decir, quiere que la televisión genere relaciones.
Identidad católica
El sello católico o la identidad católica es otro de los puntos abordados por Casseti en su ponencia, afirmando que tiene ante sí un gran futuro de mercado con dos competencias fundamentales: los grandes monopolios y la propuesta de otras religiones. En el mercado audiovisual actual, la marca católico, ‘vende’, tiene grandes posibilidades. Y hay que aprovecharla. Por último, ha insistido en que una de las grandes tareas de la Iglesia en el ámbito de la comunicación televisiva es la de la educación responsable de los públicos, con el fin de saber ser verdaderos receptores, especialmente en el ámbito digital.
Palabras de Ascensión López López, voluntaria en una Agrupación de Telespectadores
Buenos días, me llamo Ascensión López López y trabajo como voluntaria en una Agrupación de Telespectadores. En primer lugar me gustaría dar las gracias por darme la oportunidad de asistir a este congreso.
1. La televisión como agente sociabilizador.
Vivimos en la Sociedad de la Información, cuyos pilares son la imagen y el sonido. La imagen es, por su propia esencia, impactante y plurisensorial. Conforma conductas, especialmente con los menores que si no lo reciben con un “Espíritu crítico previo”, citando al Doctor Paulino Castell. La televisión es un gran instrumento de información, formación y entretenimiento al mismo tiempo. Todo depende de los contenidos. Es un gran agente sociabilizador especialmente para niños que tienen dificultades para asimilar “ideas abstractas” mediante la imagen pueden llegar a una comprensión inmediata.
La televisión es una ventana “abierta”al mundo, nos pone en contacto con otras culturas, con otros tipos de pensamiento, pero la imagen al ser subjetiva se presta a la manipulación.
2. Derechos de los ciudadanos frente a los contenidos televisivos.
La televisión pública es un “servicio público” por lo tanto debe respetar la legislación vigente y el imperio de la ley. Tanto la Constitución y otras disposiciones de carácter general, como las leyes audiovisuales (Estatuto de RTVE, ley de TV privada…).
La televisión privada es titularidad del Estado que mediante concesiones permite la explotación de las citadas cadenas pero siempre dentro del interés general y respetando las leyes. Por tanto ningún Gobierno, ni grupo económico puede manipular la información en beneficio propio en función de la ideología o intereses propios, expulsando de sus parrillas a colectivos que no entren en estos parámetros. Esto está pasando en España actualmente ya que no toda la sociedad tiene cabida en la programación.
3. Formas de actuación del ciudadano frente a esta situación.
En primer lugar es fundamental la educación audiovisual a los menores, tanto en la escuela como en la familia. Principalmente en la familia.
En segundo lugar exigir a los responsables que se cumplan las leyes.
En tercer lugar asociarse los ciudadanos de a pie para defender sus derechos con asociaciones de telespectadores.
En cuarto lugar presionar a los patrocinadores de programas con contenidos negativos mediante el boicot a sus productos. Esto suele dar un gran resultado.
En quinto lugar escribir cartas a los directores de determinados programas para pedir su retirada.
En sexto lugar felicitar a los directores de buenos programas. En nuestra asociación anualmente damos un premio a los mejores programas del año.
En séptimo lugar luchar e implicarse para que la televisión sea un espacio de belleza y libertad donde se cumplan los tres fines de la televisión; formar, informar y entretener.
Leticia Soberón, miembro del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales (PPCS) presentó en el turno de experiencias la realidad de la RIIAL (Red Informática de la Iglesia en América Latina), iniciativa promovida y animada por el PPCS y el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
Oficina de Prensa del Congreso Mundial de Televisiones Católicas 12/10/2006
Madrid. Oficina de Prensa del Congreso Mundial de Televisiones Católicas, 12-10-2006.-
Leticia Soberón, miembro del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales (PPCS) presentó en el turno de experiencias la realidad de la RIIAL (Red Informática de la Iglesia en América Latina), iniciativa promovida y animada por el PPCS y el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). Se trata, dijo, de un espacio cooperativo y de comunión que usa la informática como medio de comunicación y que consiste en que “las entidades de la Iglesia (conferencias episcopales, obispados, seminarios, nunciaturas, parroquias, institutos de estudio, congregaciones religiosas, agencias católicas de noticias) desarrollen su proceso de informatización de manera compatible, armoniosa y en colaboración con otras realidades similares, creando servicios comunes que abaratan costos y facilitan el trabajo”.
Cada uno participa en esta Red según su identidad eclesial, y ofrece sus hallazgos de manera gratuita a los demás miembros. Lo bueno de la RIIAL, explicó, es que no se reduce a Internet, sino que usa todos los medios a su alcance.
Leticia Soberón destacó también las características de la RIIAL como Red: que “se teje a través de la ecuación ‘necesidad-servicio’”; que “cada miembro de la red conserva su identidad y carismas”; su “metodología de realización” es “a través de experiencias piloto antes de la aplicación general de las iniciativas”; “los recursos son escasos y fluyen del convencimiento de las entidades”; “prioridad de la formación de agentes”; y “una profunda espiritualidad”. Todo ello, señaló, supone una experiencia que puede servir para las televisiones católicas que están naciendo y cuentan con pocos medios.
Para Soberón, “en el campo de la radio y la televisión hay aquí muchas personas y entidades que han trabajado desde hace años para tejer estos vínculos: entidades regionales como el CELAM, como la CEEM, el FABC en Asia, las grandes entidades regionales africanas” y otras como Signis, OCLACC, TELCAT… Por eso, concluyó afirmando que “recogiendo esfuerzos anteriores, y poniendo un nuevo impulso ahora, este Congreso puede ser el inicio de un nuevo tejido de redes, un espacio donde los nodos que hasta ahora han estado dispersos, tomen ahora y hagan de ‘caja de resonancia’ del mensaje de Cristo y a los valores del Evangelio. Así contribuirá a que al Sociedad de la Información no sea mera sociedad de datos, sino se convierta en Sociedad del Conocimiento, ese conocimiento que sustenta una vida más humana, solidaria y cristiana”.
Palabras de Gene Jankowski
La oportunidad real para la Iglesia es encontrar un camino para usar el poder de la Televisión como un medio para ayudar a la gente y para la evangelización.
Para remediar la débil voz de la evangelización es necesario un mejor uso de la televisión.
La televisión ha sido objeto de ridículo durante décadas, a pesar de ello millones de personas la ven y continúan a ser más, porque les gusta.
El tema de hoy es “El impacto de la televisión en el mundo actual” yo quisiera añadir que implícito en el tema está el “Qué ha hecho la televisión a la gente”. Para mí la cuestión a analizar es “Qué hace la gente con la televisión”. Puesto que este es el centro, el poder real de la televisión está en el espectador que controla el mando de la TV.
Como productor, he observado frecuentemente que la audiencia no veía lo que yo quería que viese. Ellos querían ver lo que más les gustaba. La audiencia siempre ha tenido preferencia por lo popular.
Seguramente el control de este poderoso aparato debería producir el deseado cambio social, pero no lo ha hecho. Resulta que no es importante sólo lo que aparece en la pantalla, sino lo que está en las mentes de las personas.
Podemos decir que la televisión es un prominente aspecto de esta verdaderamente compleja sociedad, pero ciertamente no el hacedor de ella.
Qué contentos estarían los publicistas si el simple hecho de anunciar un producto en la TV fuese suficiente para asegurar la venta…
La televisión no es más que una ventana al mundo.
¿Qué significa esto para las comunicaciones católicas? Significa que es necesario más que nunca tener una programación de calidad.
Para tener un impacto en la audiencia televisiva en el futuro, un canal católico necesitará más financiación, mayor creatividad, mejor promoción y sobre todo, programación que se dirija a las necesidades de la audiencia e intente satisfacer sus deseos de información y entretenimiento de calidad.
Si la TV Católica va a tener un impacto en el mundo actual, tiene que estar preparada a entrar en juego, con reglas establecidas por los participantes existentes. Es loable, pero requerirá una decisión firme y llenarse de paciencia y fortaleza para alcanzar el objetivo.
Doña Leticia Soberón habla de la Red Informática de la Iglesia en América Latina
La RIIAL: una “mesa común”
La RIIAL es una realidad promovida y animada por el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). Se trata de un espacio cooperativo y de comunión; es un modo de uso de la informática como medio de comunicación, basado en un espíritu de colaboración y de comunión eclesial. Consiste simplemente en que las entidades de la Iglesia (conferencias episcopales, obispados, seminarios, nunciaturas, parroquias, institutos de estudio, congregaciones religiosas, agencias católicas de noticias) que lo deseen, desarrollen su proceso de informatización de manera compatible, armoniosa y en colaboración con otras realidades similares, creando servicios comunes que abaratan costos y facilitan el trabajo. Puede compararse con una “mesa común” en la que cada uno participa según su identidad eclesial, y ofrece sus hallazgos de forma gratuita para los demás miembros, beneficiándose a su vez con los de los otros. Esto genera una conciencia de Red.
La RIIAL nació hace más de veinte años como una intuición acertada para un Continente que es pobre pero tiene un gran dinamismo y profunda fe. Inició sus primeros pasos cuando todavía el uso de la informática para la comunicación era privilegio de especialistas, e Internet no existía como realidad social. En cierto modo la RIIAL empezó como humilde y pequeño “laboratorio de experiencias” en el cual unas pocas Diócesis, Conferencias Episcopales y otras realidades eclesiales experimentaron el uso de la computadora como medio de comunicación. Esto contribuyó también a armonizar un proceso espontáneo de informatización eclesial que se aceleró enormemente y que sin esta ayuda, hubiera resultado caótico. La RIIAL acertó a encontrar formas prácticas para que las Iglesias de América Latina estuvieran mejor preparadas para este cambio vertiginoso que hoy vemos mucho más desarrollado. Hoy la RIIAL está presente en casi todas las Conferencias Episcopales de América Latina, y ha pretendido siempre dar respuesta a los problemas de tipo práctico que plantea la acción pastoral de la Iglesia. Por citar tan sólo alguno a modo de ejemplo:
Un concepto central en el trabajo de la RIIAL es la “capilaridad”, es decir, que la Red se esfuerza en ampliar el número de usuarios para ofrecer a todos, especialmente a los más pobres, la participación en la riqueza del mensaje evangélico y de la cultura católica. Esto significa un esfuerzo sistemático por llegar lo más lejos posible, alcanzando a las comunidades remotas y necesitadas y lograr la “integración digital”. Pero también es un esfuerzo para llegar lejos en términos de mentalidad: personas que ya no acuden a la Iglesia, o que no han oído nunca hablar de Cristo. La ventaja de la informática, medio muy flexible y poliédrico, es que permite alcanzar a un amplio arco de destinatarios, sea con la tecnología adecuada a lugares pobres, sea con los lenguajes multimediáticos que comprenden los jóvenes de hoy. Desde el correo electrónico al disket, del CD-Rom al Portal lleno de servicios, el chat y el foro; hay mil formas de llegar a usuarios distintos y diversamente dotados. La RIIAL no se reduce a Internet sino que usa todos los medios a su alcance.
¿Cuál es el interés de esta experiencia para el Congreso Mundial de Televisiones Católicas?
Características de la RIIAL como Red
Pudiera ser inspirador considerar algunas de las características de esta Red, pionera por sus características, que intento condensar en unos cuantos puntos:
1. La RIIAL se teje a través de la ecuación “necesidad-servicio”, es decir, buscando realizar aquello que realmente hace falta, especialmente para los más desprovistos. La RIIAL ha creado programas informáticos, formación de agentes, archivos de documentos, agencias de noticias, servers gratuitos, selección tecnológica de acuerdo a las verdaderas necesidades de cada lugar, etc. Si desean ver nuestra página web descubrirán el Centro Nuestra Señora de Guadalupe, que realiza una excelente tarea en todo el Continente; verán Zenit, verán un Observatorio sobre Internet, el espacio web gratuito llamado Trimilenio, y un largo etcétera.
2. Cada miembro de la red conserva su identidad y carismas. Participa en la red según su identidad eclesial, y esa participación no le reduce ni le limita, más bien le hace crecer y desarrollarse. En la mesa común de la red, el “traje de fiesta” que se pide, es que sepa estar con los demás, generosamente, aportando lo suyo al conjunto y sin excluir a nadie. Hay una “presidencia del Ágape”, que corresponde al Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
3. Una metodología de realización a través de experiencias piloto antes de la aplicación general de las iniciativas. Así se verifica y perfecciona la operatividad en pequeño, y se amplía según la adhesión a los proyectos.
4. Los recursos son escasos y fluyen del convencimiento de las entidades. No se ha construido con enormes cantidades de dinero iniciales.
5. Prioridad de la formación de agentes. Sin formación no se hubiera logrado ir tejiendo las redes locales y regionales que han sido fruto de ese esfuerzo, siempre continuo en la RIIAL.
6. Una profunda espiritualidad. En una red católica existen unas raíces muy hondas en la experiencia de fe compartida, en la pertenencia a la Iglesia en su maravillosa diversidad. El amor a Nuestra Señora de Guadalupe está en el corazón de todos.
Tejer redes
A pesar de las facilidades de la tecnología, las redes no se tejen solas. Son necesarias personas que dediquen su tiempo y esfuerzos a abrir espacios comunes de colaboración con otros individuos y entidades, de modo que los esfuerzos de cada uno se articulen entre sí, configurando áreas más amplias de comunión y de participación, incluso de una forma interdisciplinar que atraviese las fronteras de la propia área de acción.
Si contemplamos en su conjunto las personas que pueblan el planeta Tierra, veremos que cada ser humano es centro. Cada persona, con su dignidad intrínseca, es centro de una serie de relaciones con otras personas. Lo mismo sucede con los nodos de las redes de comunicación en las que participamos. Cada nodo puede ser considerado “centro” en su área de acción. Al mismo tiempo, de acuerdo con los recientes análisis de redes popularizados por Laszlo Varabais y otros autores, las redes están constituidas por nodos que pueden ser importantes por distintas razones, todos de algún modo aportando al conjunto de la red: <><> - Centralidad por número de conexiones: Un nodo será en cierto modo “centro” si está conectado con todos los demás nodos de la red, de modo que se convierte en un “hub” o lugar necesario de paso para la comunicación del resto. De todos modos, aunque se suele pensar que cuantos más vínculos tenga un nodo, es mejor para él, no siempre sucede así. Depende a dónde le conduzcan y cómo sean esas conexiones.
- Centralidad por la intermediación. Un nodo puede no estar conectado con todos los demás, pero puede tener una situación de particular valor por ejercer de “puente” entre lugares inconexos de la red. El riesgo es que si un nodo de este tipo queda desactivado, toda la red se parte en dos.
- Centralidad por cercanía. Un nodo puede no tener excesivo número de conexiones, pero si las que tiene son de gran cercanía y velocidad, su valor crece en relación con la red por la eficacia de su flujo comunicativo.
Yo añado uno señalado por Alfredo Rubio de Castarlenas, médico, sacerdote y poeta:
- Centralidad por unidad. Rubio señalaba, mucho antes de la popularización de las redes, que cuando dos o más personas o instituciones -nodos- convergen en su voluntad, sintonizan, son amigos, en otras palabras “son uno”, constituyen un centro más denso, más luminoso, y ejercen una gran fuerza de atracción a su alrededor. Esta forma de aunar voluntades conduce a la red a actuar, casi sin proponérselo, como “agencia de sentido” en medio de un panorama que de otro modo podría ser caótico.
En el campo de la radio y la televisión hay aquí muchas personas y entidades que han trabajado desde hace años para tejer estos vínculos: entidades regionales como el CELAM, como la CEEM, el FABC en Asia, las grandes entidades regionales africanas. También las asociaciones de laicos como el hoy Signis, OCLACC, TELCAT en América Latina, y tantas otras.
Recogiendo esfuerzos anteriores, y poniendo un nuevo impulso ahora, este Congreso puede ser el inicio de un nuevo tejido de redes, un espacio donde los nodos que hasta ahora han estado dispersos, tomen forma y hagan de “caja de resonancia” del mensaje de Cristo y a los valores del Evangelio. Así contribuirá a que la Sociedad de la Información no sea mera sociedad de datos, sino se convierta en Sociedad del Conocimiento, ese conocimiento que sustenta una vida más humana, solidaria y cristiana.
Palabras de jesús Colina, Director de la Agencia de Noticias Católicas Zenith
La fuente de tus noticias
1. Lo que les presentamos es la mejor idea del mundo y, como comprenderán los que me conocen, obviamente no se me ha ocurrido a mí. Es una iniciativa que surge por propuesta del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales. En los inicios de la preparación de este congreso, esta institución de la Santa Sede tuvo la inconciencia de pensar que un sistema de información como el de Zenit podría también aplicarse a la TV.
Y como bien saben los que me conocen, la TV no es lo mío. Por lo tanto, lo primero que dije es que para que este proyecto valga la pena necesita a los mejores expertos en producción TV. De este modo, pedí que pasaran a formar parte de esta iniciativa:
--Andrea Scorzoni, director artístico, famoso director de cine, durante años director del canal de TV de la diócesis de Roma. Él es no sólo nuestro creativo, sino también el que mete orden entre tantos creativos locos como los que estamos aquí.
--Silvia Costantini, periodista, especialista en relaciones públicas, quien puede desarrollar algo que falta en estos momentos, un brand católico, en definitiva, un mercado católico.
--Miriam Díez, redactora de Zenit, profesora de Periodismo en la Universidad Pontificia Gregoriana, quien con su capacidad humana y sus múltiples idiomas es capaz de
Hay algunos más que conocerán en esta presentación.
Hemos entrado en contacto con el padre Federico Lombardi. Obviamente uno va a ver al portavoz del Papa y casi te viene a temblar. Y cuando le lanzamos la idea no nos dio todo, nos dio mucho más. Disponibilidad total del CTV.
No es un noticiero de noticias es mucho más, no es una agencia de noticias es mucho más.
Es un servicio informativo, el más elástico que existe, que se adapta a todos los formatos, editoriales y a los nuevos formatos tecnológicos.
Se adapta a lo que hoy es la televisión, pero se adapta sobre todo a Internet (saben lo que es Yu Tube comprada por Google por 1.600), se adapta a todos los portales, los más pobres y los más ricos de tecnología, se adapta a los celulares, se
Por otra parte se adapta a todos los formatos editoriales. Puede ser utilizado, escogido, editado, por portales, televisiones. Puede formar parte de un telediario, o puede formar pare de otro tipo de programas audiovisuales. Les damos la entrevista editada y la entrevista bruta, el audio y el vídeo… todo.
¿Qué es entonces esta idea que es la mejor del mundo? Se trata, ante todo de noticias, la noticia es el embrión de la información. Se trata de videoclip de una duración de 1 minuto o un minuto y medio, en todos los idiomas. Incluso, dentro de los idiomas, pensamos hacerlo en inglés de USA e inglés de otros idiomas; en español, de A. L. y de España.
Estos videoclip, que podrían ser cinco al día, por ejemplo, cada Tv, cada portal, cada empresa de celulares los podrán utilizar según sus necesidades.
¿Y quien no tiene un telediario? No se preocupe. Se lo damos también realizado. Ofrecemos también un telediario en seis idiomas, y dentro de cada idioma, con diferentes acentos. Quien no tenga un telediario, ahora también lo puede tener.
¿Pero de qué hablan estos videoclips?
Ante todo nosotros queremos ofrecer la universalidad de la Iglesia, es decir, la comunión en torno al sucesor de Pedro. Lo que dice el Papa puede cambiar las vidas de cada uno de nosotros, y de los mil millones de católicos. Piensen en lo que fue la muerte de Juan Pablo II y en la elección de Benedicto XVI. En el fondo, el Papa es lo más «glocal» que existe en el mundo globalizado.
En segundo, lugar queremos dar voz a las realidades católicas del mundo, para hacer Iglesia, y a aquellos argumentos que interesan a los creyentes hoy. Y para esto, contamos con nosotros, porque queremos hacer no sólo información, sino también y sobre todo comunicación. Yo todo lo que había preparado para este encuentro lo he tirado a la basura, pues he visto el nivel de las realidades aquí presentes. Queremos crecer con ustedes, tanto en la producción como en la distribución.
Este proyecto nace hoy. Queremos ser tan útiles como el agua, agua viva. Queremos que este proyecto se moderno, joven, fresco. A esta idea le hemos dado un nombre, un logo, una primera imagen. Os lo presentamos.
2. Transmisión del promo H2O.
Insisto, lo que acaban de ver no es lo que será. Simplemente queríamos dar la idea del equipo que trabaja (han visto a Catherine Smibert), de la frescura y de la novedad del formato.
¿Quieren ver cómo serán estas noticias? Yo también lo quisiera, pero como digo, este proyecto nace hoy.
En realidad sí les hemos traído. Son sólo IDEAS, proyectos, borradores para que ustedes empiecen a echar a funcionar el cerebro.
Por ejemplo, les quiero presentar una noticia realizada por una de las realidades aquí presentes, con las que ya hemos comenzado a trabajar, es una nueva congregación religiosa, el Hogar de la Madre, que está aquí presente. Les propusimos un reto, no era fácil. Hacer una noticia sobre el mensaje del Papa para el DOMUND, el Domingo Mundial de las Misiones. El Papa no ha leído el mensaje, lo ha escrito. El mensaje no tiene imágenes. Así lo han visto desde el Hogar de la Madre.
En realidad tenemos alguna otra noticia lista, por otros productores, por Shine Out, pero creo que ya no tenemos tiempo. Ya hemos comenzado a hablar con Rome Reports. Me parece. Además Andrea Scorzoni me dice que no muestre todo pues no son más que ideas. ¿Hay tiempo?
En fin, esto comienza hoy. Nosotros nos hemos lanzado. Nosotros estamos abiertos a todos. Queremos desarrollar las intuiciones de este congreso. Pero nosotros, es decir, H2O comienza hoy. Si queréis subiros al tren, las puertas están abiertas.
Una de las experiencias televisivas presentadas a lo largo de la mañana en el Congreso Mundial de las Televisiones Católicas ha sido la de Télé Lumière, televisión católica en el Líbano. Jacques F. El-Kallassi, directivo de la misma, ha presentado la realidad de esta televisión que sostiene y apoya la perseverancia en la fe cristiana, en un ambiente interreligioso y en condiciones difíciles para la paz.
Oficina de Prensa del Congreso Mundial de Televisiones Católicas 12/10/2006
Madrid. Oficina de Prensa del Congreso Mundial de Televisiones Católicas, 12-10-2006.-
Una de las experiencias televisivas presentadas a lo largo de la mañana en el Congreso Mundial de las Televisiones Católicas ha sido la de Télé Lumière, televisión católica en el Líbano. Jacques F. El-Kallassi, directivo de la misma, ha presentado la realidad de esta televisión que sostiene y apoya la perseverancia en la fe cristiana, en un ambiente interreligioso y en condiciones difíciles para la paz.
También ha explicado los problemas de la minoría cristiana en Oriente Medio, que está viviendo con gran valentía, y podría convertirse en víctima de ataques violentos a mayor escala. Por eso, añadió, en este contexto, “no podemos ser negligentes”, sino que, como televisión católica, “tenemos que actuar”.
En esta zona, que experimenta fundamentales cambios socioeconómicos y estructurales, la minoría cristiana supone menos del 5% de la población, y preocupa su disminución. Télé Lumière abre sus puertas para los cristianos árabes, con el fin de que se queden y actúen como luz y como sal en su sociedad. Esta televisión católica ayuda al musulmán a ser mejor musulmán, y al cristiano a ser mejor cristiano. No es su finalidad convertir a los judíos o a los musulmanes en cristianos. “Queremos que todos vivan el amor de Dios y su misericordia”, afirmó.
Entre las funciones que desempeña Télé Lumière, está la de mantener unidas a las familias, ofrecer criterios de vida de inspiración cristiana y, en definitiva, ayudar a mantener la presencia cristiana en el Líbano.
Descarga las ponencias en video. Entérate cómo descargándolas aquí
Todas las ponencias del Congreso Mundial de TV Católicas están disponibles en video bajo demanda en www.tagomedia.tv
Mensaje del padre Federico Lombardi S.I. en el I Congreso Mundial de Televisiones Católicas
MADRID, miércoles, 11 octubre 2006 (ZENIT.org).- El nacimiento del Centro Televisivo Vaticano (CTV) en 1983 se debe a la decisión de Juan Pablo II, pues antes de esa fecha la Santa Sede nunca había tenido su propio medio de comunicación televisiva.
Director del CTV y director general de Radio Vaticana, el padre Federico Lombardi S.I. –actualmente director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede- trazó ante representantes de televisiones católicas de los cinco continentes la naturaleza y actividad del servicio televisivo vaticano.
Su intervención, este miércoles, se enmarca en el I Congreso Mundial de Televisiones Católicas y en el objetivo de impulsar la cooperación entre estas emisoras de todo el mundo, que actualmente se estiman en 2.000.
Hasta la aparición del CTV se contaba con la radiotelevisión italiana (RAI), «que con gran dedicación –reconoció el padre Lombardi- había cubierto los principales eventos eclesiásticos» de las primeras décadas de existencia del servicio televisivo público.
El crecimiento del CTV ha sido lento y paulatino, y actualmente se limita a una realidad de pequeñas dimensiones, cuya cifra de trabajadores ronda la veintena.
«Por otra parte -aclaró-, siempre se ha tenido clara la idea de que el CTV no debía constituir una televisión emisora», «sino que debía mantenerse como un “centro de producción” televisiva, capaz de captar y proporcionar imágenes del Santo Padre y del Vaticano, y que pudiera suministrarlas a las televisiones interesadas, ya fuesen públicas o privadas, católicas o laicas».
De ahí que su «actividad redactora o informativa sea mínima y, en consecuencia, no requiera personal periodístico multilingüe», factor que explica «que el personal con el que cuenta sea tan reducido», apuntó.
Con sede en Ciudad del Vaticano, a nivel técnico tiene instrumentos de buena calidad y es capaz de realizar tomas en directo, valiéndose de hasta trece cámaras simultáneamente, describió el sacerdote jesuita.
Igualmente tiene «algunos bancos de montaje para la producción de noticiarios y documentales» y un «centro de control» «desde el que se pueden difundir las retransmisiones en directo a través de diversas vías: fibra óptica, canales vía satélite y radios puente que conectan con otros entes televisivos, nacionales e internacionales, presentes en Roma», precisó.
Actividad del CTV
180 retrasmisiones anuales (incluidos los viajes del Papa) realiza el CTV; de ellas, unas diez de las más importantes en coproducción con RAI, prosiguió el padre Lombardi.
Estas retransmisiones en directo se centran en el Ángelus dominical, audiencias generales de los miércoles, celebraciones papales de especial relevancia (canonizaciones, misas y otras celebraciones litúrgicas, grandes audiencias especiales, etc.) y otros eventos vaticanos representativos.
El CTV también graba imágenes de eventos vaticanos y las pone a disposición: se trata de otras audiencias o actividades pontificias, actividades de instituciones vaticanas, entre otras.
Además cuida la labor de archivo de imágenes –disponibles, previa solicitud-: cuenta con 15.000 cintas de vídeo, el mayor archivo televisivo del Vaticano.
«Se están intentando recuperar gradualmente las imágenes disponibles en otros archivos», si bien «las imágenes previas a 1983 son ciertamente escasas», apuntó el director del CTV.
El CTV produce un programa semanal de actualidad vaticana y eclesiástica denominado «Octava Dies», de veinticinco minutos, en italiano e inglés, destinado principalmente a las televisiones católicas.
La iniciativa televisiva de la Santa Sede también permite brindar la difusión, a las televisiones católicas, «de las retransmisiones televisadas de eventos que tengan lugar durante los viajes internacionales del Papa, realizados por las televisiones locales y recibidas a través de la EBU/UER», precisó el padre Lombardi.
El congreso se puede seguir en directo on-line desde el enlace
http://www.congresomundialtv.com.
Palabras del obispo auxiliar de Madrid en el I Congreso Mundial de Televisiones Católicas
MADRID, miércoles, 11 octubre 2006 (ZENIT.org).- «La identidad cristiana permanece y ésta no cambia al dictado de los descubrimientos mediáticos», subrayó el obispo auxiliar de Madrid en el I Congreso Mundial de las Televisiones Católicas, que acoge la capital española del 10 al 12 de octubre.
Cerca de trescientos participantes de unos cincuenta países de los cinco continentes han acudido a esta cita, en cuyo inicio monseñor Eugenio Romero Pose abordó «¿Qué significa ser televisión católica?».
Y se centró en la identidad del comunicador «católico», advirtiendo que existen «aspectos irrenunciables que marcan la especificidad de la presencia de los católicos en la Televisión, reflejan las notas inherentes a la catolicidad, cambian el Medio y desvelan la identidad propia de aquellos que pertenecen a la Iglesia».
«La catolicidad como nota de la Iglesia presupone la profesión de fe en la creación por parte del Creador uno y único –explicó el obispo Romero-Pose-, escena en la que se manifestará la salvación, lugar en el que irán apareciendo todos los medios, incluidos los técnicos, que se requieren para el anuncio de la misma».
«Sólo desde la fe en la creación -“la identidad católica presupone la confesión de la creación, obra del Dios Creador”, subrayó- es posible la recta utilización de la misma y el evitar su manipulación».
«La distancia del tiempo y la aparición de nuevos medios técnicos», como televisión u otras tecnologías, «no puede cegarnos» «para no mirar a nuestra identidad cristiana que configurará y da sentido a nuestra existencia», alertó.
Y recalcó: «No podemos dejar en un segundo lugar lo que somos –la identidad católica- en el uso y utilización de las nuevas creaciones técnicas que dejan vislumbrar la belleza y grandiosidad de la creación».
E «igual que en todos los ámbitos de su vida», los católicos en televisión y en todos los Medios «harán patente su identidad inseparable de su pertenencia eclesial, y de un modo singular resaltarán la nota de la catolicidad», una exigencia especial en la actualidad ante los «peligros desintegradores de los particularismos, nacionalismos y subjetivismos».
De hecho, el prelado hizo hincapié en que «la conciencia de catolicidad» es «la que hace posible no caer en el cautiverio subjetivista y en los peligros del totalitarismo que conlleva la tentación de una cultura afincada en la Ilustración: subjetivismo que llega a despreciar y romper con la Trascendencia, [...] y totalitarismo, tentación de las ideologías al albur y a la sombra del sólo sujeto».
Igualmente, el sentido de la catolicidad –dijo ante cientos de comunicadores- «es el antídoto para que el mensaje global cristiano no corra el riesgo ni caiga en el peligro de un reduccionismo» del cristianismo «cayendo en ideologías de todo género o en meras propuestas sociopolotíco-culturales».
Y es que «los católicos no ofrecen la visión sobre el hombre y sobre el mundo como una versión más, sino que son mediadores de la noticia y mensaje cristiano y, por lo tanto, como Iglesia, necesaria mediación para la salvación», describió.
Además, «la afirmación de la catolicidad es la que mantiene el principio de la unidad en la variedad», de manera que «es tarea propia del católico que [...] salvaguarde la unidad sin perder las partes de la totalidad». «El comunicador cristiano hace confesión de la unidad entre la vida, conducta, y la palabra», subrayó.
Con estos rasgos, «el católico pondrá en el corazón del mundo, mediante la Comunicación, a Dios mismo, y transmitirá al que le ve y escucha, todo lo que Dios -Verdad, Belleza y Bondad- quiere para que el hombre sea más humano y alcance el fin para el que fue creado».
Y es en la Sagrada Escritura -apuntó- donde el católico «halla lo que conviene a la fe», pues «al margen de la Palabra, nada tendría que comunicar, pues en ella se aprende que Dios Creador hace al mundo y al hombre, y que el mismo Creador sigue perfeccionando su maravillosa creación».
Por ello «la evangelización no es nunca simplemente una comunicación intelectual ni el resultado de programas y estrategias», sino que «es un proceso vital», «una conversión de nuestra existencia», «y para esto –insistió el prelado- es necesario vivir eclesialmente, no apartarse del camino común», «sin olvidar que la catolicidad tiene su norte y su centro estable en el ministerio del sucesor de Pedro».
Definir qué es ser católico en televisión y formar una red de televisiones católicas, orientada a la cooperación con la meta evangelizadora, son los objetivos de este Congreso mundial.
La cifra actual de televisiones católicas en el mundo se estima en los dos millares.
El congreso se puede seguir en directo on-line desde el enlace
http://www.congresomundialtv.com.
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